Biotel brindó “Una Divina Tradición” a sus huéspedes

Biotel brindó por segundo año consecutivo una completa logística a sus huéspedes para que pudieran vivir y disfrutar en pleno de la procesión de la Divina Pastora, el martes 14 de enero. Estas actividades planificadas especialmente para la celebración mariana la han denominado Una Divina Tradición.

A los visitantes que dicidieron correr en el maratón de la Divina Pastora, le entregaron un kit de uniforme (short y franelilla) y fueron llevados a las 5:00 de la mañana a la Redoma del Obelisco, desde donde salió la prueba deportiva. Después el transporte los trasladó nuevamente al hotel desde Santa Rosa.

A las 10:00 a.m. otra unidad de transporte llevó hasta Colinas de Santa Rosa, lo más cerca posible de la avenida Lara, a quienes decidieron ir a la procesión. Biotel también instaló una tarima a pocos metros de la plaza La Libertad. Allí sus huépedes se agruparon y en un ambiente de familia se hidrataron con agua, mandarinas y refrigerios, además pudieron observar a la patrona larense desde cerca cuando pasó por allí.

A las 6:00 de la tarde la empresa habilitó otra unidad que los llevó desde la catedral hasta el hotel. A partir de las 8:00 p.m., el hotel preparó una cena especial. Mientras los comensales deleitaban sus alimentos el músico Aquiles Báez ofreció un concierto.

Mariela Ros, coordinadora de marca de Biotel, comentó que la idea es hacer sentir en casa a todos los huéspedes. “Muchas personas vienen a la procesión de otras ciudades como Caracas, Maracaibo y Valencia; pero muchas veces por no tener familia en esta ciudad, no tienen un intinerario. Por eso planificamos estas actividades, para garantizar que van a tener todas las facilidades para vivir a plenitud el evento religioso”.

“Es costumbre que las familias larenses luego de regresar de la procesión se vayan a los centros comerciales a comer y compartir en familia y en Biotel hemos planificado una cena especial para que nuestros huéspedes, luego de compartir en la procesión, puedan disfrutar de una rica cena, en un agradable ambiente, que sientan que están en su hogar y que están en familia”.

100% mariano

Aquiles Báez, el encargado de deleitar a los huéspedes con su música mientras cenaban, se mostró complacido de ofrecer el concierto a los comensales por segundo año consecutivo. “La verdad me llena de mucho placer poder estar aquí. Soy devoto de todas las vírgenes. Siempre he venido a la procesión, es un acontecimiento muy emotivo, muy bonito”.

Agregó que su fe en la madre de Cristo, es un asunto de carácter familiar. Mi familia es muy devota de la Virgen. En mi casa hay una imagen de la Virgen del Carmen del siglo XVI, que sacamos en porcesión por la ciudad de Coro, siempre he sentido una fe muy grande por ella”, comentó.

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