A un año del cierre: Acuerdos de protección de inversiones es vital la reapertura

Juan B. Salas | Archivo |

Reformar el Acuerdo de Alcance Parcial de Naturaleza Comercial entre los 2 países (Acuerdo N° 28 de la ALADI);  suscribir un Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones y suscribir un Acuerdo para Evitar la Doble Tributación en materia de Impuesto sobre la Renta, son algunos requerimientos que se proponen para regularizar la apertura de la fronteras entre Venezuela y Colombia.

El planteamiento es formulado por la Cámara Venezolano-Colombiana de Integración (Cavecol), al cumplirse un año del cierre fronterizo, estimando que la reapertura del comercio debe ser entendida como un paso en el proceso de fortalecimiento de la integración económica entre Venezuela y Colombia. En ese sentido, Cavecol considera que para que esa integración sea más completa, profunda y rápida, es necesario que ambos Gobiernos hagan sus mejores esfuerzos para:

  1. a) Reformar el Acuerdo de Alcance Parcial de Naturaleza Comercial entre los dos países (Acuerdo N° 28 de la ALADI), que pretendió sustituir la normativa de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), con un mero acuerdo de preferencias comerciales (El escalón más bajo de los acuerdos de integración económica), que evidentemente no es el acuerdo necesario para sustentar procesos de integración más avanzados como lo exige la relación económica, social, cultural, etc., entre Venezuela y Colombia.
  2. b) Suscribir un Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones, que ofrezca a los inversionistas de un país en el otro, las garantías mínimas de trato justo y equitativo, de acceso a las divisas necesarias para el funcionamiento de su inversión y para la remisión de las correspondientes utilidades, de protección ante expropiaciones y otras medidas de efecto similar y de solución justa e imparcial de cualquier disputa con el Estado receptor de su inversión.
  3. c) Suscribir un Acuerdo para Evitar la Doble Tributación en materia de Impuesto sobre la Renta, que es uno de los acuerdos que perdimos al retirarnos de la CAN. El acuerdo evitaría que se perjudicase fiscalmente a los inversionistas de un país que hiciesen negocios en el otro, al obligarlos a tributar en ambos países. Este acuerdo sería un elemento importante en cualquier escenario de promoción de las inversiones colombianas en Venezuela y viceversa.
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