FOTOS Congregación en la Plaza La Justicia por Día de San Antonio

Lorena Quintanilla Muñoz/Foto: Juan Brito |

Bajo un cielo nublado y una intermitente llovizna, se honró al santo de los pobres en Barquisimeto. Se trata de San Antonio de Padua, icono de la cultura popular venezolana.

En nuestra ciudad, el doctor de la Iglesia fue venerado con par de eucaristías, una en la parroquia La Concepción y otra en la concurrida San José.

La primera misa estuvo auspiciada por los entes de la Gobernación de Lara y la Alcaldía de Iribarren y la segunda, por el Gabinete de Cultura de Lara y la Asociación de Folcloristas del estado Lara (Asofolcla), institución que cumplió 36 años al frente de esta manifestación de fe.

Como todos los años, antes de la procesión, tuvo lugar la homilía al son del tamunangue y los aplausos de los devotos.

En la iglesia San José, el cura José Pascual presidió la ceremonia. A lo largo del encuentro religioso y específicamente durante el evangelio, el sacerdote se dedicó a recordar la vida, obra y legado de Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo, quien nació en Lisboa.

Este portugués, admirado en la población de Padua (Italia) y muy especialmente en El Tocuyo y en Barquisimeto, es reconocido por ser el santo del pueblo, recordó el padre.
Pascual mencionó dos cualidades inspiradoras de San Antonio: fue un hombre muy sencillo y sumamente inteligente, tenía una memoria prodigiosa, capaz de memorizar casi toda La Biblia.

“San Antonio nos invita a ser cultos y humildes. El pueblo encuentra en él aquello que está perdido. Es el santo de los objetos y las personas perdidas en los vicios, de los valores perdidos. San Antonio quiere que nos preguntemos qué es lo que se nos ha perdido”, reflexionó el párroco.

Luego de la misa, se efectuó el tradicional tamunangue en la plazoleta de la iglesia San José. Posteriormente, se inició la procesión por el centro de la ciudad.

La peregrinación culminó en la Plaza La Justicia -pasada la 1:00 de la tarde- donde numerosos tamunangueros y agrupaciones musicales del estado Lara bailaron al ritmo de los sones de negro y bajo un fino aguacero que no amilanó el ánimo de los folcloristas, Geovanny Vélez y Víctor “Semeruco” Pereira, quienes presentaron a los músicos, que de diferente partes de la región, se acercaron a la tradicional conmemoración para cumplir sus promesas y degustar el pan de vida de San Antonio de Padua.

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