Los Escenarios del País: La OPEP y el mercado petrolero

Rubén Orlando Noguera | Composición: Ronald Rodríguez Romero |

Como estaba previsto, los países pertenecientes a la OPEP – en el marco del Foro Energético celebrado en Argel entre el 26-28 de septiembre- realizaron una consulta informal, que culminó con un acuerdo preliminar para limitar la producción de crudo proveniente de la organización, en un nuevo intento de incentivar la recuperación de las cotizaciones internacionales, en baja desde mediados del 2014. Personeros oficiales informaron que las estrategias para el logro de este objetivo se implementarían a partir de la reunión ordinaria del grupo, a finales de noviembre.

Para algunos medios y analistas internacionales este “acuerdo” fue sorpresivo, puesto que las reiteradas diferencias entre Arabia Saudita e Irán han impedido impulsar acciones conjuntas que pudieran influir sobre el mercado. Este consenso representa un avance en las tensas relaciones que se han puesto de manifiesto en el seno de la OPEP. La última restricción a la producción, data del 2008, consecuencia de la crisis financiera, que derrumbó los precios del crudo. Hay que esperar la  instrumentación del acuerdo  para extraer conclusiones, sin embargo, lo que está planteado, según agencias como Reuters y  Bloomberges, es la reducción de unos 750.000 barriles diarios.

Se presume que no será sencillo negociar entre países con diferentes objetivos la cuantía de las cuotas a recortar. No se caracterizan los países de la OPEP por respetar las cuotas asignadas.Para algunos de ellos, la defensa de su cuota de mercado ha  sido prioritaria en los últimos meses.

El efecto inmediato que este acuerdo produjo  sobre el mercado fue un repunte del precio internacional. Así, el Brent tuvo un incremento de 5,9% para llegar a 48,6 dólares barril, mientras que el West Texas Intermediate subió en  5,3% para ubicarse en 47,05 dólares barril. Esta revalorización de los precios no significa que se vaya a mantener esta tendencia, los factores condicionantes del mercado determinarán el rumbo a seguir. Goldman Sach prevé incrementos en los precios, pero mantuvo sus previsiones para el 2017 en 53 dólares el barril.

El mercado petrolero

En teoría, un mercado es una interacción donde demandantes y oferentes  determinan cantidades y precios en función de preceptos establecidos. Así, se intercambian insumos, productos, servicios, divisas, etc. El mercado petrolero ha venido evolucionando en las últimas décadas, configurado por diversos factores que van más allá de la tradicional estructura vertical de producción-distribución y de la búsqueda de concurrencia entre compradores y oferentes. Nos referimos a una entramada y complicada red donde interactúan empresas estatales, corporaciones multinacionales, intermediarios financieros, especuladores, inversores. Innovaciones en el ámbito financiero han cedido paso a nuevos actores en el convulsionado ambiente petrolero. Hoy, se  negocian contratos desde los mercados spot, se especula con futuros, opciones, swaps, forwards; las empresas productoras cotizan en la Bolsa, los diferentes “crudos marcadores” son referencia para la fijación de precios y los países  almacenan “reservas estratégicas”.

El exceso de oferta

En 2014, la OPEP bombeaba un promedio de 31 millones de b/d; para julio-agosto 2016, ese promedio fue de 33,5 millones b/d. La propia OPEP ha contribuido a generar un exceso de oferta en el mercado. Desde 2014, Arabia Saudita ha aumentado su producción en cerca de 900.000 b/d. Irán ha manifestado sus intenciones de volver a sus antiguos niveles de producción (unos 4 millones b/d), Irak ha aumentado su producción en un millón de b/d; Libia y Nigeria esperan resolver conflictos internos para recuperar sus capacidades productivas. Fuera de la OPEP, Rusia, ha batido records históricos, llegando a promediar 11 millones de b/d lo largo del 2016. Canadá espera retomar su cuota de producción, una vez superados los problemas originados por los incendios en Fort MacMurray. Los Estados Unidos han logrado un incremento sustancial en su producción, la misma está condicionada a las ganancias que genera la extracción de crudo de esquisto (shaleoil) cuyos niveles de rentabilidad, luego de una disminución en 2015, han aumentado por la reducción de costos en las tecnologías utilizadas y en el incremento de las tasas de  recuperación de pozos.

Hay una nuevo orden petrolero  internacional que escapa a las viejas normas regulatorias que se imponían desde el seno de la OPEP. El mercado de hoy depende más de otros factores. La Agencia Internacional de Energía, en su informe de  septiembre (AIE-Energy Outlook 2016) presenta un conjunto de escenarios alternativos, donde se toman en consideración factores tecnológicos, demográficos, políticos, comerciales para determinar las proyecciones energéticas hasta 2040. A estos factores, hay que adicionarle, aquellos que comprimen la demanda global.

Hay urgencia por lograr un equilibrio en el mercado petrolero, el acuerdo pactado en la OPEP, es importante, pero puede resultar insuficiente y tardío. Se impone negociar con los grandes productores fuera de la organización si realmente se espera una reducción efectiva de la oferta.

Pretender que un acuerdo previo, entre miembros de la OPEP supone un reequilibrio automático del mercado, como han declarado algunos personeros gubernamentales, es desconocer lo complejo, convulsionado, heterogéneo, atomizado, contradictorio y volátil que es el mercado petrolero internacional.

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