VIDEO + FOTOS: Multitudinario hasta pronto a la Divina Pastora

Pacífico Sánchez | Fotos: Karen Paradas / Video: Digital Video Productora |

El pueblo de Santa Rosa se activó desde temprano. A las 4:45 de la madrugada el padre Humberto Tirado, administrador parroquial, inició el primer oficio en el santuario de la pastora de las almas.

A las 6:00 de la mañana le correspondió al sacerdote Teófilo Menivenrson, vicario. Y el padre Daniel Guerra encabezó la misa concelebrada de la zona pastoral Corazón de Jesús, compuesta por iglesias de los municipios Palavecino y Simón Planas.

A las 8:18 de la mañana, la Custodia de la Imagen, formada por 12 personas vestidas de blanco, inició la movilización de la Divina Pastora hacia la calle, colocándola a la izquierda de la entrada del templo, rodeada de la multitud que la acompañó en las misas de despedida de su terruño.

Un sacerdote, desde el balcón de celebraciones, diagonal a la iglesia, leyó el decreto del centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima, en Portugual, mediante el cual se concede indulgencia plena en el año jubilar, que terminará en noviembre de 2017.

Después de la eucaristía, oficiada a partir de las 9:11 de la mañana por monseñor López Castillo, a las 10:21 de la mañana fue sacada la venerada en hombros de la cofradía, que integran 60 personas. Así, el pueblo de Santa Rosa junto a miles de feligreses dijo “hasta pronto” a la madre, que a partir de este sábado inició su peregrinar por la capital y regresará un día antes del Domingo de Ramos.

Tanto dentro del templo como en la plaza se hicieron presentes los grupos de acompañamiento que ya tienen siete años cumpliendo funciones de orden cívico.

“Hablaré en defensa de mi pueblo”

Monseñor Antonio López Castillo, arzobispo de la Arquidiócesis de Barquisimeto, dijo en la homilía de la eucaristía que presidió ayer, en el balcón de celebraciones de Santa Rosa, que los feligreses vienen a acompañar la imagen de la Divina Pastora “para que ella interceda ante su hijo, Jesucristo, porque el pueblo hoy siente más hambre”.

Cuando seguidamente expresó “el pueblo no tiene comida: no hay alimentos; el pueblo está mal, se siente mal”, recibió una atronadora ovación.

Yo como pastor siento un dolor muy grande porque ustedes no tienen comida, porque no tienen medicinas, porque se mueren niños y ancianos por falta de medicamentos, dijo. No tienen repuestos para sus vehículos. Me preocupa que esto exista, que esto se vea y por eso pido la intercesión de la Virgen Santísima para que en forma pacífica podamos cambiar esta situación por un ambiente de prosperidad, de libertades y de paz.

La mayoría de nuestro pueblo, por lo tanto, no cree en socialismo comunista fracasado, que nos ha traído tanta hambre, tanta miseria, tantos desastres.

Somos demócratas, creemos en la democracia. ¡Viva la democracia!, exclamó. Yo como pastor de mi querida comunidad no callaré jamás. Hablaré en defensa de mi pueblo. Hablaré siempre por el bien común de mi gente.

Sin excepción, debemos respetar la Constitución para que no sea parcializada como muchas veces se hace. ¡Viva la Constitución!

Tenemos que decir también que el despotismo por diez días cerró EL IMPULSO. Pero, llegó el papel. Y EL IMPULSO sigue en medio de nosotros. ¡Viva la libertad de expresión!

La jerarquía católica está con el pueblo que sufre, y desea que este pueblo crezca y progrese por caminos de democracia, de libertad, de justicia y de paz.

Queremos recordarle a los partidos políticos que piensen en el país y no en sus propios intereses.

Se puede trazar un itinerario conforme a los evangelios y en relación al lema de esta ocasión: María Divina Pastora, madre de solidaridad y servicios.

Monseñor López Castillo pidió ser solidarios los unos con los otros, ayudarnos, para que desaparezca la miseria y el fracaso, y haya progreso y desarrollo para todos.

La oración lo puede todo, afirmó. Sigamos pidiendo, sigamos orando, para que Dios nos conceda y nos dé la Venezuela que queremos todos.

María nos protege de sistemas totalitarios que le impiden al pueblo ser libre, desarrollado y digno, que quiere vivir en verdadera democracia.

San Juan Pablo II decía: Me parece que el siglo que comienza deberá ser el de la solidaridad. No estaremos felices y en paz los unos y los otros. No somos enemigos de nadie. No creemos en el odio, ni en la violencia. Creemos en la fraternidad y en la hermandad.

No temamos a nada ni a nadie, proclamó. Solo pedimos y amamos a Dios.

¡Viva la libertad¡ ¡Siempre libres!

Finalmente se pronunció por la libertad de los presos políticos.

Peticiones

Luego de la homilía celebrada por monseñor Antonio López Castillo, algunas personalidades políticas emitieron su opinión.

El arzobispo está pidiendo lo que está pidiendo Venezuela: democracia, paz, libertad, encuentro y solución a los problemas del hambre, de los medicamentos y la crisis humanitaria que está afectando a los pobres, que desaparece a la clase media, dijo el gobernador Henri Falcón.

Así como la Iglesia es de Dios, también lo es del pueblo, declaró el alcalde de Iribarren, Alfredo Ramos. Y el arzobispo lo que ha dicho es una gran verdad de lo que ocurre en Venezuela.

Y el alcalde de Palavecino, José Barreras, planteó como lo hizo el arzobispo, unirnos y pedirle a la Divina Pastora que nos ilumine con los dones del Espíritu Santo para cambiar a Venezuela.

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