El país de lo posible ya dejó de serlo. A propósito, ha sido conducido a un precipicio de donde solo saldrá si en mayoría, los venezolanos deciden el tan anhelado cambio. Ellos tienen el poder -por iniciativa propia y disposición colectiva-, de despertar a Venezuela de un lúgubre sueño socialista y revolucionario que según líderes opositores, la sentenció al caos, al drama, a la miseria, al odio, a las despedidas, al colapso de las instituciones públicas, a la corrupción, a la escasez, a acostumbrarse al normalismo de las situaciones.

La Venezuela del Siglo XXI está en serios conflictos, y aunque existan intenciones oportunas, poco se ha hecho para devolverle el semblante de épocas pasadas, cuando había plenas libertades sociales, políticas y económicas.

Desde la llegada de la revolución al poder, las condiciones de vida de los venezolanos están trastocadas: muchos ya se han acostumbrados a las colas, a protestar, a soportar largos apagones, a recibir beneficios solo si tienen el Carnet de la Patria, a ser manipulados por alimentos y medicinas, a estar limitados a obtener lo que es propio como sus ahorros en los bancos, a comer poco o lo que exista, a obtener un salario que solo alcanza para unos días de sobrevivencia. Los venezolanos han sido obligados a ceder sus propios espacios, donde por muchos años saborearon las mieles de la independencia.

Hoy, quien siguió el legado del “eterno comandante” Hugo Chávez, busca la reelección presidencial en unos comicios cuestionados por algunos partidos políticos opositores y gobiernos internacionales, ante la falta de garantías electorales.

Es Nicolás Maduro un líder mesiánico, a quien le dejaron la responsabilidad de conducir una gran nación con una riqueza natural y humana invaluable, pero que poco ha sabido aprovechar. Él quiere seguir en Miraflores, desde donde aisló a la Venezuela petrolera y domina en función de sus propios intereses políticos.

El heredero sigue insistiendo

En el mundo paralelo del presidente Nicolás Maduro, todo parece marchar con naturalidad. Sin embargo, existe una realidad distinta o paralela al que describe quien en un momento recordó a Hugo Chávez a través de un “pajarito” (2/04/2013).

Aunque su trayectoria durante el gobierno del “eterno comandante” lo llevó a representar a Venezuela ante el mundo con poca preparación en políticas internacionales, se ganó la confianza de los miembros de la revolución.

El 8 de diciembre de 2012 en Cadena Nacional, fue presentado por Hugo Chávez ante la opinión pública como su sucesor. El militar le hablo al país: “(…) si algo ocurriera, repito, que me inhabilitara de alguna manera, Nicolás Maduro no sólo en esa situación debe concluir, como manda la Constitución, el período; sino que mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que —en ese escenario que obligaría a convocar como manda la Constitución de nuevo a elecciones presidenciales— ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido desde mi corazón”.

Ese día, la nación suramericana fue sentenciada a seguir la crisis, que según Nicolás Maduro, se trata de una “guerra económica inducida por el imperio norteamericano”. Aprieto que prometió mejorar al cumplirse los primeros 100 días de gobierno, cuando ofreció en Barinas “recuperar y consolidar la economía” (28/06/2013).

Nicolás Maduro, en medio de la terquedad, sigue insistiendo en un legado cuyos resultados están a la vista de todos los venezolanos, muchos de los cuales han sido obligados a dejar su tierra y otros, a resistir al día a día de un país colapsado.

Mejorar el sistema económico fue una de sus promesas cuando dio un balance de los primeros cien días de Gobierno

Lo evidente de la crisis

Provea publicó recientemente un informe titulado Crisis en Venezuela (del 5 al 12 de marzo de 2018), en el cual varias organizaciones no gubernamentales reflejan sus puntos de vista sobre la situación actual en pleno gobierno de Nicolás Maduro.

De acuerdo a Espacio Público, febrero fue el mes de las persecuciones, intimidaciones y hostigamientos. “El Estado utiliza el acoso como arma para silenciar a la disidencia: cierre de medios, discriminación laboral, detenciones arbitrarias a ciudadanos y periodistas, amenazas y citaciones a sacerdotes son algunas de las acciones que castigan la expresión en Venezuela”.

Han visto en la actual gestión, un crecimiento de retaliaciones contra los funcionarios y la amenaza al clero venezolano por declaraciones.

Las limitantes políticas han sido cada vez más evidentes. Para el Cepaz, tan solo cinco organizaciones con fines políticos de la oposición lograron superar todas las exigencias del Consejo Nacional Electoral. “Hay una clara vulneración del derecho de los venezolano”, asegura.

El tema de inseguridad en el gobierno de Nicolás Maduro ha estado siempre en discusión. En 2017, según Un Mundo Sin Mordaza el crimen organizado tuvo un diferencia de 85.2 % en comparación con 2016.

La corrupción igualmente está en el tapete de la política venezolana. Transparencia Internacional, solicita retomar las averiguaciones sobre Odebrecht, empresa que dejó inconclusa las siguientes obras: Puente Nigale en Zulia, III Puente sobre el Río Orinoco, Metro de Caracas Línea 5, recuperación del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, Metro Los Teques Línea 2 y Sistema Metro Caracas-Guarenas-Guatire. Casos con los cuales desangraron al país, y cuyo dinero pudo haberse empleado en satisfacer las necesidades de todos los venezolanos.

Venezuela vive la peor crisis de la historia con altos índices de inflación e inseguridad, escasez de alimentos y problemas con los servicios básicos

Una percepción distinta a la de muchos

Cinco años de mandato y Nicolás Maduro sigue intentando superar la crisis venezolana. Luis Toty Medina, fundador de la Asociación Venezolana de Consultores Políticos (Avencopol), asegura a El IMPULSO que sorprende ver a alguien, que en medio del caso, intenta reelegirse, pero a la vez, con opción de ganar.

El gobierno de Maduro que el próximo mes estará de aniversario, ha sido evaluado desde todo punto de vista. Aunque sus asesores muestran una Venezuela distinta, Toty Medina asegura que se profundizó la destrucción de la institucionalidad arrastrada desde el expresidente Hugo Chávez. “Se colonizaron las instituciones y todos los espacios de poder”, reflexiona.

Nicolás Maduro heredó los errores políticos y económicos de Hugo Chávez, continuidad “errada que trajeron este drama social que vive Venezuela”, dice el especialista. De allí, que 30 % población esté afectada directamente por el tema de los alimentos, “muchos están en estado de desnutrición. Los infantes son los más vulnerables. 8 millones de venezolanos se encuentran en pobreza extrema, sin acceso a la educación y medicamentos. Hay una deserción escolar cercana al 35 % en cualquier de los niveles educativos”.

Toty Medina augura que el 2018 será hiper, con un gobierno que ha tenido un desempeño económico muy pobre. “Tenemos la inflación más alta el mundo con precios que aumentan constantemente; una hiperconflictividad social con protestas a cada rato; hiperdesconexión del mundo y una hiperincertidumbre política generada por las presidenciales”.

Considera además que en la actualidad existe una oposición fragmentada, un CNE parcializado y un Gobierno con el control absoluto de las instituciones. “Se da por acertado que el resultado será favorable al candidato oficial. Eso da la sensación que no estamos ante una elección sino en una votación. Nicolás Maduro no moviliza al país. Por eso, logra meter dentro del proceso electoral a candidatos que le garanticen votos, porque se ven obligados a movilizar a personas”. Describir al Presidente es una tarea titánica. Aunque existan diversas percepciones, muchos coinciden en las mismas características. Para Toty Medina, es “un accidente de la historia, producto de un error llamado Hugo Chávez. Nicolás Maduro ha sido el único canciller de Venezuela que no sabe hablar inglés. El único Presidente de la República que no tiene un grado académico, que carece de todos los méritos para tener ese cargo”.

Dice Toty Medina que el Presidente venezolano “es un hijo de la mediocridad que nos gobierna”

Abunda el autoritarismo

El deterioro institucional es punto de coincidencia entre académicos que ven allí parte del problema por el cual atraviesa la nación, además del incremento de la inseguridad y el retroceso de la salud pública. A juicio el profesor en Ciencias Sociales, mención Historia, Carlos Giménez Lizarzado, eso da paso y fortalece un gobierno autoritario, “de corte arbitrario, una sociedad que no tiene dónde acudir. Estamos en una situación que tiene una presencia de caos, el cual aprovechan las instancias para legitimarse”.

En su balance sobre el gobierno de Nicolás Maduro, manifiesta que le preocupa el alto índice de deserción escolar y la violencia desatada, donde el mayor número de homicidios está en la adolescencia.

Para Giménez Lizarzado, el socialismo se ha convertido en una bandera de la mentira, liderado por un Presidente que domina la “irresponsabilidad e insensatez. Estamos ante la presencia de alguien con mucho malestar y rabia. No se trata de descargar una impotencia. Hay que decirles que están jugando con unas situaciones que han deteriorado la calidad de vida y desmantelado los mínimos alcances que se tenían en derechos humanos. Jugar con la pobreza no es una actitud ni tampoco hacerla una bandera para perpetuarse en el poder. Hay una enorme incoherencia sin precedentes entre lo que se dice, piensa y hace”.

Venezuela necesita un cambio que mejore la calidad de vida de sus habitantes, donde exista la plena felicidad y se eviten tantas preocupaciones, esas que no deben aparecen en un país petrolero.

1. ECONOMÍA EN DETRIMENTO

La hiperinflación arrasa con el país: se estima que la anualizada será de 6.147,1 %. El índice de precio aumentó 80 %.

Fuente: Diputado José Guerra (AN 2018)

2. POCAS FAMILIAS SE ALIMENTAN

Los productos básicos como el arroz, azúcar, harina, aceite de maíz, pasta, leche, siguen escasos, representando 24,13 % de la canasta básica familiar.

Fuente: Cendas (2017)

3. CENSURA OFICIAL

Desde 2014 hasta 2017 se registraron 1558 violaciones a la libertad de expresión.

Fuentes: SNTP (2017)/Espacio Público (2018)

4.- SIN MEDICAMENTOS

125 farmacias dejaron de producir y cerraron sus puertas. Al menos, en 90 % se ubica la escasez de medicinas. Más de 300 mil venezolanos en riesgo de muerte.

Fuente: Fefarven/Codevida (2018)

5.- LIMITACIONS POLÍTICAS

De las 67 organizaciones que existían en 2016, tan solo este año existen 17 que pueden participar en procesos electorales.

Fuente: Cepaz (2018)

 

 

6.- INSEGURIDAD DESBORDANTE

En 86,2 % aumentó el delito organizado en el país durante el año pasado: sicariato, tráfico de drogas, extorsión, secuestro y contrabando.

Fuente: Un Mundo Sin Mordaza (2017)

7. ABUNDA LA CORRUPCIÓN

Transparencia Internacional solicitó mayor investigación en el caso Odebrecht, donde funcionarios venezolanos fueron sobornados. Sobre Pdvsa, se investigan a 36 altos funcionarios.

Fuente: Transparencia Venezuela/Ministerio Público (2018)

8. ENCARCELADOS POR OPINAR

Desde 2014 hasta la actualidad, se registraron 1.334 presos políticos: solo 1.096 han salido libres. 7.186 personas tienen medidas cautelares.

Fuente: Foro Penal Venezolano/ONU (2018)

9. SE DESPIDEN DE SU TIERRA

La crisis ha obligado a casi un millón de venezolanos a emigrar y buscar mejores condiciones de vida. Perú, Chile, Argentina, Colombia y Brasil, los más solicitados.

Fuentes: Cancillerías/ONU (2018)

10. SIEMPRE EN LAS CALLES

Kilométricas colas por alimentos y cientos de protestas al mes en reclamo de servicios públicos dignos, integran el panorama, adicional a los apagones y problemas con el agua potable.

Fuente: Observación directa de medios

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