#ESPECIAL Salud en riesgo por recarga de botellones

Angélica Romero Navas | Fotos referenciales tomadas de documentos en línea |

Están a la vista de todos. Su oferta: la “recarga” del bidón con agua “purificada” a un precio muy por debajo del costo del botellón comprado a una empresa.

La crisis económica que ha disuelto la capacidad de consumo del venezolano, por un lado despertó el interés de cientos de personas que vieron su oportunidad de emprender su negocio en esta área y por el otro, obligó a otros a dejar de consumir agua comprada a una embotelladora y sumarse a esta nueva “tendencia”.

El equipo de EL IMPULSO se dio a la tarea de visitar varios de estos centros de llenado y consultarle a sus propietarios cuáles son los permisos para el funcionamiento del establecimiento, de dónde proviene el agua, método usado para el tratamiento del agua y método para la limpieza del botellón.

Uno de los propietarios de un centro de llenado, con seis meses en funcionamiento en Barquisimeto, aceptó que los reporteros entraran a su local para visualizar el proceso de la recarga, pero pidió omitir su nombre y dirección.

-¿Qué trámites tuvo que hacer para iniciar el negocio?

-Bueno, sacar la patente del local, el permiso de los bomberos, de Sanidad, certificado de salud y de manipulación de alimentos.

-¿Cómo los obtuvo, en cuánto tiempo se los dieron?

-Fue rápido porque en realidad usted sabe que aquí todo se maneja con palanca, pero los permisos son originales, ahí están en la cartelera.

-¿Alguna vez la Contraloría Sanitaria o algún ente del Estado le ha hecho una inspección?

-Por aquí estuvo la gente de Hidrolara, vinieron a comprobar que no estuviéramos usando el agua del chorro.

-¿Cómo limpia los botellones?

-No puedo hablar por los demás, pero en mi local se lavan con agua fría y le echamos Gerdex, por dentro y por fuera para eliminar la contaminación de la manipulación, así me aseguro que esté limpio.

-¿Y las tapas?

-Si el cliente trae las tapas de su casa, aquí le echamos Gerdex también o sino le vendemos una nueva.

-¿De dónde proviene el agua?

-Nosotros la compramos a los cisterneros del llenadero Jacinto Lara, el que está en la vía Quíbor, ellos nos la traen y aquí la almacenamos en los tanques para el tratamiento.

-¿Qué método utiliza para purificar el agua?

-Primero el agua pasa por el filtro de arena, luego por el filtro de carbón, para reducir las sales minerales y cualquier suciedad, después pasa por una luz Ultra Violeta (UV) para desinfectarla y quedaría apta para el consumo humano.

El entrevistado apunta que de todos los métodos para el tratamiento del agua, éste es el más eficiente, económico y seguro. Dice que lo mejor de todo es que no tiene “químicos” dañinos para la salud.

-¿Cada cuánto tiempo hace mantenimiento al tanque de almacenamiento y a los filtros?

-Una vez a la semana al tanque y cada dos días a los filtros para asegurarnos que realmente esté desinfectando el agua.

Permisos irregulares

Sin saberlo, el entrevistado dio detalles del proceso que despiertan las dudas de los conocedores del área y hasta de los propios consumidores. En primer lugar admitió la irregularidad en la obtención de los permisos para el funcionamiento del negocio y además obvió el trámite más importante que es el registro en la División de Higiene de los Alimentos del Ministerio para la Salud.

Para que una empresa obtenga este registro ha debido someterse a un periodo de pruebas a fin de que el Ministerio apruebe la fuente de abastecimiento, las instalaciones físicas y el sistema de tratamiento del agua.

Le consultamos al doctor Ruy Medina, exdirector de Salud del estado Lara y que también estuvo a cargo de la Contraloría Sanitaria en la región, apuntó que en la actualidad es bastante sencillo falsificar “los permisos amarillos” (certificados sanitarios) y lo hacen en cualquier imprenta, lo mismo sucede con los sellos húmedos de los organismos gubernamentales, que ahora es posible hacerlos en cualquier tipografía.

-Yo diría que 30 % de esas tarjetas amarillas son falsas.

Lucrarse con el agua de la red pública es un delito

El entrevistado también dijo que representantes de Hidrolara lo inspeccionaron para ver si usaban el agua del chorro para la recarga de botellones. Comercializar y lucrarse del agua residencial es un delito.

En este caso, el establecimiento compra el agua a cisternas y sería oportuno preguntarse: ¿qué agentes contaminantes puede adquirir el agua en el tanque de la cisterna? y ¿estará limpia la manguera que se usa para trasladar el agua al tanque almacenador?

Los trabajadores con años de experiencia en una empresa embotelladora local manifestaron que para trasladar el agua y evitar su contaminación es necesario usar equipos de acero inoxidable y manguera grado sanitario.

-Imaginamos que los cisterneros usan botas de goma higienizadas porque en el caso que pisen tierra o agua de cloaca y se suban al tanque o manipulen la manguera, también estarían contribuyendo a su contaminación.

La limpieza de los botellones es otro tema para reflexionar.

-Si en estos centros los lavan con agua fría y le echan cloro o Gerdex no se eliminaría el 100 % de las bacterias, pues la misma agua tiene alta probabilidad de contener microorganismos patógenos (bacterias, virus y parásitos). Echarle Gerdex a una tapa que ya fue utilizada tampoco basta.

De hecho, las mismas empresas embotelladoras recomiendan retirar la tapa antes de colocarla en el dispensador de agua, pues esta se contamina durante el traslado en los camiones.

El método de tratamiento del agua descrito por el propietario de este centro de embotellado es válido para la normativa y pudiera decirse que en este caso se hace bien, sin embargo, en otros centros visitados se comprobó que no cumplen con este tratamiento sino que comercializan agua clorada. Expertos indican que ni el cloro ni otros desinfectantes pueden ser ingeridos por humanos por ser nocivos para la salud y más si son ingeridos diariamente. El cloro es un potente elemento oxidante de los tejidos celulares del cuerpo humano.

Daños a la salud

El doctor Ruy Medina fue muy enfático en decir que “comprar productos que no tienen la garantía de las empresas permisadas representa un riesgo de cualquier cosa, más ahora que en el país no hay medicamentos. Si te da una fiebre tifoidea y no tienes antibióticos te vas a morir deshidratado”.

Diarrea, amibiasis y salmonelosis son otras de las enfermedades más comunes que se contraen a través del agua que no haya estado bien tratada.

Apunta que comprar agua embotellada es invertir en la salud y esta también la recomienda para la preparación de los alimentos. Indicó que la Contraloría Sanitaria debe encargarse de inspeccionar estos lugares de envasado de agua. Este es el único ente autorizado para ordenar el cierre de los establecimientos que incumplan las normas sanitarias mediante el levantamiento de actas procesales.

La persona que lleve las riendas de negocios ilícitos y que atenten contra la salud pública pueden ser acusados en Fiscalía, se procede a la clausura del negocio, decomiso de los equipos e implementos utilizados y multas. Todo dependiendo de la gravedad del caso encontrado..

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