Familiares denuncian irregularidades en el HCAMP

María Fernanda Peñalver | Fotos: Stiven Valecillos |
HOSPITAL. 25/09/2017 FOTO: STIVEN VALEDILLOS

El constante aumento de los precios afecta cada día la liquidez monetaria del venezolano, que si bien es un problema general, golpea de manera directa a quienes enfrentan problemas de salud.

Es precisamente este tipo de casos los que se viven cotidianamente en el Hospital Central Universitario Antonio María Pineda (Hcuamp), donde los lamentos de los familiares por los altos costos que deben asumir es el tema continuo.

Angie Casadiego se ha mantenido durante ocho días en el centro de salud, luego de que su hermano ingresara en estado vegetal. Nada más el primer día tuvo que gastar 500 mil bolívares, el antibiótico solicitado que deben suministrarle tres veces al día tiene un costo de 74 mil bolívares cada ampolla, aseguró.

El hecho de que sean familias de bajos recursos no genera contemplación, la ley es la misma para todos: lo que no hay se les solicita. Entre ellos mismos se ayudan y se donan unas que otras cosas. No solo se trata de medicamentos, también de insumos tan básicos como guantes e inyectadoras, pero también el traslado. “No es posible que una ambulancia del 171 cobre 180 mil bolívares para traer a un paciente”, denunció también Casadiego. Mientras que un traslado privado asciende los 300 mil bolívares.

La joven no sólo ha tenido que pasar por el calvario que implica un constante gasto y un familiar hospitalizado. “A mi hermano lo tenían conectado, nos dijeron que compráramos unos tubos, sin autorización cuando llegamos, a mi hermano lo habían desconectado”.
Casadiego aseguró que al llegar vio a su hermano envuelto en las sábanas como un difunto más e incluso, sería ingresado a morgue, no obstante el joven aparentemente convulsionó.

“Nos dijeron que era espacio mal ocupado”, expresó la denunciante acompañada de su hermana; ambas señalaron al director del Hospital Central como el responsable de dicha situación que se presentó el pasado viernes y que además, no fue la única denuncia de este tipo.

Marcial Daza, máxima autoridad de dicho centro de salud, negó la acusación en su contra. Indicó que no es el encargado del área y que a pesar de ser directivo, ni él ni ningún galeno tiene la potestad para decidir sobre el futuro de los pacientes.

“No solo son los medicamentos, también es la comida”, expuso Marienny Pérez, otra familiar a la afuera de la Emergencia que aseveró que la situación con el agua no es regular y por ende, se han visto en la necesidad de cargar tobos para limpiar las áreas de hospitalización, así como comprar los alimentos, puesto que el comedor ha dejado de funcionar, según expuso Pérez.

La misma se ha mostrado agradecida con la colaboración de los demás familiares, puesto que su situación económica no es la mejor y debe lidiar no solo con los gastos de su esposo hospitalizado, sino con los de ella que sufre de convulsiones y los de un hijo especial.

Destacó que no es fácil lo que está viviendo, incluso le solicitan desde lo más básico como guantes e inyectadoras, hasta ciertos exámenes que debe realizar en centros privados a altos costos.

“El mismo personal a veces se roba lo que uno compra. No se pueden dejar las medicinas ahí porque se las llevan”, agregaron las mujeres muy poco satisfechas durante su estadía en el Hospital Central.

 

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios