FOTOS: Barquisimetanos asombrados por aumento del pasaje

Mariángel Massiah | Fotos: Stiven Valecillos |

La Federación Nacional de Transporte en Lara retomó sus actividades tras cuatro días de paro. Sus exigencias fueron escuchadas. Tal y como lo informó el secretario general del Sindicato Automotor en Lara, Giovanni Peroza, el Gobierno les ofreció para la próxima semana la entrega de 2.500 cauchos, 500 baterías y pago de tres meses del subsidio estudiantil. En consejo consultivo los transportistas acordaron restablecer su actividades, vigilantes de que se cumpla con lo ofrecido. De no ser así, podrían suspender nuevamente el servicio el próximo jueves.

Para este viernes los conductores de la Federación regresaron a las calles y junto a su retorno se comenzó a cobrar la nueva tarifa del pasaje, el cual se oficializó el primero de junio. De lunes a viernes el pasaje será cobrado en 200 bolívares y los fines de semana y después de las 7:00 de la noche en 250; en el caso del municipio Iribarren.

Muchos ciudadanos desconocían que el pasaje urbano incrementaría por segunda vez en lo que va de año. Así fue el caso de Paula López, una adulta de 78 años. La palavecinense relató que muy poco sale a las calles, se siente frágil ante toda coyuntura que vive el país.

Asegura que intenta hacer todas las diligencias cerca de su casa pero en ocasiones no puede evitar tomar un autobús para trasladarse y cumplir con sus compromisos.

Ayer cuando salió de su casa le tomó por sorpresa el nuevo precio de los pasajes. Detalla que ahora se le complicará mucho más el trasladarse por la entidad, puesto que el único ingreso monetario que posee es el de su jubilación. “Estos pasajes no son posibles costearlos. Yo antes trabajaba vendiendo bisutería pero hasta el precio de los materiales que utilizo están por las nubes. Me tendré que adaptar a solamente trasladarme cuando el caso sea urgente y realmente lo amerite”, expresó.

López igualmente detalló que a pesar de que ella posee un carné de la tercera edad que la exenta de pagar los pasajes, advierte que los transportistas la obligan a hacerlo, diciéndole: “o paga o no se monta ¿Cree usted que la voy a dejar a volver a montar cuando la vea?”. Por ello, asegura que se prefiere guardar el documento y pagar el pasaje en su totalidad.

En tanto, Keila Alvarado ve con preocupación cómo tienen que destinar gran parte del salario para cancelar los pasajes. Destaca que su hijo es un universitario que trabaja y requiere movilizarse en más de seis autobuses cada día para cumplir con todas sus responsabilidades. Según los cálculos gasta un aproximado de 30.000 bolívares en pasaje mensualmente, es decir casi la mitad del salario mínimo.

Por su parte los transportistas detallaron que solo recibieron insultos por parte de los usuarios que al momento que ingresaban a los autobuses veían el nuevo monto, contó Luis Suárez.

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