Preocupa al Consejo Consultivo de Barquisimeto el cierre de medios

Juan B. Salas | Foto: Archivo |

Su profunda preocupación ante la carencia de información, en la que quedará la población del estado Lara y el resto del país, ante la salida de circulación del diario EL IMPULSO, debido a la falta de insumos y la posibilidad de que en los próximos días, ocurra lo mismo con El Informador y La Prensa, expresa el Consejo Consultivo de la Ciudad de Barquisimeto.

En un comunicado titulado “Una ciudad sin periódicos, ni medios” este cuerpo colegiado expone lo que significa la progresiva erosión de las libertades individuales de la ciudadanía local, muy en especial de aquellos instrumentos, medios y mecanismos que hacen posible la vida en comunidad y en democracia como es la prensa escrita.

A continuación el texto completo del comunicado:

Una ciudad sin periódicos, ni medios

El Consejo Consultivo de la Ciudad de Barquisimeto, expresa su preocupación ante la progresiva erosión de las libertades individuales de la ciudadanía local, muy en especial de aquellos instrumentos, medios y mecanismos que hacen posible la vida en comunidad y en democracia como es la prensa escrita.

Vistos los muy inquietantes anuncios que han sido formulados por las editoras de los tres medios impresos más importantes de la ciudad, donde advierten la suspensión de la circulación de las ediciones respectivas de El Impulso, El Informador y La Prensa de Lara, expresamos nuestro criterio por la gravedad que revisten estos hechos, y por el nocivo impacto que traducen al interior de la vida institucional de la ciudad y el país. Barquisimeto se quedará sin prensa escrita, en el sentido literal de la expresión.

La conveniencia en alentar la libre difusión de las noticias, es un requisito fundamental para la vida en libertad y en democracia, valores que este Consejo Consultivo comparte y que los hace suyos. Los medios libres e independientes contribuyen a satisfacer un derecho humano esencial para la vida social y en democracia del ciudadano, como lo es el saber y conocer cuanto acontece en su entorno. Las personas tienen una necesidad intrínseca a su naturaleza social, que no se circunscribe tan solo a su experiencia directa, sino a la de todo su entorno. 

Conocer lo que no podemos ver con nuestros propios ojos nos proporciona la invaluable sensación de una mayor seguridad, poder y confianza. La información libre y disponible, sin más agregado que la certeza que le acreditan su fuentes naturales, constituyen la mejor garantía de que podemos actuar y ser propietarios del gobierno de nuestras vidas.

Abogamos por la existencia de suficientes medios de comunicación, libres, autónomos, plurales, críticos e independientes, porque ellos constituyen el soporte fundamental de una democracia fuerte y capaz de afrontar cualquier turbulencia institucional.  En la sociedad moderna los medios de comunicación desempeñan un rol de primer orden en la generación de aquellas condiciones que hacen posible la gobernabilidad de la sociedad.  En su ausencia, no es posible  concebir la existencia de ese gran espacio cívico que se conforma en la opinión pública, lugar donde los ciudadanos ejercen a plenitud sus derechos fundamentales.

La hegemonía comunicacional propuesta desde el alto gobierno, como su oferta contractual, equivale a un mayor control sobre el ciudadano y a un menor espacio para la disidencia.  Si se consolida ese proyecto hegemónico, no habrá forma de incidir sobre la marcha del gobierno, en la gobernabilidad de la sociedad, menos aún habrá garantía para  la libre circulación de las ideas. La Prensa Libre y la Democracia son dos percepciones indisolubles en el acontecer del ciudadano de este milenio, circunstancia que nos demanda como nuestra más urgente obligación ética, la de impedir que el país se convierta en un cementerio de medios. También vale decir que esta oscura circunstancia, no es solamente un problema que atañe a los periodistas, sino que es una obligación de todos los ciudadanos en general.

Requerimos medios autónomos para informarnos debidamente.  Para combatir la incertidumbre y contribuir en la consolidación de los espacios públicos donde se construye la ciudadanía.  El periodismo crea “comunidad” y sirve a la democracia para garantizar su gobernabilidad, e impide, que se haga norma la indefensión informativa de los ciudadanos y nos ayuda a combatir la censura.

En tal sentido, los abajo firmantes, miembros del Consejo Consultivo de la Ciudad de Barquisimeto, exhortamos a los órganos encargados de la distribución de insumos de la industria editorial, para la agilización del acceso al papel periódico y otros componentes básicos de la industria gráfica. Contribuirán estas acciones a la estabilización de la precaria situación de nuestros medios, a disponer e instrumentar las acciones tendientes a la normalización de la vida funcional y operativa de los tres diarios de la ciudad. Exhortamos igualmente a la ciudadanía en general y a sus organizaciones civiles diversas a ejercer su incidencia en el respeto a su derecho a la información y opinión, manteniéndose activa en la exigencia de insumos para los medios impresos de la región.

En Barquisimeto, a los 19 días del mes de febrero de 2018.

 

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