Venezolanos y sevillanos se abrazaron en la devoción pastoril

Texto y fotos:Adriana Ciccaglione |

Sus ovejas fueron llegando, una a una. Ni la lluvia ni los siete grados de temperatura hicieron mermar el sentimiento de venezolanos residentes en Sevilla. Tampoco el compromiso de quienes conforman la Hermandad de la Divina Pastora de Barquisimeto, y que cuidan de esta imagen maternal.

A ellos se les unía representantes de las hermandades de la Pastora de las Almas. Todos conformaron un rebaño que se entrelazaron por el amor a Dios en cantos, oraciones y devoción.

El Convento de Capuchinos, donde nació esta advocación se llenó de esto y de algo más. La parroquia que lleva el nombre Divina Pastora estaba con ella allí vestida de verde esperanza y en su brazo derecho rosas rojas y blancas, que los frailes habían cortado del jardín, para hacerle un homenaje a la Patrona de los larenses.

La misa se convirtió en fiesta y en pregón de devoción y reflexión para nuestro día a día, para guardarlo en el corazón y al mismo tiempo para hacerlo práctica de vida. La ofició el superior de la Orden de los Franciscanos Menores (OFM) Capuchinos, fray Eduardo Rodríguez Márquez y la concelebró el sacerdote jesuita barquisimetano José Francisco Aranguren.

“Las primeras palabras de Jesús en el evangelio de San Juan es la pregunta que viaja desde Santa Rosa a Sevilla, y para responderlas también debemos venir y buscar. Debemos ser libres y no esclavos ni de pecados, ni de sistemas políticos. Como hijos de la Divina Pastora, nos parecemos a ella por su talante. A tal madre, tales hijos”, dijo el sacerdote franciscano.

“Fray Isidoro quiso llevar a todos esta manera especial de evangelizar a través de la actividad pastoril. Cuáles son las características de la Pastora, guiar, cuidar y velar; eso es lo que hace la Virgen en la iglesia. De qué nos sirve venerar a la Divina Pastora en sus innumerables imágenes si no hacemos lo que ella nos dice. Los ojos de la Virgen no se cansan de velar por sus hijos, y si tus ojos y los míos no son misericordiosos, no son los ojos de la Pastora”.

En la emotiva homilía, el sacerdote sevillano elevó oraciones por la paz de Venezuela “en tu corazón de madre, está el de los venezolanos, no abandones tu pueblo”.

Los integrantes de la Hermandad de la Divina Pastora de Barquisimeto en Sevilla, quienes organizaron la actividad, hicieron ofrendas ante el altar y se unieron a las plegarias en esta misa solemne.

Mientras que el sacerdote barquisimetano, José Francisco Aranguren dio las gracias por la oportunidad de estar allí y compartir un momento tan emotivo. “Las segundas partes muchas veces son mejores que las primeras, pude venir en noviembre del año pasado, hoy estoy acá compartiendo este sentimiento tan guaro. En un regalo de Dios compartir, cuando regrese a Venezuela tengo el compromiso de compartir lo vivido acá”.

Antes de dar la bendición y de sacar a la réplica de la Divina Pastora de Barquisimeto, fray Eduardo Rodríguez Márquez se percató de un regalo de Dios. “Hoy ha amanecido un día lluvioso y por ti Divina Pastora Aurora bellísima de la salvación, hasta el sol en Sevilla salió para alumbrarte”.

Y es que no hay 14 de enero lluvioso, sin importar el punto geográfico.
La Virgen salió en hombros de sus fieles, quienes entonaron el himno escrito por Andrés Delgado con música de Simón Wohnsiedler, que año tras año la acompaña. Papelillos, aplausos y risas. Al regresarla a la iglesia el Gloria al Bravo Pueblo arrancó lágrimas a los venezolanos, quienes emocionados y con fervor, seguían pidiendo un milagro a su Divina Pastora.

Trabajo fraternal

Manuel García era el Hermano Mayor de la Divina Pastora Coronada y Beato Fray José de Cádiz, cuando llegó la réplica de la virgen barquisimetana a Sevilla. Recuerda: “Aquí no se quedó nadie con la imagen, eso nos llenó de angustia. Tuvimos la ilusión de contactar a través de grupos de venezolanos en Sevilla, hasta que hicimos el enlace con Elizabeth González Andrade.

Desde ese momento se conformó la hermandad de venezolanos en la parroquia Divina Pastora del Convento de Capuchinos

González Andrade indica: “Poco a poco se fueron integrando, todos aportan y son muy trabajadores. Desde hace cinco años se tuvo la iniciativa de la procesión y ninguno se queda por fuera, todos desean rendirle un tributo a la Virgen con su labor”.

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