La caridad como base de los comunicadores

Marlyn Silva | Fotos: Edickson Durán |

Este martes, la última misa del día en la iglesia de Santa Rosa insertada en la programación previa a la procesión de la Divina Pastora este domingo 14 de enero, tuvo como intención principal los comunicadores sociales, por iniciativa de la Pastoral de Medios de la Arquidiócesis de Barquisimeto.

En la reflexión de las lecturas, el presbítero Jesús Ramírez, quien presidió la eucaristía, presentó a la Virgen María como una “mujer capaz de ordenar y ayudar a limpiar el corazón de todos, es el alma materna que todo lo ordena”.

La relacionó también con la bienaventuranza de la misericordia. Ella, recordó, fue “la escuela de Jesús”.

“Lo que le importaba a Jesús era sanar, liberar, a él no le importaba la fama, solo amar”. A propósito del ejemplo del hijo de Dios, el sacerdote invitó a preguntarse en lo referente al ejercicio de la profesión a los comunicadores que participaban de la eucaristía: “¿Qué me importa más, la caridad o la fama?, ¿mis acciones de vida son para amar o para relucir?
Tal como lo reflejó la primera lectura con las “atribulaciones” de Ana, estas son las mismas de la Virgen María, porque conoce los sufrimientos y preocupaciones en el corazón de todos sus hijos. Los comunicadores, dijo, tienen sus propias atribulaciones en el trabajo diario. A ellos aconsejó desahogar sus preocupaciones ante Dios.

Como petición de cierre de la homilía el presbítero resumió: “Que podamos crecer como comunicadores, que la caridad pase a ser la base de nuestra vida (…) Que la caridad sea norma de ética y principal noticia”.

Al terminar la celebración litúrgica Ramírez amplió en entrevista con los medios locales lo referente a la caridad aplicada desde la profesión: “La caridad es plegarse al bien y ponerlo como fundamento de la vida. Yo no puedo poner primero un interés personal. Por ejemplo, yo no puedo dar una noticia que no sea para el bien o que solo sea para mi interés, que porque me interesa digo esta noticia. Se trata de estar del lado del bien, aunque me cueste, quizás la fama, como lo dije en la homilía en el caso de Jesús (…). Al final de la vida, el día de la muerte, no nos van a preguntar nada más que si hicimos el bien o no”.

En la profesión del periodismo el bien, subrayó, es estar del lado de la verdad.
Servir

“El periodismo lo veo como un apostolado y ese apostolado significa también ir acompañado de Dios y en este caso de la Divina Pastora. El comunicar, el saber decir las cosas, el llevar la comunicación siempre responsable nos lleva a estar en paz con nosotros mismos, a tener una responsabilidad constante y dar espacio a quienes en pocas oportunidades lo tienen”. De esta forma definió la profesión encomendada en la eucaristía el periodista Gerardo Oviedo.

Vale la pena siempre, agregó, “ser más amplios en el concepto comunicacional”. De esa manera, completó, se construye una mejor sociedad y el tejido social se fortalece.
A la Divina Pastora le pidió que no se trastoque la libertad de expresión.

Por su lado, el locutor Fernando Martínez, también presente en la misa, estar ante la Virgen fue una oportunidad para agradecer: “A todo guaro desde niño le siembran ese amor, dejarse pastorear por ella y ahora que soy profesional siempre le agradezco la salud, las capacidades y los logros en los que ha intercedido para alcanzarlos”.

La comunicación, dijo, es “un don de Dios”. Por eso, es imperante pedir a él la sabiduría al momento de informar, “tratar de que el espíritu santo siempre ponga la palabra adecuada para dar la información tal cual sea”.

Su plegaria a la patrona: “Que busque los caminos adecuados para todos los venezolanos independientemente de lo que puedan pensar y que brille la verdad en el país, más allá de lo político”.

 

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