El comienzo espontaneo del parto fisiológico

Prensa Embarazarte | Foto: Archivo |
MUJER EMBARAZADA EMBARAZO FECHA 29/03/2013

El parto fisiológico es la forma natural en que todos los mecanismos de nuestro cuerpo confabulan para que nuestro bebé nazca, está marcado por diferentes aspectos, físicos y psicológicos que lo hacen ideal para mamá y bebé.

La Organización Mundial de la Salud define un parto natural como el comienzo espontáneo, bajo riesgo al comienzo del parto, manteniéndose como tal hasta el alumbramiento. El niño nace espontáneamente en posición cefálica entre las semanas 37 a 42 completas. Después de dar a luz, tanto la madre como el    niño se encuentran en buenas condiciones.

Son varias las señales que le dicen al cuerpo de la madre que ya es tiempo de que nazca el bebé, disminuye el líquido amniótico, el bebé tiene dificultades para moverse en el útero, se expulsa el tapón mucoso, y finalmente se rompe fuentes. Al iniciar el trabajo de parto se libera oxitocina de forma natural lo que induce las contracciones.

Ya que en principio todos los nacimientos pueden ser un parto fisiológico o natural esperamos que los médicos no intervengan o adelanten el nacimiento del bebé, sino que esperen a que la madre muestre las señales de que se ha iniciado el parto.

Aunque por estar en diciembre también se observa un aumento de la práctica de programar y adelantar el parto a conveniencia de la madre o el médico tratante.

Ésta práctica es contraproducente para la salud de mamá y bebé, son varios los estudios que muestran que adelantar el parto aumenta los riesgos de que la madre o el bebé puedan sufrir alguna complicación. Los bebés pueden presentar complicaciones respiratorias, dificultades para comer, o incluso parálisis cerebral.

La madre a la que deben inducirle el parto o practicarle una cesárea, también vive el riesgo de sufrir un sangramiento mayor al esperado, y poner en riesgo su vida.

La organización sin fines de lucro March of Dimes, lleva desde el 2011 una campaña que crea conciencia para esperar a que el bebé tenga al menos 39 semanas de gestación antes de pensar en la posibilidad de programar un nacimiento. El lema es “por un bebé sano vale la pena esperar”

Antes de aceptar que te adelanten el parto conversa con tu médico las razones y evalúa todos los riesgos, posibles, y por supuesto no lo hagas antes de la semana 39, pero si no hay una razón que justifique esta acción esperar a que se inicie el parto fisiológico es la mejor opción.

En Embarazarte apoyamos el comienzo espontaneo del parto y preparamos, en nuestros cursos prenatales, a cada madre para que reconozca las señales que le indican que el parto está iniciando.

 

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