FOTOS: Miss Universo desconcertó con su nuevo formato

Héctor Daniel Brito | Fotos: AP |

Desde hace días se había anunciado sobre algunos cambios en el formato del Miss Universo, que arribó anteayer a su edición número 65, correspondiente al año 2016. Las empresas WME e IMG son dueñas de la franquicia que a lo largo de sus años ha permitido que siete venezolanas representen la firma y otras seis estuvieran a un puesto de obtener el título, sin embargo, un aspecto a resaltar es que el dueño anterior fue el magnate y ahora presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump.

Desde que el polémico empresario y político republicano asumió la presidencia de la organización en 1997 (cuando Alicia Machado era Miss Universo) se avecinaba una nueva era con una apertura polémica que protagonizó junto a Machado. Luego -doce años después- Venezuela ganó tres veces en seis años, incluyendo el back to back (cuando nuestro país ganó dos veces de forma consecutiva).

Ahora bien, dichas empresas dedicadas al manejo de estrellas (sobre todo ligadas al modelaje), compraron los derechos de la Organización Miss Universo tras una controversia generada por Trump cuando se descargó en contra de la comunidad mexicana en plena campaña electoral y éste, por razones empresariales, prefirió poner en venta el concurso que hoy dejó desconcertado a más de uno.

Si el año antepasado todos quedaron boquiabiertos mientras veían que destronaban a Miss Colombia a los 4 minutos de haber sido coronada por su compatriota Paulina Vega y luego le adjudicaron la corona a Filipinas por un error en la lectura de las fichas, este año el Miss Universo lució más “Miss Mundo” y menos “Mr. Trump” (lleno de más show, pasarelas largas, cuerpos perfectos, frivolidad en cada segmento…). Ahora, pareciera que esos tiempos han cambiado y las historias tristes de las misses pasaron a un primer plano.

¿Miss telenovela?

Si algo bueno ha traído la globalización es el hecho de poder ver las opiniones de todo el mundo en una misma plataforma. Las redes sociales este domingo 29 se inundaron de mensajes llenos de acidez, humor y hasta reflexión. Entre esa mezcolanza, una de las críticas de los cibernautas es que este nuevo Miss Universo abusó de las jóvenes llenas de historias trágicas. Unas estuvieron en coma, otras sufrieron enfermedades, una sobrevivió a un terremoto y hasta quería encontrar la cura para la ceguera… Como era de esperar, las reacciones fueron inmediatas y acusaron a la organización de desmejorar la esencia del certamen e irrespetar la preparación de las concursantes.

Alba Arráez, directora de la franquicia Señorita Centroccidental en el Miss Venezuela, comentó que tanto el país como la organización esperaban el triunfo de Mariam Habach, pues consideró que es “una miss perfecta”, disciplinada, y quien además arrasó en las preliminares cuando ganó tres bandas (mejor cuerpo, mejor piel y miss elegancia). No obstante, es un hecho que para la Organización Miss Universo no bastó.

Ante la duda de qué se vio en el concurso y por qué tomó por sorpresa a muchos esos cambios tan radicales en el formato del Miss Universo, Arráez cree que esta organización quiere seguir una línea como la de su rival Miss Mundo. Ante ese escenario, la directora no sabe qué pasará de ahora en adelante con la franquicia Miss Venezuela y Señorita Centroccidental y lo único de aquí en adelante es que deben “ajustarse” a esta nueva manera de concursar.

Capítulo final

No hay un argumento que diga lo que pasó (o no pasó) para que la Miss Venezuela no haya podido siquiera clasificar entre las primeras 13 preseleccionadas. Las razones pueden estar relacionas con el desenvolvimiento en la entrevista con el jurado, un estilo de mujer en específico (sin llegar a promover estereotipos raciales o étnicos para la representación de un país, tal como lo aseguran en una de sus reglas para ser parte del concurso) o que sencillamente las demás destacaron más, desde el punto de vista de los jueces.

De ahora en adelante, la organización Miss Venezuela debe recapitular todas sus estrategias para alcanzar una corona que el país ha tenido siete veces y es referencia mundial de belleza femenina. Lograr enganchar al jurado será su reto. No todo termina cuando dicen el nombre de la ganadora, pues Mariam Habach -estudiante de odontología- tiene mucho por hacer y una vida entera por vivir.

La tocuyana expresó en Instagram después del concurso: “Amo a los filipinos gracias por tanto apoyo, su cariño fue indispensable para mi participación”. También dedicó su participación a su país: “Trabajé tanto para que te sientas orgullosa, los resultados no fueron los que se esperaban, di lo mejor de mí, dejé mi alma y vida durante esos 20 días (…) Mi vida continúa, no los voy a dejar, seguiré en este mundo en lo que Dios tenga para mí”, concluyó el mensaje acompañado junto a una foto.

 

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