Yangel Herrera baluarte del medio campo

Danny Márquez | Foto: Archivo |

Inamovible en el medio campo Vinotinto, sin juego vistoso ni lleno de individuales y mucho menos un gran goleador del torneo, Yangel Herrera hizo el trabajo de hormiga en la selección, otorgó un ramal de energía y seguridad al ser siempre efectivo en su primer pase, acción consistente durante los siete partidos que los jugó de principio a fin; eso le mereció el balón de bronce entregado por la FIFA en el Mundial de Corea del Sur.

El venezolano, convertido en el tercer mejor jugador de la contienda vive su momento de grandeza por lo hecho en cancha, aunque sólo haya quemado la red en una oportunidad.

Herrera, haciendo alarde de su banda de capitán, impuso autoridad y control en la mitad del terreno; cuando Peñaranda dejó facetas desatinadas en la punta por sus constantes individualidades, se encargó de empujar al equipo con pase certero y darle protagonismo a los delanteros Ronaldo Peña y en especial a Sergio Córdova, glorificado en los primeros partidos de la fase grupal.

En la zona medular le dio tranquilidad a Rafael Dudamel. De los 720 minutos dejó estela en juego decisivo contra Japón al conseguir uno de los dos goles y mantuvo pulmón para ser eficaz a pesar de las dos tarjetas amarillas que recibió en todo el evento. El criollo no distendió el espaldarazo que le había otorgado el director técnico yaracuyano para que fuese el vocal principal del equipo dentro del rectángulo.

Herrera, actual ficha del Manchester City pero cedido al New York City de la MLS, dejó liderazgo en cancha que sólo fue superado, de acuerdo a la FIFA, por lo hecho por el uruguayo Federico Valverde, quien aseguró el balón de plata por su inteligencia y aplomo en la mitad de la cancha.

El mediocampista criollo cerró un trío de premiados que encabezó el inglés Dominik Solanke, desequilibrante y con olfato goleador para capitalizar cuatro dianas que lo dejaron a las puertas del liderado de esta clasificación que dominó el italiano Riccardo Orsolini con cinco goles.

La actuación de Herrera de seguro será considerada para rearmar la selección absoluta al mando del propio Dudamel, quien cumple un proceso de transición generacional y ahora contará con más municiones para añadirle a la carabina con la que Venezuela espera dar disparos certeros en las próximas eliminatorias al Mundial de Catar 2022.

 

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios