Fedecámaras: “Seguimos con incertidumbre sobre la política cambiaria”

El vicepresidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), Carlos Larrazábal, afirmó que el escenario económico nacional en torno a la liquidación de las divisas es complejo. “Existe una paralización total en un país que depende de las importaciones. Seguimos con la incertidumbre de cuál va a ser la política cambiaria y en ese ínterin no se han liquidado dólares”, dijo Larrazábal este domingo, durante una entrevista en el programa “Diálogo con”, transmitido por Televen.

Señaló que la última subasta que se realizó bajo Sicad 1 se ejecutó el pasado 26 de noviembre y apuntó que a la fecha no se ha liquidado a los importadores beneficiados.

“La deuda total del Gobierno con las empresas en materia de liquidación de divisas, asciende a 10 mil millones de dólares y de ese total, el monto adeudado a las aerolíneas alcanza los 3.000 millones de dólares”, expresó de acuerdo con lo reseñado por Noticias 24.

En cuanto a la problemática de alimentos, el director de Fedecámaras indicó que en ese sector anteriormente se importaban 3.000 millones de dólares y no había desabastecimiento, mientras que en la actualidad, la cifra llega a los 8.000 millones de dólares, pero existe desabastecimiento por la falta de apoyo a la producción nacional. “El mismo Gobierno que ahora importa el 45% de las importaciones totales, antes era 15%, se ha dedicado a hacer convenios con países amigos, importando productos terminados y no dando las divisas para materia prima suficiente para los productores nacionales”, explicó.

Además, recordó que en la instalación del Consejo Nacional de Fedecámaras, más de 140 cámaras asistentes manifestaron una preocupación muy fuerte por el escenario económico nacional. “El sector industrial reporta que está trabajando a una capacidad instalada de un 48%, el sector comercial reporta unos niveles muy bajos que lo estamos viviendo todos los consumidores”, subrayó.

Asimismo, detalló que las empresas confiscadas por el Estado, registran una productividad muy baja, y en ese sentido, citó como ejemplo el caso de Sidor, que cuando era manejada por empresarios privados producía 4.000.000 de materiales, mientras que en la actualidad, apenas tienen 1.020.000, lo que no abastece la demanda nacional. “A nosotros nos gustaría ver al Gobierno Nacional inspeccionando a esas empresas (confiscadas), como lo están haciendo con las privadas”, acotó.

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