¿Cómo logro ser madre sin dejar de ser esposa?

María Virginia Colmeárez | Foto: Archivo |

Ser esposa es compartir su día a día con esa persona a la que decidió entregar amor, comprensión y atención, es dedicar el tiempo, sus experiencias de vida al que hoy es su familia por elección.

¿O algo más? Claro, es con quien debe disfrutar crecer y ayudar a crecer, compartir las metas, sueños, reír juntos, comunicarse constantemente, entenderse, ayudarse mutuamente y definitivamente con la persona que debe luchar por ser feliz en el presente y sembrar el futuro.

Ahora bien, usted como mujer y madre ya debe definir por defecto su significado. Ser madre es ser el pilar (persona considerada el soporte o base de algo), para ese ser que usted considera lo más importante de su vida y por la cual daría su propia vida.

Es aceptable que como madre tenga errores y como esposa aún más, lo que es inaceptable es el no trabajar y esforzarse a diario para enmendar las faltas y tratar de no caer en lo mismo. Las madres enferman, se cansan, a veces están de mal humor y hasta llega el punto donde entran en una depresión que solo con fe y motivación logran superar y por supuesto, no hay rostro de un ho que no logre ayudar hacerlo.

Al comenzar a ser madres se suele ligar con la relación de pareja y lo laboral,evítelo!, todos deben tener un momento exclusivo y un trato diferente, no debe dar el mismo amor que le da a sus [email protected] a su esposo, ni ligar los problemas y el cansancio del trabajo con los de su hogar; trabaje en tener un trato y emoción exclusiva para cada uno, porque es esto lo que más adelante traerá tropiezo en su vida laboral, en su papel como madre y no dejando a un lado su rol de esposa.

Si bien es cierto, ya el trabajo de madre es algo hermoso pero que absorbe sus energías, ahora, uniéndolo con el empleo y la pareja, verdaderamente es algo fuerte de llevar pero que no se debe descuidar porque ya pronto verá las consecuencias.

Cuando la mujer siente que está fallando, ahí debe estar el esposo para tolerar, ser comprensivo y ayudar a reanimar su espíritu; los esposos no deben dejar de ser un apoyo para sus esposas, como padres deben cumplir con el 80 % de las tareas que cumple mamá con su pequo, dejarle todo el trabajo a la mujer no es buena idea, ya luego que ella se sienta muy cargada perderá el entusiasmo en atender a su pareja.

La mujer con un esposo e hijos a su lado es realmente afortunada y bendecida, son dos roles que requieren amor pero que ameritan tratos diferentes; el objetivo es lograr que ellos no quieran separarse de su lado, que se sientan agradecidos por lo que hace por ellos, pero ahora imagine ¿qué pasaría el cansancio o estrés consuman su buen humor y constantemente les grite y no lesé afecto?

Definitivamente, no es fácil, pero es algo que toda mujer tiene la capacidad de hacer, con bajas y altas pero que siempre está en sus manos el querer lograr.

Ahora, ¿cómo está usted? Es importante que antes de dedicarse a ser una excelente madre y esposa, vele primero por su bienestar, dado que, es como se sienta tanto física como emocionalmente lo que realmente transmitirá a sus seres queridos.

¿Perfecta? La perfección no existe, solo cumpla sus deberes y responsabilidades con entusiasmo sin pensar que son una cruz que debe cargar a diario, sino más bien una bendición que debe reconocer y agradecer, y nada mejor que cumpliendo sus roles.

¿Cómo ser una buena esposa? Cuando un matrimonio ya cumple con varios años de relación, suele entrar en rutina, a veces la relación se torna muy familiar (hermanos), puede que el respeto sí exista, pero debe ir más allá, su esposo necesita de su amor y atención y no específicamente como amiga o madre, sino como mujer.

Quizás suele escuchar que en la comunicación eá el secreto, y sí, es cierto, porque imagine que los pocos o largos momentos que pasa al lado de su pareja no le dirija la palabra, no le cuenteómo fue su día o le pregunteómo estuvo el de él, solo se queden quietos y hagan sus cosas totalmente aparte y con indiferencia, realmente puede que el amor eé, pero no se reflejá y mucho menos perdurará.

Dentro de su rol de esposa, jamás deje a un lado el romance, no calle lo que sienta ni lo que quiera, si algo le molesta dígalo, si se siente agradecida con su pareja, dígaselo, no se dedique solo a darle señales de lo que usted realmente quiere, eso no funciona de esa manera, hable con él, exprese lo que quiere, no juegue con la estabilidad de su relación.

Cuando hable con su pareja, procure que sea con un buen tono, ¡no lo acuse! Hable en primera persona: amor me siento inconforme con tu trato hacia mí; necesito más romance, me siento celosa por… y de esta manera asegurá buenas respuestas y resultados. Por otro lado, es importante que también escuche lo que él quiera decirle, no se distraiga mientras esté hablando, es importante que se dé cuenta que a usted le importa lo que quiere decirle o explicarle.

Se debe ser comprensiva, recordando que también usted comete errores, si hablarán de un tema que le molesta, procure responder fuera de ira, ya que esto hará que diga y haga cosas de las que pueda arrepentie, y algo muy importante ¡no lo hagan frente a sus hijos!

Ahora bien, claro está que al momento en que llega el bebé la relación tiene cambios, ya su tiempo está más ocupado que antes, las noches suelen ser pesadas y el romance disminuye, ahora su atención va más hacia el bebé, pero trate de que esto lo hagan juntos, atiéndanlo juntos, de esta manera el tiempo lo estará dedicando tanto a tu hijo como a su esposo.

Siempre habrá un momento para compartir en familia, realizar actividades juntos, pero también hay tiempo para una conversación, un cariñito o el romance; puede que en esos momentos libres solo quiera dormir y descansar, pero recuerde que el contacto físico que mantenga con él es importantísimo, no deje de planear encuentros de intimidad con su pareja, no permita que desvíe la mirada de usted, mantenlo a su lado, porque los hijos inevitablemente siempre tendrán su apoyo, atención y cuidado, pero la pareja quizás si usted no se esfuerza puede aburrirse, alejarse o remplazarla y eso no lo quiere nadie.

Las mujeres están hechas para duros trabajos: madres, esposas, hijas e infinidades tareas que a veces suelen ser incomprensibles por los hombres; no se frustre si algo no le sale como quiere, solo asegúrese de estar bien consigo misma, dar atención a sus hijos y amor a su pareja.

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