Maickel Melamed: Escribir para niños es una gran responsabilidad

 El economista, psicoterapeuta, conferencista y atleta venezolano Maickel Melamed no se detiene y sigue cosechando éxitos; en esta oportunidad con un cuento para niños  El Sueño y el Vuelo, que será bautizado este domingo 4 de agosto, a las 11:00 a.m., en los alrededores del Planetario Humboldt del Parque del Este, Caracas.

De la mano de Editorial Planeta, el libro estará en todas las librerías del país, dentro del plan lector que están implementando en colegios de Caracas, Valencia y Barquisimeto (en su primera fase). Cabe destacar que éste es el primer texto infantil ilustrado de la editorial, un trabajo hermoso realizado por el artista Fernando Belisario.

La historia nace en un inmenso basurero, donde todo parece gris y sucio, y donde vive una pequeña bolsita que tiene un sueño: quiere volar. Por su condición, debe conseguir aliados que le permitan lograr lo que más desea, y también deberá ignorar el  mal humor de algunos que pretenden disuadirla de su propósito.

– ¿Por qué decidió abordar la literatura infantil?

– Porque estamos aquí para explorar lo que no hemos explorado, y cuando hablamos de imposibles, tiene que ver con hacer lo que nunca hemos hecho, y atrevernos a sorprendernos. Definitivamente abordar la audiencia infantil, que quizás es la más difícil,  exigente e importante, es una responsabilidad, un desafío y una aventura apasionante. Quizás lo más importante que haremos en la vida, porque al final, las sociedades se desarrollan desde su infancia.

– Así como su protagonista, la bolsita, decidió alcanzar su sueño, ¿usted realizó el suyo con este libro?

– Sí. Además tengo el honor de que sea el primer libro ilustrado de la Editorial Planeta en el país, que cuenta con una puesta bellísima. Donde el mensaje, haciendo mitosis, es un mensaje que crece y se va subdividiendo en células, como cualquier organismo que va creciendo y desarrollándose. En el primer libro: Si lo sueñas haz que pases, abordamos mi historia, mi biografía, mis maestros y mi aprendizaje. En este cuento lo que hacemos, quizás, es un postulado filosófico de vida, basado en una analogía, metáfora, una ficción de una bolsa de plástico que vive en la basura y tiene el sueño de volar, lo que hacemos es un postulado de vida.

– ¿Cómo nació el cuento?

– No tengo idea, y es lo bonito. Mejor dicho, a mí me pidieron unas palabras en un evento con niños en una zona popular donde iban a volar un papagayo, me pidieron unas palabras y de esas palabras salió el cuento, ¿cómo?, no sé, no tengo idea, lo más importante es que este cuento no es mío, sino de esos niños, de cada uno de ellos que como esa bolsita tienen un sueño y seguramente tienen mucha gente, que como el papel periódico, le dicen que no lo van a poder lograr.

– De niño le leyeron cuentos infantiles?

– Lo que recuerdo es a mi mamá leyéndome El Principito, que si me preguntas si es un cuento infantil, no lo sé. Pero sin duda me acuerdo de ese libro que es denso, profundo, pero para mí era una pasión hermosa.

– ¿Hace cuánto tiempo escribió este texto?

– Este cuento tenía muchos años ya. Lo teníamos guardado para el momento más adecuado, que uno nunca sabe cuándo es, hasta que es. Posteriormente vino el trabajo más difícil, el de la ilustración con Fernando Belisario (diseñador), que es un precioso, maravilloso e increíble. Todo mi equipo y yo tratamos de transmitirle a Fernando lo que estaba dentro de mí y eso es un susto muy grande, porque tú sabes que hay algo que hay dentro de ti y hay otro que lo está plasmando. El trabajo fue muy bonito porque él tiene un talento bellísimo, y una persistencia que creo que es una gran virtud, él se permitió sentir el cuento y luego plasmar propuestas donde fue capaz de ir corrigiendo lo que no correspondía con lo que yo tenía en mi mente, alma y corazón. Al final, cuando vimos la última versión de la ilustración, fue conmovedor, fue ver tu alma en imagen.

– ¿Cómo se siente con el resultado?

– Yo tengo conmoviéndome desde que lo vi, tengo un mes conmovido. Quizás es la cosa más importante que he hecho en mi vida, porque es sembrar una semillita en el alma de los niños, lo cual es una responsabilidad inmensa, no es lo mismo hablarle a un adulto que a un niño.

“Yo invito a todo aquel que quiera escribir que se atreva a explorar este espacio creativo que es maravilloso, y así poder aportarle a los niños eso que tiene cada uno dentro de sí”.

 

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