“Ciclo de gobiernos izquierdistas en Latinoamérica parece estar llegando a su fin”

Mariana Meléndez | Foto: Archivo |

Ahora que Dilma Rousseff fue apartada de la presidencia de Brasil durante 180 días para ser sometida a un juicio político, y que Michel Temer, militante de la centro-derecha de ese país asumió el cargo, la posición de esa nación en foros internacionales va a ser distinta. Se generará un impacto sobre Venezuela porque en las próximas votaciones en foros internacionales y hemisféricos, el voto de Brasil no favorecería al Gobierno venezolano.

De este modo se expresó el politólogo y profesor universitario Piero Trepiccione, al ser consultado sobre este cambio en la situación política brasileña y su impacto en el resto de la región.

Desplazamiento de tendencias

Territorialmente, Brasil es el país más grande de Sudamérica y uno de los más extensos del mundo; es la quinta economía del planeta y su población es la más numerosa de la región, razones poderosas para que los acontecimientos políticos, económicos y sociales que allí ocurren repercutan en Venezuela y sus alrededores.

Más allá de un nuevo gobierno, explica el analista, el presidente interino de Brasil representa un cambio de signo ideológico: de la izquierda que duró aproximadamente una década, a la centro derecha. Es importante resaltar que Temer ya designó a José Serra como canciller, quien fue precisamente el rival de Lula Da Silva en su segunda elección presidencial y quien además ha expresado críticas al Gobierno de Venezuela.

Puede entonces observarse una tendencia a votar a favor de gobiernos centroderechistas, con lo que el ciclo de apoyo popular que tuvieron los gobiernos izquierdistas latinoamericanos parece estar concluyendo.

“Esto se evidencia en los cambios de gobierno en Argentina, Paraguay, Brasil, las tendencias en México, Colombia, Chile” especifica el experto: “Si este nuevo ciclo termina de consolidarse, eso generaría un impacto en venideros procesos electorales; una eventual candidatura a la reelección de Rafael Correa en Ecuador o un candidato de Evo Morales en Bolivia, podrían estar en riesgo. Igualmente, podría haber consecuencias en el referendo revocatorio en Venezuela”.

Asimismo, hay impacto en el voto diplomático de Brasil y de aquellos países sobre los que esa nación ejerce influencia económica y geopolítica, en foros como los de la OEA y Unasur.

“¿Golpe de estado?”

Trepiccione asevera que la posición del Gobierno de Venezuela al catalogar esta remoción de la presidenta brasileña como un “golpe de estado”, constituye un mecanismo de defensa para con un aliado político fundamental, como lo es la dupla Rousseff – Da Silva, que ha sido aliada del PSUV.

“Ese gobierno le dio pleno respaldo a las propuestas de Venezuela en los foros hemisféricos, por lo que es lógico que este cambio de signo político no sea bien recibido por acá” señaló y recordó que el régimen madurista también criticó el triunfo de Mauricio Macri en Argentina, victoria que fue lograda en elecciones libres y directas.

El régimen venezolano pierde así un aliado fundamental con influencia importante en el juego geopolítico de poder en la región.

Lea también:

Brasil: Nuevo gobierno apunta a la economía

 

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios