Desaparece el patrimonio cultural de Barquisimeto

En el más penoso de los escenarios se encuentran piezas emblemáticas de lo que fue uno de los atractivos culturales de Barquisimeto.

Jorge Luis Castillo, representante de Proyecto Palavecino, una Asociación Civil que surgió en Cabudare en respuesta a la ausencia de políticas públicas para el rescate y la preservación de los patrimonios edificados, denunció que “estas piezas adquiridas en el Gobierno municipal de Henri Falcón, fueron compradas con recursos del Estado para formar parte de la Casa de Don Eustoquio Gómez, que también forma parte del patrimonio de los larenses”.

Una bitácora de olvido

Hablamos aquí, detalló el dirigente, de piezas patrimoniales como un vehículo Ford de 1947, comprado a un coleccionista en Caracas, para formar parte de la red de objetos antiguos de la Casa de Gómez y que sería exhibido en la cuadrícula histórica de Barquisimeto.

“A principios del año 2009 este Ford 1947, adquirido por la gestión de Falcón, se para por una fuga en el radiador y no se mueve nunca más. Hoy permanece oculto y en progresivo deterioro en los sótanos del Palacio Municipal”, apunta Castillo.

Culminado el Carnaval 2009 el autobús artesanal denominado Bus Bosque, conocido como La Chiva, se daña y es llevado a un taller donde es dejado a su suerte. “Hoy está saqueado”, determina el dirigente de Proyecto Palavecino.

El Tren Artesanal, repotenciado al final de la gestión de Falcón, también se para y no se utiliza más porque no hay quien lo conduzca.

Las carretas destinadas al proyecto Centro Vivo fueron abandonadas en el Complejo Ferial, sepultadas en medio de la maleza y la más repugnante desidia oficial.

La antigua casa sufre

Por otra parte, Castillo aseguró que hace algún tiempo, la Gerencia General de la Corporación de Turismo de Barquisimeto, ordenó la desocupación de los depósitos de Cortubar, desechando todas las antigüedades y muebles donados por la colectividad luego que la Casa de Eustoquio Gómez fuera abierta al público por el alcalde Falcón en septiembre de 2007.

“Lo único que quedó fue la imponente fotografía de la Galletera El Ávila, dejada a merced de las inclemencias del tiempo y de las polillas que terminaron por destruirla, lo que demuestra la falta de criterio en lo que respecta al manejo del patrimonio. de esto tenemos un registro fotográfico”, apuntó.

A pesar de la restauración a la cual está siendo sometida la Casa de Eustoquio Gómez, la situación del techo por efectos de las polillas al no ser tratado a tiempo, sigue siendo riesgosa según informe del Cuerpo de Bomberos.

Castillo anotó que aun permanecen cerradas muchas áreas del inmueble que eran atractivo de importancia en el histórico lugar.

El dirigente destacó que Proyecto Palavecino, realiza una gira -en donde figuran especialistas en materia patrimonial-, por los municipios foráneos para levantar el catastro que permita conocer el estado actual de las edificaciones que deben ser protegidas por el Estado venezolano, según la ley.

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