Esfuerzos sobran por un plato navideño

Diana B. Moreno H. Fotos: Karen Paradas |

Las interminables colas están dentro de las agendas de cada familia, con la condición básica del terminal de la cédula y la llegada incluso un día antes o en su defecto de madrugada para tomar el puesto.

Este sábado lucieron abarrotados los mercados en donde se ofertaba fundamentalmente la carne, ingrediente clave para la preparación del plato navideño.

Dos de ellos fueron el Abasto Bicentenario del Centro comercial Babilón y el mercado Terepaima.

Este último establecimiento es uno de los más buscados por esta fecha decembrina por contar con la variedad de productos para la degustación navideña. El kilo de pollo se conseguía a Bs. 780. El mismo se vendía entero.

Entre tanto, los comensales consiguieron la carne a Bs. 900 por kilo al igual que la pulpa de marrano.

Las aceitunas rellenas se vendían a Bs. 800 y la normal en Bs. 600. El ajo criollo tiene un precio de Bs. 1.600 el kilo. Las hojas para las hallacas se ofertaban en Bs. 150 a las fueras del Terepaima.

En el mismo lugar la cebolla en rama a Bs. 500 al igual que otros aliños verdes como el cilantro y perejil. Verduras como la zanahoria a 300 bolívares y cebolla redonda en 800 bolívares.

La señora Marisol Suárez, al momento de consultarle, sólo había comprado cebolla y pimentón. En la medida en que compraba calculaba hasta dónde podía llegar para lograr adquirir lo necesario y hacer las anheladas hallacas para la familia.

Vennea Searsella fue otra de las compradoras consultadas, quien destacó que en todos los establecimientos visitados había conseguido los mismos precios.

“Yo vengo al Terepaima una vez al año sólo para Navidad, porque encuentro todo. Creo que sí vamos a lograr este año comer todos los platos navideños porque en mi casa somos 5 y todos trabajamos”, dijo.

Nestor Yépez, consideró que los precios eran hasta cierto punto asequibles y sobre todo le agrada la calidad de la carne y el queso. “Tengo que garantizarle a mi mamá que pasa de 80 años de edad el plato navideño con todo para complacerla”, mencionó.

En un recorrido por Makro, se conoció que la venta consistió en harina precocida a personas que les correspondía por el terminal de la cédula. La cola era fluida. Más temprano se vendieron pañales y aceite pero a muchos les dijeron que se había terminado.

 

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