#ESPECIAL VIDEO: Explotación de sílice abre debate ambiental en Torres (Parte I)

Mariángel Durán | Fotos: Iván Piña |

Cuatro horas de recorrido, dos en vehículo rústico y dos a pie, se requieren para llegar a la cima del cerro El Plan desde la ciudad de Carora, en el municipio Torres del estado Lara. El sitio, rico en sílice y rodeado por un ecosistema que facilita la retención de agua, es objeto de debate por el posible inicio de actividades extractivas propias de la actividad minera.

Los habitantes del sector cuyas condiciones resultarían afectadas por la explotación del recurso han realizado varias visitas a la loma, en compañía de expertos en materia ambiental como el ingeniero Ramón Rojas y de voceros de organizaciones preocupadas por el ambiente, como el pastor Wiston Montes, con el objetivo de mostrar con hechos que es necesario preservar la naturaleza, en especial esos espacios que interactúan con la cuenca del río Morere y otros afluentes.

EL IMPULSO participó en la visita realizada el miércoles 22 de febrero y pudo constatar in situ la prevalencia de bosques de galería, de nacientes de agua y de especies propias de zonas húmedas, en la serranía Veracruz e incluso en la propia loma donde se llevaría a cabo la actividad extractiva, donde se observó la existencia de musgo y líquenes sobre las piedras.

Plan incongruente

Los datos establecidos en el plan de impacto ambiental no coinciden con la realidad, según explicó el ingeniero Rojas durante el recorrido.

“La primera incongruencia está en la caracterización de los datos que señalan que el área de la mina está en la zona del semiárido. Pero no es así, como observamos la riqueza de fauna y flora es amplia, por eso se cree que se trata de un proyecto de escritorio, realizado para cumplir un procedimiento administrativo”.

Desde el punto de vista ambiental, el estudio avalado por el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas (Minea) no es realista. Incluso, se cree erróneamente que la zona es de clima cálido, pero a medida que se sube hacia el caserío más cercano al cerro El Plan se sienten los vientos fríos.

Al adentrarse en la serranía Veracruz, en la única vía de acceso a pie o con “bestias” (mulas, caballos), llena de pendientes, vegetación y rocas de todos los tamaños, hacia la zona de la mina, se constata que la zona es montañosa y con reservorios de agua ilimitados.

Su condiciones agroclimáticas presentan alta evaporación y baja precipitación, pero según Rojas el secreto de estas formaciones está “justamente en su formación geológica que hace que se conviertan en un reservorio natural.

l Plan, es un colchón que por su altitud máxima (1.053 mts. sobre el nivel del mar) permite almacenar el agua de lluvia y entregarla de forma gradual, lenta, por evaporación y escurrimiento, a los cauces. Por eso es que los cauces de Torres no son de alto escurrimiento, sino de un estiaje muy marcado, es decir, con unos niveles de agua bajitos, entre 10 a 100 litros por segundo como ocurre en la quebrada El Cambullón”.

“En la vía de acceso, entre el sector La Bárbara y Veracruz, se aprecian las formaciones que rodean El Plan, a mano derecha (hacia el oeste) está la formación Jirahara, el cerro San Pablo. Abajo en el fondo se encuentra la quebrada El Olvido con una vegetación predominante boscosa- alta, que ha sido intervenida en la cumbre (quema y tala) lo que se debe revertir y recuperar con un plan de reforestación. En la margen izquierda (hacia el este), está la quebrada El Valle o Cambullón, que escurre en sentido sur-norte. Ambas, hacia el sur, encierran la formación del cerro El Plan, una loma alta que es parte de la serranía Veracruz que a su vez integra la formación Jirahara”, explicó.

Hay vegetación predominante de bosques altos, aun cuando se trata también de una zona sabanosa de gramíneas y carboneros.

Prueba irrevocable

Después de mucho caminar, se ubicaron tres puntos donde según los pobladores habían nacientes de agua, la primera estaba seca, la segunda aún se encontraba con restos del vital líquido, rodeada por vegetación frondosa y verde.

La tercera que estaba es identificada como la naciente Los Indios, rodeada de un frente rocoso que infiltra y percola el agua con lentitud.

“Hemos transitado dos meses de verano y todavía hay presencia de agua cristalina y dulce, a una temperatura de unos 16- 18 grados, apta para ser consumida en estado natural debido a su pureza, calidad y cristalinidad (dada por el sílice). Aquí encontramos un hábitat y una biodiversidad que tiende a formar un ecosistema natural en equilibrio”, expresó el experto.

“La posible explotación en el cerro pone en riesgo este equilibrio. La calidad de vida de los torrenses está riesgo, por el ávido deseo de extraer un producto demandado por la tecnología, pero que para nosotros representa la vida porque es agua lo que existe en la zona; agua para todos, no solo para Veracruz, sino también para El Aceituno, el Merey y Santa Rita. Esta es una de las nacientes que alimentan las quebradas del río El Valle y Los Quediches. Es la prueba irrevocable de que sí existen nacientes de agua muy cerca del área de 10,64 hectáreas que se explorará al instalar la mina”.

Hay árboles de entre 30 y 40 metros de alto, con tallos de un radio de medio metro, de diferentes tipos: trementino (de uso medicinal), yaya, higuerón, guagua, palmiche, que deben preservarse.

“La empresa alega que el sílice extraíble es de granulometría suelta, pero también hay rocas, lo cual implicaría un trabajo de extracción, molienda, lavado y tamizado, para hacerlo atractivo frente a las empresas de cerámica, productos refractarios, bases de plástico o pintura, para nuevas tecnologías o paneles solares”.

Si se alteran las condiciones del cerro, mediante la extracción de su material madre, las condiciones climáticas se alterarán y las lluvias podrían mermar, lo que reduciría el drenaje o almacenamiento de agua.

Vialidad intransitable

Las condiciones rústicas de la vía de acceso hacia la serranía de Veracruz, desde la carretera Lara- Zulia, sector Los Quediches, hacen difícil creer que allí podría consolidarse el proyecto minero.

La circulación en vehículo rústico es difícil y el deterioro sería inmediato. Además, se presume que la inversión para construir una vía de 2,5 kilómetros entre el sector Veracruz y el cerro El Plan sería cuantiosa.

“Todavía no se ha hablado sobre qué tipo de tecnología o maquinaria se empleará. Además, el proyecto establece que extraerán 1.617 toneladas diarias, en turnos diurnos, para lo cual se estima requerirán hacer unos 200 viajes diarios de camiones volteos, de 5 toneladas cada uno, para llevar el material hasta la planta de procesamiento que supuestamente instalarán a un costado de la Lara- Zulia, justo donde inicia la vía hacia el embalse Los Quediches y el asentamiento Los Aceitunos. Los camiones volteo deberán transitar cada minuto y medio, lo que hace que esto sea una fantasía”.

Los impactos sociales serán inmediatos pero la mitigación no será de la noche a la mañana.

Oposición y reforestación

Muchos productores están convencidos de que toda minería genera impacto sobre el ambiente porque se trata de extraer un material no renovable, mediante un proceso en el que la mitigación prácticamente no existe.

Es por ello que el ingeniero Rojas elaborará un informe que será consignado por los habitantes de Veracruz y La Bárbara, con el objetivo de hacer oposición al proyecto minero y demostrar por qué es necesario proteger ese sector. Esperan que el Minea se pronuncie a su favor.

“El trabajo que nos toca a continuación es la reforestación, invito a los productores a ir recolectando la semilla de la zona”, dijo el pastor Wiston Montes, integrante del Movimiento Social Torrense Salvemos El Embalse Los Quediches.

“Nos estamos moviendo por fe, pareciera que ellos tienen el caso ganado pero la última palabra la tiene Dios, debemos creer que nos protegerá al igual que a este lugar, seguiremos luchando valientemente porque es nuestra responsabilidad. Aquí hay personas responsables y valientes. Dios siempre busca en nosotros la unidad y que nos pongamos de acuerdo”, expresó a los parceleros tras las 2 horas y media del recorrido de regreso a pie desde El Plan hacia Veracruz.

Deber y derecho

En el capítulo IX de la Constitución Nacional Bolivariana, artículo 127, se establece:
“Es un derecho y un deber de cada generación proteger y mantener el ambiente en beneficio de sí misma y del mundo futuro. Toda persona tiene derecho individual y colectivamente a disfrutar de una vida y de un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado. El Estado protegerá el ambiente, la diversidad biológica, genética, los procesos ecológicos, los parques nacionales y monumentos naturales y demás áreas de especial importancia ecológica… Es una obligación fundamental del Estado, con la activa participación de la sociedad, garantizar que la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación, en donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, sean especialmente protegidos”.

En este sentido, los habitantes de Veracruz y La Bárbara hacen lo posible mantener las condiciones ambientales libre de explotación minera y se proponen solicitar que la zona sea protegida por parte del Minea.

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