FOTOS Estudiantes de humanidades y artes de la UCLA exigen sede propia

María Fernanda Pérez G./ | Foto: Ivan Piña |

Un grupo de alumnos del decanato de humanidades y artes de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (Ucla) se concentró a las afueras del auditorio Ambrosio Oropeza, en asamblea para discutir los canales de presión para lograr una sede propia, servicios de calidad, sin que tengan que suspender las actividades académicas.

Algunas de éstas carrera universitaria fueron creadas hace 10 años y a la fecha sus alumnos aún siguen recibiendo las clases en aulas regadas; en la sede Postgrado, Luis Gómez López, Ascardio los de Psicología y en el cuartel reciben actividades los de artes y música.

Karlin Terán señala que las condiciones son realmente críticas, en algunos lugares no cuentan con baños accesibles e incluso es difícil el servicio del agua, afirma estar consciente del poco presupuesto con que cuenta la casa de estudio, pero critica que después de tanto tiempo no se haya visto ningún tipo de avance para mejorar las condiciones educativas.

Son 1.200 estudiantes aproximadamente que pertenecen a ese decanato, después que un porcentaje alto haya desertado en los últimos semestres, según Terán.

Entre las propuestas que se discutían en la asamblea de estudiantes se mencionaba ir a la calle a protestar de manera pacífica y simultáneamente que una comisión acuda a Caracas ante el Ministerio de Educación universitaria. Los alumnos piden apoyo de los docentes y personal administrativos quienes también se verán beneficiados si se logra un mayor presupuesto para la Ucla.

Comedor paralizado

Como se anunció este miércoles los estudiantes de la principal universidad de Lara amanecieron sin el servicio del comedor, medida que fue confirmada con un mensaje emitido por la oficina de bienestar estudiantil.

Jesús Gamarra, del centro de estudiantes de Humanidades y Artes, recordó que un gran porcentaje de alumnos están en Barquisimeto residenciados o viven en zonas retiradas y el comedor es de gran importancia para acudir a todas las clases programadas, muchos de ellos de bajos recursos que no pueden cancelar un almuerzo en cualquier local privado.

“Para nosotros es muy fuerte que el comedor esté cerrado; yo vivo hacia el norte y tengo clases en la mañana y en la tarde, es muy complicado que yo pueda viajar al mediodía para mi casa y regresar”, dijo Mariana Urdaneta, también estudiante de la Ucla, quien espera que la situación se solvente sin que tenga que suspender las clases.

Los alumnos tienen grandes expectativas con la reunión que tuvo un grupo de representantes de la universidad en Caracas con diputados a la Asamblea Nacional, pero creen obligatorio que se haga una mayor presión por parte de los estudiantes para lograr que se apruebe un presupuesto acorde a los requerimientos que se tiene y así contar con servicios de buena calidad, que en los últimos años ha venido desmejorando.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios