Fundación Soplo de Vida: dos hermanas con muchos hijos

María Fernanda Peñalver | Juan Brito |
CASA HOGAR FUNSOVI LAS ACACIAS CABUDARE 10122015 FOTO JUAN BRITO

Muchas veces los momentos difíciles son motivos para salir adelante, tal fue el caso de las hermanas Chirinos: Morella y Lucy, quienes en el 2000 vivieron en carne propia el sufrimiento de tener a su madre enferma, sin embargo esto no fue razón para decaer, por el contrario, funcionó como impulso para dedicarse al cuidado de las personas.

La iniciativa se centró primero en abuelitos que habían sido puestos a la protección de las hermanas debido a que sus familiares no podían cuidarlos, las Chirinos muy amablemente se encargaron de acoger a estos y brindarles todo el cariño que estas personas necesitaban.

Posteriormente Lucy y Morella empezaron a ser conocidas por su labor, razón por la cual comenzaron a llegar niños a sus manos protectoras. Con el tiempo la cantidad de menores fue aumentando, atendiendo entonces a pequeños y grandes en el lugar.

Las hermanas Chirinos por razones de espacio y de ley decidieron adquirir un terreno en Las Cuibas, a donde fueron trasladados los adultos mayores y pasaron a ser cuidados por compañeros de las hermanas quienes las ayudaron durante todo el proceso.

La casa materna de Lucy y Morella ha sido el hogar que ha acogido a cientos de jóvenes durante los 15 años que llevan siendo madres adoptivas. Sin descanso las Chirinos dan lo mejor de sí día a día.

Su jornada empieza en horas de la madrugada, desde las 4 de la mañana están despiertas para tener todo listo a las 6 am, hora a la que se despiertan los más de 20 niños que permanecen en la casa de abrigo. De manera ordenada los pequeños se despiertan, desayunan, realizan su higiene personal y se visten para ir a sus escuelas.

Contrario a lo que llegan a pensar muchas personas, los menores que se mantienen en el hogar siempre tienen algo que hacer. Desde la escuela en la mañana, hasta sus actividades deportivas y recreativas en la tarde: arte, rugby y kick boxing son algunas de estas. Por supuesto, siempre teniendo como prioridad el cumplir con sus deberes educativos.

El cuidado que brindan las hermanas Chirinos a los pequeños también cuenta con la ayuda de 8 personas, quienes colaboran en distintos aspectos del hogar, desde la limpieza hasta el comedor. Igualmente siempre cuentan con conocidos que tienen diferentes profesiones y siempre están dispuestos a contribuirles. Los valores que Lucy y Morella le han inculcado a quienes consideran sus hijos, ha dado como resultado que los mismos colaboren en las labores del hogar como iniciativa propia.

La protección que brindan en Funsovi, como es conocida la fundación, se extiende a más jóvenes de los que permanecen en el lugar. Muchos de los menores asisten a la casa como guardería. De esa manera se comprueba el compromiso que tienen Lucy y Morella con sus niños, a quienes han acogido sin importar los motivos que los lleven a sus brazos, siendo estos chiquitos, adolescentes o con alguna discapacidad, estas madres adoptivas no dudan en ayudarlos.

Las hermanas aseguran que en diversas oportunidades les han preguntado si no darían en adopción a algún pequeño, a lo que ellas niegan rotundamente, pues para ellas su labor es como la de cualquier otra madre, asegurando que lo único que les falta para serlo es haber dado a luz a los niños.

Cariño maternal

El amor es esencial en la casa abrigo, no solo entre quienes la conforman, sino también el amor por Dios el cual le infunden a los niños, demostración de esto es que durante cada comida no falte la oración de agradecimiento.

La gratitud que sienten los jóvenes se ve reflejada en su comportamiento, siendo siempre atentos a cualquier requerimiento. Asimismo las hermanas comentan que es común para ellas recibir visitas de quienes algunas vez estuvieron en su fundación y ahora son adultos con una vida ya consolidada, quienes acuden a la ciudad para verlas y retribuirles el amor que les brindaron. Las Chirinos afirman que ver cómo crecen es la mayor satisfacción que pueden sentir.

Emprendedoras

Las hermanas no descansan, y en vez de desistir de su amor maternal pretenden ampliarlo, por lo cual están prontas a abrir otra sede la cual será destinada al albergue de niñas. Este arduo trabajo aún necesita de ciertos aportes, tales como literas y colchones.

Asimismo esperan crear su propia empresa, que permita ser una fuente de empleo para aquellos jóvenes de Funsovi que tengan edad para trabajar, así como generar recursos económicos que permitan que la casa hogar se mantenga.

La labor que realizan las hermanas Chirinos es digna de reconocimiento y apoyo, por lo que es importante contar con la ayuda de los ciudadanos. Si desean realizar un aporte pueden comunicarse al teléfono 0251-2612585.

Necesidades

Las hermanas Chirinos agradecen a Dios, asegurando que nunca las abandona y que el corazón de los venezolanos es grande. No obstante nos Funsovi no está exenta de las necesidades que comprende tener un lugar de abrigo y la cantidad de niños que tienen bajo su cuidado.

Afirman que las donaciones han disminuido, incluso en la actual época decembrina la cual solía ser la más próspera.

La contribución que cada persona noble pueda realizar sería positivo para que los niños permanezcan siendo bien atendidos.

Cualquier ayuda económica puede ser depositada a la cuenta corriente del banco BOD, N° 0116 007193 0004733924 a nombre de: Fundación Soplo de Vida. Igualmente alimentos, ropa, juguetes o cualquier otra colaboración será bien recibida.

 

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