La salud en “terapia intensiva”

María Fernanda Peñalver / Foto: Stiven Valecillos |

En las manos de Dios están los menores que padecen de cáncer, pues desde hace meses sus representantes luchan por conseguir los medicamentos necesarios para que  los pequeños reciban tan importante tratamiento.

La ausencia de 32 drogas antineoplásicas en el país; necesarias para evitar la proliferación de células malignas, impide que los niños mejoren.

En “terapia intensiva” fue catalogada la situación de los pacientes oncológicos por Reina Gil, representante de Badan Lara, el cual es uno de los organismos, que junto a Fanca, se encargan de brindar ayuda a los 1.032 niños que padecen de cáncer en el estado.

La salud venezolana parece ser “el hijo de nadie” en Venezuela. Francis Torres es tía de uno de los niños afectados de apenas 3 años de edad; en su desesperación por recibir respuesta sobre las necesidades que se tienen asistió a Caracas, específicamente al Palacio de Miraflores, para solicitar directamente que fueran asignados recursos para las compras de medicamentos e insumos.

“No podemos hacer nada, ustedes deben buscar la forma de conseguirlos”, fue la respuesta que recibió la petición de Torres, aseguró esta. “¿Si no depende de ellos, entonces de quién?”, se preguntan los padres quienes día a día deben salir a las calles en búsqueda de lo necesario para poder darle a los pequeños las medicinas correspondientes.

No solo se trata de recorrer las farmacias o centros médicos, estos se ven en la necesidad de visitar distintas ciudades para intentar conseguir lo requerido; sin embargo, el esfuerzo muchas veces es en vano debido a que el problema es en todo el país.

En el caso de Torres expresó que tomará el riesgo de ir a Colombia a buscar los medicamentos. Tal acción es otro conflicto actual, pues actualmente existe una gran restricción en Venezuela para ingresar los insumos médicos.

De conseguirse en el país estos tienen un alto costo. Aproximadamente 10 mil bolívares diarios llegan a gastos los representantes para hacer los exámenes requeridos, no obstante, este monto puede elevarse a 100 mil dependiendo de las necesidades. Los padres de los afectados aseguraron que los precios se han disparado, y hasta lo más sencillo tiene un valor elevado.

Más el daño que el bien

Actualmente son fundaciones sin fines de lucro quienes se encargan de ayudar a los pacientes oncológicos, pues es poco lo que se recibe de parte de los organismos gubernamentales.

Tal es el caso de Instituto Venezolano de Seguros Sociales, quienes dotan de pocos medicamentos, uno de estos es el Neupogen, el cual se encarga de elevar la producción de glóbulos blancos. Jennifer Sira, madre de uno de los niños afectados, destacó el hecho de que esta medicina junto a otras distribuidas por el IVSS son provenientes de Cuba y de la India y las mismas no causan el efecto necesario; por el contrario, ha provocado recaída en los pequeños, por lo que han decidido no tener a tal organismo como opción mientras sigan distribuyendo dichos insumos.

Sira, quien formó parte del grupo postrado a las afueras del Hospital Universitario Pediátrico Agustín Zubillaga exigiéndole a entes gubernamentales escuchar el llamado hecho no solo por ellos, sino por los más afectados que son los menores; aseguró que permanecerán ejerciendo acciones hasta recibir una respuesta favorable.

Igualmente se hizo la invitación a cualquier institución o público en general a colaborar con tan importante causa, ya sea contribuyendo a través de Badan y Fanca Lara o donando medicamentos. De ser así se pueden dirigir al cuarto piso del hospital pediátrico y poner a la orden aquel insumo que será de gran ayuda.

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