Las calles son sólo caminos de bueyes en Santa Eduviges

Cuando un considerable número de familias recibieron la buena noticia de que les habían adjudicado viviendas en la nueva urbanización Santa Eduviges, al este de Yaritagua, lógicamente que se sintieron felices porque tendrían un techo propio con todos los servicios.

Lamentablemente todo se quedó en la entrega de las soluciones habitacionales pues desde entonces no han recibido más nada por parte de los organismos correspondientes, en especial la Alcaldía del municipio Peña.

Comenzó con la falta de agua permanentemente por tuberías, algo tan indispensable para cualquier comunidad.

Y como no tienen agua tampoco disponen de una eficiente red de cloacas para las aguas servidas lo que ha obligado a muchos vecinos a construir sus pozos sépticos con recursos propios.

Pero el colmo de la indiferencia por parte de las autoridades municipales, comenzando con el alcalde y continuando con los concejales, son lo que burlonamente llaman calles.

El alcalde Parra, quien es la máxima autoridad como para ordenar la solución al problema, nunca ha visitado la urbanización Santa Eduviges, de acuerdo a lo afirmado por Jacinta Pernía, una vecina.

Y si se trata de los concejales, recuerda que los vieron hace años, cuando andaban en busca de los votos que les permitieran conquistar los cambures que siguen disfrutando.

Jacinta les recordó, por si ya se les olvidó, que Santa Eduviges queda en las cercanías de La Sabanita, al sur, pero si van en estos días deben hacerlo en vehículos rústicos porque lo que llaman calles son sólo caminos de bueyes, con pozos, lagunas y barriales inmensos.

A eso hay que agregarle que las aceras que construyeron hace años se están deteriorando pues algunas se encuentran cubiertas por la maleza.

“Y en verano también hay problemas porque la polvareda que levantan los carros que por aquí pasan no se puede aguantar y los muchachos se enferman de las vías respiratorias”, agregó.

Igualmente en Santa Eduviges están exigiendo que de vez en cuando envíen una patrulla policial para que los delincuentes se abstengan de cometer sus fechorías en perjuicio de las familias que con muchos sacrificios adquieren sus artículos domésticos.

Ya ha habido algunas incursiones por lo que los habitantes de la urbanización prefieren no dejar solas sus viviendas.

Por otra parte, debido a la forma como ha crecido la maleza, hubo necesidad de suspender las enseñanzas de golf que un vecino daba en un terreno vecino.

 

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios