Memoria Fotográfica: Crónica de la primera huelga del Pedagógico

Fotos: Carlos Eduardo López Falcón - Fototeca Bqto |

El 17 de marzo de 1965, el profesor peruano Manuel Aranibar Barrantes denuncia a través de EL IMPULSO “el régimen de terror que imperaba en el Instituto Pedagógico Experimental dirigido por el profesor Luis Roberto Pérez”, hermano del ex presidente Carlos Andrés Pérez, a quien acusaba de vetar una conferencia que ofrecería bajo el título de “La Libertad”.

Especifica en su denuncia el profesor Aranibar que “el régimen de terror e inquisidor que impera en el IPE no permite la libertad de Cátedra del personal docente”. En respuesta el director Luis Roberto Pérez señala “al profesor Aranibar se le abrió un expediente por irregularidades cometidas en el desempeño de su profesión y violación al Artículo 17 de la Ley de Educación que prohíbe manifestaciones y expresiones tendientes a fomentar la indisciplina y el odio en cualquier plantel”.

El descontento se extiende a empleados y 400 estudiantes que allí cursaban estudios y el día 24 se declara una huelga. Se instala un comité de conflicto formado por José Donaire, R. Montilla, José Torrealba, Lisandro Bolívar, Freddy Alcina, el padre Roa, Modesto Verde, Francisco Peraza, Marisol Lucena y Miriam Lucena; quienes declaran “arbitrariedad total de parte de la Dirección que se traduce en inestabilidad programática modificada a merced del director. Persecución de ideas y de alumnos mediante un sistema de espionaje dentro del plantel: despidos caprichosos e irrespeto a la personalidad de los educandos”.

Los ánimos se exacerban y los estudiantes denuncian amenazas de allanamiento y el caso llega a la Comisión Delegada de la Asamblea Legislativa que analiza el caso. El senador del Distrito Federal por COPEI, Oscar Picón Giacopini, califica la situación: “El sectarismo político es causa de conflictos en la educación”.

Por esos días en el cine Circo Arenas tuvo lugar una arenga de partidos opositores sobre la libertad de opinión, de pensamiento y acción. Se caldeaba el ambiente en un estado que por igual enfrentaba huelgas estudiantiles como a la guerrilla en la zona alta, en los límites con el estado Portuguesa. Marzo y abril serían meses sangrientos y de enorme conflictividad política y social en toda la región.

El 28 de marzo se anuncia la posible renuncia del director Luis Roberto Pérez, con lo cual se resolvería el conflicto. Pero la situación se hace más crítica cuando la PTJ allana el apartamento del profesor Aranibar Barrantes en la avenida Vargas y lo expulsa del país. Interviene el gobernador del estado, Miguel Romero Antoni, que ofrece garantías civiles y políticas a los estudiantes. Junto a diputados de la Asamblea Legislativa realiza una visita a las instalaciones del IPE.

Fiscales del Ministerio Público investigan la expulsión del país del profesor Manuel Aranibar Barrantes. Toma respiro el director Luis Roberto Pérez y envía una carta a EL IMPULSO, donde lo acusa de promocionar el conflicto, a lo cual su director Roberto Chacín respondió inmediatamente señalando la imparcialidad del medio ante el hecho y de limitarse puramente a reseñar el acontecimiento que representó esta primera huelga que aconteció en el IPE actual y primera de una universidad en la región.

El conflicto tiende agudizarse cuando suspenden los salarios de los trabajadores y estos amenazan, junto a los estudiantes con extender la huelga a otros planteles. El conflicto se soluciona cuando el Ministerio de Educación nombra una comisión conformada por Ángel Vicente Fernández, Federico Hernández y Alfonso Romero Flores que sustituye al director.

En sus inicios el IPE contó con numerosos intelectuales como profesores, venidos de otras latitudes que formarían una extraordinaria generación de docentes. La huelga estuvo acompañada de espectáculos teatrales y musicales todo el tiempo; celebraciones de cumpleaños y asambleas con los cuales se daban ánimo y  pretendían distanciarse de la crisis política. También hubo visitas de personalidades, como la Reina del Folclor de ese año María Magda Colmenárez, de gremios y liceístas que se solidarizan con la institución. Para el momento de la huelga, otra se desarrollaba en la vecina Escuela Técnica Industrial. En el Pedagógico se implantó un sistema de evaluación meritocrático, que le daba un carácter exigente a la institución. También se creó el sistema de acreditación porque se creía en la gente, su aprendizaje no universitario era reconocido.

El profesor Luis Pascual Suárez Amaro, estudiante para la época del Instituto Pedagógico Experimental, registró con su cámara, este acontecimiento que marcaría el perfil de una aguerrida institución educativa. Suyo es el registro fotográfico que ilustra esta crónica.

 

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