#COLUMNA RUEDA EL BALÓN 09-04-18

Fabio Eduardo Pabón | Fotografía: Archivo |

Deportivo Lara ganó sus dos últimos compromisos y pasó a ocupar la cuarta casilla de la tabla de posiciones, de haber ganado los tres últimos compromisos estaría en la escolta del líder que es Carabobo pero de los tres juegos empató uno que tenía ganado a pocos minutos del final con una ventaja de dos goles.

La irregularidad es una de las características del certamen profesional de Venezuela, de tal manera que si un equipo logra ganar cinco partidos consecutivos avanza con facilidad cinco o seis casillas, no importa el lugar de la tabla, donde esté ubicado, ahora si es líder se desprende con una ventaja considerable pero eso no sucede en nuestro torneo, es poco probable que eso suceda.

Por eso es muy significativo que un equipo como Deportivo Lara marque una ruta con esas intenciones, su trabajo de entre semana tiene como fundamento alcanzar esa solidez (se refleja en los partidos oficiales) que le permita en un futuro próximo exhibir una solvencia futbolística que sería ejemplo a seguir por las otras instituciones bajo el entendido que si no imitan el ejemplo, el cuadro crepuscular podrá marcar una hegemonía de grandes proporciones en las temporada venideras.

La comprobación de que se trabaja en la solución de problemas estructurales que permitan dar el paso hacia la calificación de equipo respetable dentro de Venezuela y fuera de Venezuela, la pudimos observar el martes pasado en el juego frente a Trujillanos en el marco de la décima fecha del torneo apertura del rentado de primera división.

Deportivo Lara terminó el primer tiempo del cotejo con una ventaja de dos goles por cero ante un cuadro trujillano complicado y difícil por el buen fútbol que practica y por la presencia de jugadores que por su capacidad técnica e inteligencia conducen los valores colectivos del equipo con acierto.

La duda se relacionó de inmediato con la deficitaria capacidad que había demostrado Deportivo Lara para cerrar con triunfo partidos que ganaba de forma amplia, los cuales terminaba perdiendo o empatando o, en el mejor de los casos, pidiendo el pitazo final ante la angustia de la igualada en el marcador. No obstante la ventaja de dos goles frente a Trujillanos ”los fantasmas” de la duda empezaron a rondar.

Y había dos razones fundamentales. La primera que la ventaja de dos goles a cero siempre es un marcador difícil de manejar porque un gol del rival lo mete de lleno en el partido y abre la posibilidad de la remontada.

Es una regla anímica del fútbol y la segunda que al frente tenia a Trujillanos conjunto bien ensamblado, recio y fuerte, de hecho el juego tuvo pasajes de verdadero espectáculo futbolero por la calidad exhibida por parte de los dos cuadros sobre la cancha, de manera muy especial en los primeros cuarenta y cinco minutos cuando la calidad se paseó con creces sobre la cancha del Metropolitano.

Por cierto, hacemos un pequeño corte en nuestro análisis porque debemos afirma que la cancha del estadio Metropolitano, si bien no está, ni luce en condiciones optimas, ya no produce vergüenza al presentarla en las imágenes de televisión. Pues bien, Deportivo Lara ejecutó en la etapa complementaria, la táctica que todo equipo pensante e inteligente (y Deportivo Lara, lo es) debe poner en práctica para maniatar a un equipo ambicioso y pudiente como Trujillanos: le quitó la pelota, se la escondió y puso al rival a correr detrás de ella para buscarla. Táctica muy dolorosa para un equipo que basa su funcionamiento en la posesión del esférico el mayor tiempo posible. Trujillanos tuvo un porcentaje superior a Deportivo Lara en posesión de pelota durante el primer tiempo pero Deportivo Lara con menos posesión de pelota fue mucho más efectivo y le marcó dos goles con su ariete Jesús Hernández.

Fin de fiesta y triunfo

Trujillanos no tuvo oportunidad de descontar, salvo un tiro en el palo izquierdo en el cobro de un tiro libre, y no tuvo oportunidad no porque no quiso sino porque Deportivo Lara se lo impidió con su bien aplicada táctica envolvente de rotarle la pelota. Ahora bien, ese fue el gran aporte de Lara desde la institucionalidad futbolística porque esos son hechos y acciones de poder de una institución, de una divisa que diseña su personalidad a través de su línea de representatividad que no es otra sino el equipo de fútbol. Es el equipo que funciona como un todo.

Ese es el mensaje. Demostramos que sabemos cerrar en ganancia un cotejo con ventaja en el marcador y lo ganamos desde la estructura táctica, desde el discernir que es el comprender y el distinguir sobre la marcha las dificultades que plantea el rival, sin olvidar que el fútbol es una fiesta basada en un disciplinado esquema y una libertad creativa de sus jugadores. Hoy Deportivo Lara es un equipo espectáculo a punto de colocar las bases para crear su propia épica, es decir, su propia grandeza dentro del fútbol local y dentro del fútbol internacional.

Por eso la irregularidad mencionada al comienzo de esta nota es una anomalía que debe ser desterrada para siempre del contexto futbolístico de Deportivo Lara. Todo debe ser seguridad en sí mismo como jugador y en sí mismo como institución, solo así podremos aspirar a un triunfo en Bogotá ante Millonarios o un triunfo en Buenos Aires ante Independiente o un triunfo el próximo sábado ante Caracas o un triunfo ayer en Mérida ante Estudiantes… ¿no les parece?

FERRETERÍA CATALDO

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