Condenados a 25 años de prisión cuatro efectivos de Polilara

Tras cuatro años y tres meses, 23 citas ante los tribunales de Lara, el Ministerio Público logró una condena para cuatro funcionarios de la Policía del estado y como sitio de reclusión ordenaron el Internado Judicial de Carabobo, conocido como  Tocuyito.

El distinguido de Polilara Fabián Rodríguez Saucedo fue condenado por los delitos de homicidio intencional calificado en grado de autor, uso indebido de arma de fuego, simulación de hechos punibles y quebrantamiento de pactos y convenios internacionales suscritos por la República. Mientras que el cabo segundo Ender Querales Riera y los distinguidos Sixto Torres Alvarado y Mayra Josefina Salazar Gil, fueron condenados por los mismos delitos con la excepción de que el homicidio intencional calificado figura en grado de cooperadores. Con todos los elementos de convicción presentados por el Ministerio Público,  la Juez sexta de Ejecución Marisol López, dictó una condena de 25 años, cinco meses y siete días de prisión para los cuatro funcionarios de Polilara.

Versión oficial de los hechos

El 8 de diciembre del 2007 en el sector Tacarigua, municipio Crespo, cayeron malheridos Alberto Enrique Tovar Calderón (30) y sus dos sobrinos Frank Antonio Villegas (23) y Wilmer Flores Tovar (20), ambos primos. Ellos fueron trasladados por una comisión de la policía hasta un centro asistencial en donde perdieron la vida.

En esa ocasión el coronel (GN) Octavio Javier Chacón, comandante general de la FAP, declaró ante los medios de comunicación que se trataba de un enfrentamiento y que los abatidos formaban parte de una banda denominada “Los Pilares”. Así mismo el jefe de Polilara para ese momento indicó que se habían recuperado 19 revólveres, valorados en 38 millones de los antiguos, tres escopetas calibre 12 milímetros, que correspondían a 75 revólveres y 40 escopetas que habían sido hurtadas el dos de diciembre de la residencia de un coronel retirado de la Guardia Nacional, llamado José Maximiliano Rangel Terán. Además presentaron varias placas que supuestamente estaban en manos de los supuestos miembros de la banda “Los Pilares”.

Ardua investigación

Familiares de las víctimas, quienes eran residentes de Las Tinajitas, rompieron su silencio y desmintieron la versión de que sus seres queridos eran unos delincuentes, pues hacia más de seis años que trabajaban con carpintería y hacían viajes constantes hacia Santa Inés, para buscar la madera.

Emeris Tovas cuenta que ese día su hermano Alberto y sus dos sobrinos salieron de sus hogares a las 5:30 de la tarde. Iban en su camión. En vista de que llegó la noche y no supieron más nada de ellos, al día siguiente comenzaron a buscarlos y los encontraron en la morgue. A los días se enteraron a través de los medios de comunicación de todo lo que acusaban a sus familiares.

Miembros de la familia por su cuenta acudieron al sitio del suceso y comenzaron sus propias averiguaciones. Algunos recibieron amenazas vía telefónica, pero haciendo caso omiso y con la intención de limpiar el nombre de sus seres queridos, denunciaron ante el Ministerio Público y la Fiscalía 21 en materia de Derechos Fun-damentales e inició la averiguación del supuesto enfrentamiento.

La doctora que inicialmente llevaba el caso tuvo que renunciar, pues fue objeto de muchas amenazas y temiendo por su vida y la de los suyos, se retiró. Rubén Ramones se hizo cargo de este despacho y junto a sus dos auxiliares Carlos Muñoz y Gastón Saldivia, continuaron con la labor.

Luis Antonio Vargas, primo de los jóvenes y sobrino del mayor comentó que no fue sino hasta el 2010 cuando consiguieron suficientes pruebas. Los cuatro funcionarios fueron privados de su libertad.

Moraima Flores, hermana de una de las víctimas, cuenta que en todo ese proceso la defensa de los funcionarios se valió de varias artimañas: presentaron ante el juez varios testigos, pero cada vez que declaraban uno se contradecía con el otro.

“Nosotros, con nuestro dolor seguimos adelante, porque sabíamos que la verdad siempre sale a flote, porque Dios tarda pero no olvida”, destacó Emirtho Córdova, hermano de Alberto y tío de los otros dos jóvenes. 

Luego de llevarse a cabo 22 audiencias de juicio, el martes 27 de marzo fueron citados nuevamente por los Tribunales, a las 10 de la mañana dio inicio al juicio. En horas de mediodía salieron a receso y a las 3 de la tarde retornaron, volvieron a salir a las 6 de la tarde. Cuatro horas después fueron llamados para ingresar nuevamente al tribunal. Eran las 10 de la noche y a la medianoche fue cuando la juez dio su veredicto y los cuatro Polilara fueron conseguidos culpables.

Los seres queridos de las tres víctimas manifiestan que sienten una satisfacción muy grande porque consiguieron justicia por lo sucedido. Dan gracias a la Fiscalía 21, pues manifiestan que no tuvieron defensa privada, pero los fiscales siempre se portaron a la altura con ellos, atendiéndolos de forma correcta.

Diligencia de la Fiscalía

Según comunicado del Minis-terio Público dentro de las diligencias realizadas se supo que de acuerdo a la trayectoria intraorgánica y las experticias realizadas al cuerpo de Flores Tovar, se encontraron evidencias de que fue maniatado y luego le dispararon.

En las audiencias la fiscalía presentó 12 expertos y 16 testigos que avalaban la teoría de que no se trataba de un enfrentamiento, sino de un ajusticiamiento. Informó el Ministerio Público que demostraron que los funcionarios se habrían equivocado de personas y simularon el enfrentamiento para salvar sus responsabilidades en el hecho.

Fotos: Dedwison Álvarez/Elías Rodríguez-Archivo

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