Familiares de presos deben llevarles hasta el uniforme (Fotos)

Desde el viernes, personas provenientes del estado Táchira, llegaron a las inmediaciones del Centro Penitenciario David Viloria, antiguamente conocido como Uribana, para visitar a sus familiares detenidos.

Como se informó ayer en EL IMPULSO, los padres de los familiares visitaron a sus hijos que fueron trasladados hasta la cárcel de la capital larense desde el pasado 30 de abril y el 1 de mayo; un total de 390 detenidos de los más de mil mudados a otros centros del país. Sin embargo, no fue hasta el día de ayer cuando pudieron constatar las condiciones en las que se encuentran sus allegados.

Vistiendo franelas blancas, madres de un lado y padres del otro, fueron entrando uno a uno con las bolsas cargadas de mandados hechos por sus hijos. “Nos han tratado muy bien los custodios”, explicó una de las madres, “nos responden las dudas y hemos mantenido el orden”, continuó.

Al preguntarle por lo que llevaban en sus bolsas, muchas de ellas explicaron que, cuando se comunicaron con sus hijos durante dos minutos en un contacto telefónico hecho el martes, estos les solicitaron un pan, un paquete de galletas, una salsa de tomate, una mayonesa, 10 caramelos, un litro de agua, un refresco de dos litros y un pote de arroz chino para ser usado en las comidas, entre otros productos.

La solicitud de los presos forma parte de una lista de insumos que pueden ingresar al centro, plasmados en un trozo de papel pegado en el portón del recinto, por parte de la administración. Además, dentro de las exigencias hechas por los encargados del retén, completa la lista inusuales productos como el permiso para acceder una caja de cigarrillos nacionales y darle hasta 100 bolívares a cada detenido.

Una de las madres que esperaba su turno para entrar, explicó que una obligación para ingresar los alimentos y productos de limpieza es que, todo aquel que tenga estado líquido, debe ser vaciado de su envase original a bolsas plásticas transparentes, con el fin de evitar el ingreso de algunos objetos prohibidos.

Proporcionan el uniforme

Por si fuera poco, familiares deben ingresar prendas de ropa color amarillo, que es el uniforme usado en el centro penitenciario. Una de ellas explicó que su hijo le solicitó dos franelillas, dos franelas, dos bóxers, una bermuda, unos zapatos sin cordón, un paño y un juego de sábanas, esenciales para hacer vida dentro del recinto carcelario.

Muchas de ellas expresaron su descontento por ser quienes les otorguen el uniforme a sus hijos y no el Estado a través de los organismos oficiales, “no hay medicina en los hospitales, ¿qué podemos esperar nosotros?”, reflexionó una de ellas.

Las representantes de los detenidos explicaron que, según información oficial a la que han tenido acceso, sus familiares se mantendrán, como mínimo, 6 meses en dichas instalaciones del estado Lara, mientras dura el acondicionamiento del Centro Penitenciario de Occidente I, en la región andina.

Quejas de las afectadas

A pesar del cordial trato de los custodios a la visita, varias madres expresaron su molestia por no poder entregar otros productos que habrían llevado y que, por desconocimiento, no podrían ser ingresados.

Una de ellas dijo: “no es justo que haya durado hasta 13 horas de viaje con estas bolsas y ahora no las pueda meter”, explicó quien advirtió que, mientras ingresara al recinto, debía dejar las cosas que sobraron en un puesto de un comercio informal apostado a las afueras del penal, que le cobraría por resguardar las pertenencias.

Dentro de los productos que no tienen acceso está la mantequilla y panes con algún relleno, además de aquellos que no se encuentren en la lista suministrada a las afueras del centro penitenciario.

Agradecen al MAP

Un grupo de mujeres denominadas ‘maítas’, formadas por madres, esposas y abuelas de los presos, “agradeció” las gestiones hechas por el Ministerio de Asuntos Penitenciarios, a manos de Iris Varela, y a la coordinadora regional en el estado Táchira, Indira Marín, quienes proporcionaron una lista con los productos que podían acceder, además del transporte de los familiares en sendos expresos desde la capital andina hasta el estado Lara.

“Queremos agradecer por el servicio a las personas que conforman el programa nacional “Llegó ‘Maíta’”, dijo Yuleima Malpica, quien explicó que este plan está encargado en ayudar a “la humanización y pacificación” de los centros penitenciarios del país.

“Esperamos que nuestros muchachos puedan reincorporarse al trabajo, a los estudios y a la sociedad”. Además, las madres esperan a que arranque un “plan socio productivo” con los familiares de los detenidos para ayudar en el proceso de reinserción de los reos a la sociedad. Se supo que más de 600 madres pertenecen a este programa, y se espera la incorporación de más familiares que acudan hasta la coordinación de familias de cada estado, liderado por Liana Reyes.

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