Polilara manejó herido y pidió que no lo dejaran morir

Karina Peraza Rodríguez | Fotos: Iván Piña |

Raúl Arcángel Pérez, de 36 años de edad, quien era oficial jefe de la Policía del estado, fue asesinado de un disparo en el costado derecho, en Sabana Grande, zona norte de la ciudad.

Por su muerte son buscadas tres personas, dos de ellos calificados como unos “chamitos”.

Pérez residía en la zona oeste con su madre, pero también tenía una casa en Tamaca, la que compartía con su actual pareja. Eran aproximadamente 9:30 de la noche cuando el funcionario iba en su Chevrolet Blazer verde para Sabana Grande en compañía de su pareja, se estacionaron en un callejón.

Estaban cerca de la casa de la hijastra, e iban a entregar un regalo, al parecer era una sorpresa. Se movió hacia la maletera a buscarlo y fue interceptado por dos sujetos, quienes querían despojarlo de la camioneta.

El funcionario policial fue sorprendido y estaba desarmado, intentó evitar el robo, pues al parecer forcejeó con uno de los delincuentes, quien finalmente le disparó.

En ese momento Pérez, le dijo a quien lo atacó que ya le había dado el tiro, que se fuera tranquilo en la camioneta, pero que dejaran que su esposa se bajara porque ella estaba adentro.

Los maleantes al percatarse que otra persona estaba allí, se fueron corriendo y se montaron en un vehículo Caprice que los esperaba a una distancia de una cuadra.

El funcionario herido abordó su camioneta y con dificultad manejó hasta el ambulatorio de Tamaca. Al llegar al sitio manejando fue reconocido por algunas personas, quienes de inmediato le prestaron los primeros auxilios.

“No me dejen morir” era una de las peticiones del funcionario, quien fue atendido, pero no pudo ser referido al principal centro asistencial de Barquisimeto, porque no había una ambulancia, por lo que a los 20 minutos de haber ingresado al ambulatorio falleció.

Funcionarios de la zona norte del Eje de Homicidios del Cicpc Lara comenzaron con las investigaciones del caso y por la forma como se dieron los hechos, manejan como móvil del crimen la resistencia al robo.

Se fue a despedir

BonIce o el Arcángel Tropical, así llamaban al funcionario policial, quien era curso 25, ingresó a las filas de la policía del estado Lara, el 31 de marzo del 2005, tenía 12 años de servicio, estaba adscrito a la Brigada Motorizada, del Centro de Coordinación Policial Metropolitano.

El funcionario policial era muy conocido en la calle y siempre andaba con una sonrisa en su rostro, comentaron sus compañeros en las afueras de la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda.

El pasado miércoles se estaba “despidiendo” dijeron algunos y es que Pérez pasó el día en el comando central, almorzó en el comedor de la institución, rara vez lo hacía, pasó por varias oficinas y en todas cantó, “pues eso era su pasión, como él acostumbraba hacerlo”, dijo una funcionaria.

Llevaba volantes para una actividad que había preparado a fin de recoger fondos para la operación de un funcionario policial herido hace un mes, y entregó sus carpetas, con todos los requisitos para los ascensos, pues le correspondía en el mes de julio.

“Si es que me ascienden” fueron una de sus palabras y las mismas se hicieron realidad, pues no llegó a ser Supervisor, grado que adquiriría el próximo 16 de julio Día Nacional del Policía.

Desde hace al menos cinco años el oficial jefe, tenía un grupo de raspacanillas llamado Arcángel Tropical, participaba en vendimias y lo hacia por colaborar.

El primero de julio estaría presente en el estadio, había un evento con varios grupos musicales, así mismo sus compañeros estaban preparando para que en el mes de la celebración por el Día de la Policía se presentaran, pues nunca lo habían hecho porque el género era criollo y a él sólo le gustaban las raspacanillas, comenta un compañero.

En su trabajo era intachable, amaba su profesión, comentó su tía Flor Pérez.

La víctima fatal era el mayor de los varones y el tercero de cuatro hermanos. Con su muerte queda un hijo de 14 años huérfano de padre y varios corazones destrozados dentro de su núcleo familiar.

Hoy sus seres queridos piden justicia por lo sucedido.

En lo que va de año van 6 funcionarios de la Policía del estado Lara que han perdido la vida de forma violenta y nueve de diversos cuerpos de seguridad.

 

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios