Arquidiocesana: Vamos a pescar

Mons. Antonio José López Castillo Arzobispo de Barquisimeto |

Luego del acontecimiento del Gólgota, los Apóstoles abatidos, derrotados, ante la muerte de su Maestro deciden seguir pescando como lo habían hecho anteriormente.

En efecto, Pedro les dice: “Voy a pescar” (Juan 21-3), los otros apóstoles y discípulos deciden acompañarlo, para así olvidar su fracaso, y poder seguir viviendo.

Se suben a la vieja barca, cargada de esfuerzo y sinsabores. Pero salen a pescar tristes, pesimistas, sin confianza en sí mismos, y mucho menos en Dios.

Por supuesto, que desencantados y grises, esa noche no pescaron nada; su fracaso se les creció.

Si nuestro pensamiento es negativo, si todo lo vemos mal es imposible triunfar.

En la vida diaria, cuantas veces vivimos sin ilusiones, sin disfrutar de cada instante y sin valorar la inmensidad de aspectos positivos que poseemos. Nos quedamos muchas veces en el pozo ahogados. Cuando nos llenamos de frustración y pesar se nos hace imposible constituir un mundo feliz.

Pero al amanecer, Jesús sin ser reconocido les pregunta si han pescado algo; ante la negativa de ellos, les dice: “Echen la red al lado derecho de la barca y encontrarán peces…” (Juan 21-6). Ellos así lo hacen recuperando parte de su confianza y efectivamente recogen tal cantidad de peces que apenas si podían levantar la red. Inmediatamente se dan cuenta que es Cristo Resucitado quien los ha guiado, y su gozo se hace infinito, vuelve a sus vidas la esperanza.

Los apóstoles supieron confiar en su Divino Maestro y en sí mismos. A partir de aquella pesca entendieron que eran triunfadores.

En la vida, también nosotros debemos llenarnos de fe y esperanza en Dios, nuestro Padre, quien nunca nos abandona y afianzados en Él, saber confiar en nosotros mismos para estar dispuestos a vencer las dificultades y vivir siempre como seres exitosos, número uno, repletos de optimismos ante la vida y con ganas inmensas de vivir resucitados en los valores humanos y en los valores cristianos.

Siempre tenemos derecho a la esperanza, ella es invencible.

Si podemos y debemos, con decisión y coraje, construir una auténtica democracia.

Amemos a esta Patria, y con obras, porque ella siempre será esperanza para sus hijos.

Evangelio

Juan (21,1-19): En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los dis- cípulos junto al lago de Tiberíades. Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos, se fueron a pescar.»… y aquella noche no atraparon nada. Estaba amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; y les dice: «Muchachos, «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.» La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. …Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús..

Santo Padre

La hermosa oración a la Sagrada Familia con la que el Papa concluye la Amoris Laetitia

VATICANO, 08 Abr. 16 / (ACI).- El Papa Francisco concluyó la exhortación apostólica postsinodal Amoris Laetitia, con una hermosa oración dirigida a la Sagrada Familia.
Jesús, María y José en vosotros contemplamos el esplendor del verdadero amor, a vosotros, confiados, nos dirigimos.

Santa Familia de Nazaret, haz también de nuestras familias lugar de comunión y cenáculo de oración, auténticas escuelas del Evangelio y pequeñas iglesias domésticas.

Santa Familia de Nazaret, que nunca más haya en las familias episodios de violencia, de cerrazón y división; que quien haya sido herido o escandalizado sea pronto consolado y curado.

Santa Familia de Nazaret, haz tomar conciencia a todos del carácter sagrado e inviolable de la familia, de su belleza en el proyecto de Dios.

Jesús, María y José, escuchad, acoged nuestra súplica.

Amén.

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