Arquidiocesana 14-09-14

SABER PEDIR PERDÓN

“Y el Señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con Ustedes, mi Padre del Cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano” (Mt 18,34-35).

Quizás jurídicamente, ante la ley, no se justifique el perdón. Pero Dios no es un legalista, es un ser justo, pero ante todo es el Dios de la misericordia. El no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, y a su vez hace gala de su perdón, porque felizmente “sus caminos no son nuestros caminos y sus pensamientos van, más allá de nuestros pensamientos” (ls 55).

Pero Dios quiere que el pecador reconozca su pecado “Te he confesado mi pecado y no oculté mi culpa” (Salmo 32,5)

De tal manera que quien reconozca su culpa, Dios lo purificará y colma de alegría y paz en su corazón contrito. Por ello pasado el exilio, se invoca constantemente “al Dios de las misericordias” (Dan 9,9).

Junto a ese reconocer ante el Señor nuestras culpas y pedirle con humildad perdón por nuestras faltas, con verdadera contrición de corazón, y valiéndonos muy especialmente del sacramento de la reconciliación, está además el saber reconocer nuestras culpas ante quién hemos ofendido. Es muy importante saber pedir perdón a nuestro prójimo; cuando somos capaces de aceptar nuestros errores y egoísmos, y sabernos pedir disculpas, esto hará que los otros nos puedan perdonar.

Cómo cuesta a los padres y a las madres, aceptar sus errores y culpabilidad ante sus hijos, pareciera que creerse perfectos, sin serlo, daría más autoridad, y permitiría una imagen aparentemente buena. Los niños, los jóvenes, los hijos son los primeros en rechazar esa falsedad, y por el contrario quien sabe sincerarse con los hijos, y les pide disculpas auténticas, estos sabrán perdonarlos, entenderlos, quererlos y admirarlos.

Cómo cuesta a los dirigentes, y a muchos formadores, reconocer sus responsabilidades, aceptar una equivocación, porque se cree perder imagen, en cambio cuando se sabe pedir disculpas y aceptar un error, y buscar corregir, cómo esto fortalece la credibilidad de un pueblo, porque siempre aparece la excusa de echar la culpa al más débil, pero ya esto tiene un sabor a decadencia moral, que es lo mismo que fariseísmo. Esto nos puede pasar a todos, al sacerdote, al político, al asesor, al educador, al profesional, al obrero, al padre o a a madre.

De allí que la primera condición para recibir perdón, es reconocer nuestra equivocación. Qué digno y qué temple demuestra aquel que sabe pedir disculpas y enmendar su culpabilidad. No olvidemos que solo el ser inteligente se puede equivocar.

Cuando se nos perdona y comprende nos sentimos agradecidos, y dispuestos a cambiar, a poner más cuidado en lo que hacemos. A su vez si alguien nos pide disculpas, debemos tener la nobleza de aceptar esa disculpa y restablecer la armonía, entendiendo que en la mayoría de los casos, se cometen errores por ignorancia, confusión o precipitación.

Saber perdonar de corazón, sin guardar rencor es propio de seres nobles, y verdaderamente grandes, la historia así lo demuestra. Y si Dios siendo omnipotente hace gala de su perdón y misericordia hacia nosotros pecadores contritos, qué podemos hacer unos con otros, sino perdonarnos y comprendernos.

Sabiendo aceptar las culpas y también ofreciendo al que falla una mano amiga y auténticamente fraterna, creamos solidaridad. No olvidemos que “aquel que no tenga pecados, que lance la primera piedra”.

Mons. Antonio José López Castillo/ Arzobispo de Barquisimeto

 

Santo Padre

 

Jesús nos pide amar a los enemigos

El Santo Padre, indica que el camino cristiano significa hacer el bien también a quien no nos ama

Ciudad del Vaticano, 11 de septiembre de 2014 (Zenit.org

Amar a los enemigos. …sólo con un corazón misericordioso podremos realmente seguir a Jesús. Porque la vida cristiana no es una vida autoreferencial, sino que es don hasta el final, sin egoísmo.

El papa Francisco ha indicado que Jesús nos pide que recemos por quien nos trata mal y ha destacado los verbos utilizados por el Señor: “Amad, hacer el bien, bendecir, rezar” y “no rechazar”. Es darse a sí mismo, dar el corazón, precisamente a los que no nos quieren, que nos hacen mal, a los enemigos. Esta –ha especificado– es la novedad del Evangelio. …Jesús nos muestra que no hay mérito en amar a quien nos ama, porque eso también lo hacen los pecadores. Los cristianos, sin embargo, estamos llamados a amar a nuestros enemigos. “Hacer el bien y prestar sin esperar nada a cambio, sin intereses y la recompensa será grande”, ha recordado. A continuación, el Pontífice ha reconocido que “el Evangelio es una novedad. Una novedad difícil de llevar adelante. Pero significa ir detrás de Jesús”.

Pidamos al Señor la gracia de entender qué es ser cristiano, y también la gracia que Él nos haga, a nosotros, cristianos.

 Salmo 77

No olvidéis las acciones del Señor

Escucha, pueblo mío, mi enseñanza,
inclina el oído a las palabras de mi boca:
que voy a abrir mi boca a las sentencias,
para que broten los enigmas del pasado.

Cuando los hacía morir, lo buscaban,
y madrugaban para volverse hacia Dios;
se acordaban de que Dios era su roca,
el Dios Altísimo su redentor.

Lo adulaban con sus bocas,
pero sus lenguas mentían:
su corazón no era sincero con él,
ni eran fieles a su alianza.

Él, en cambio, sentía lástima,
perdonaba la culpa y no los destruía:
una y otra vez reprimió su cólera,
y no despertaba todo su furor.

 Evangelio

Juan (3,13-17): En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.» Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Iglesia en Marcha

-Escuela Nuevos Ministerios hoy Escuela Misionera Evangelizadora (Inscripciones Nivel I, los días 20 y 27/09

-El Equipo de formación Arquidiocesana invita a todos los Párrocos al bautizo del libro Vivir en Cristo de Mons. Hildemaro Flores Cordero, el 16/09, hora: 11am, lugar Centro Pastoral Mons. Benítez

Peregrinación 

-Basílica de La Chinita en Maracaibo el 20/09 (Parroquia Inmaculada Concepción) Inf.: 0251-2315657 y 0412-0674969

-Isnotú templo del Dr. José Gregorio Hernández y Monumento Virgen de la Paz, el 26/10. (Ministerio Misionero de Peregrinación Recreación y Eventos Divina Pastora) Inf. 0426-4524381 / 0424-5224510

 

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