Arquidiocesana 18-03-2013

“Juicio de Dios”

“He venido a prender fuego en el mundo…”

Fuego es el poder de Dios, que eliminará la escoria purificando al hombre en sus actitudes.
Las exigencias de Santidad de Dios desde la cual se queman las impurezas o vaciedades de la vida, así va rebajando tanto la altivez de los soberbios, como el egoísmo que se olvida del sufrimiento ajeno.

Ese fuego, es símbolo del peso de la justicia divina sobre la perversión humana.

Así Cristo es el signo de ese fuego del bien y rectitud de parte del Padre, sobre la tierra. Por eso, Jesús, el Salvador, inicia su misión purificando la antigua comunidad, de la Primera Alianza, buscando separar el trigo de la mala hierba o sea diferenciando la hipocresía de la autenticidad, la verdad de la mentira; lo profundamente bueno, de lo intrínsecamente malo.

La palabra y los hechos de Cristo, son fuego que comprometen desde adentro; que interpelan desde el alma y la conciencia.

Por lo tanto el Evangelio y Cristo son un reto para la humanidad.

Bueno, quizás esto no agrade a muchos, el que se diga, pero se debe decir, y es que Dios vendrá a juzgar desde la conciencia a los vivos y a los muertos.

Ese juicio será como fuego de purificación que separa el oro, del desecho.

Así como el fuego será el juicio de Dios, y si pese a los esfuerzos de los jueces rectos a veces no se hace justicia, porque puede haber complicidad desde el poder político y económico, ante Dios no será así, allí aparecerá la verdad esplendorosa y la justicia radiante.

Y sucede algo, puede ser que alguien piense, a mí eso me sabe un comino, ya que lo que necesito es billete, porque con eso disfruto, viajo, me doy gusto y hasta puedo hacer que algunos desprevenidos me digan “gran señor”; sin embargo, existe un pequeño problema que no podrá evadir nadie y no se podrá comprar a ningún precio, es la muerte, al decir muerte estamos refiriéndonos para bien o para mal, al juicio definitivo de Dios a cada ser humano.

Él sí sabe quién de verdad hizo el bien o hizo el mal. Y así él dará a cada uno según sus obras.

Por eso Cristo vino a prender ese “fuego” en el mundo y cuánto desea que arda.

“El riesgo de ser profeta”

El mensaje de Dios siempre es aleccionador. A veces quisiéramos reinventarlo a nuestro gusto, pero la palabra de Dios es revelada y verdadera y no se deja tergiversar. No rehuyamos su sentido y percibamos su voz, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra vida, Jesús.

Todo profeta, por su testimonio y por su mensaje, se convierte en hombre molesto a la sociedad. Moisés, Elías, Isaías y ahora Jeremías. Más adelante Juan Bautista y luego Jesús de Nazaret. Cuando la palabra de un profeta no hiere, es porque ha perdido el filo que hace sangrar. Toda palabra debe ser pronunciada con mucho amor, pero no por eso con menos verdad. Y ahí es donde esta el conflicto. A Jeremías lo lanzan a un pozo de barro. A Juan le cortan la cabeza. A Jesús lo crucifican.

El amor convierte a Jesús en un comprometido solidario con los menos favorecidos de la sociedad: pobres, enfermos, pecadores. Su misión profética le hace decir: “He venido a prender fuego en el mundo… ¿piensan que he venido a traer paz en el mundo? No, sino división”. La paz se refiere a la justicia y no a la mentira. La misericordia exige la donación de sí y de muchas pertenencias a favor de los pobres. El Evangelio es fuerza de Dios en contra de los ídolos del mundo. La palabra de Dios trae con frecuencia la división, aun dentro de la misma familia.

Jesús afirma: “tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla!”. Sus paisanos lo toman por un loco. Los altos jerarcas, religiosas y políticos, por un visionario y embaucador. Pero él sigue con el anuncio del evangelio. Rodeados como estamos por la multitud de antepasados que dieron prueba de su fe, dejemos todo lo que nos estorba y tengamos fija la mirada en Jesús. Es fundamental estar claros y decididos, porque un cristiano no puede jugar a dos vidas enfrentadas contradictoriamente. Pensémoslo bien y decidamos el rumbo de nuestra vida.

Mons. Antonio José López Castillo
Arzobispo de Barquisimeto

“He aquí la esclava del Señor”

Estas fueron las palabras que dirigió la Virgen María el día de la anunciación al Ángel Gabriel, palabras que se convertirán en su proyecto de vida, éstas serán como faros, que van a iluminar su manera de vivir, pensar y actuar. Con estas pocas palabras María escribió toda su vida: ¡la vida más rica y más llena que el mundo haya conocido jamás, condensada en algunas sílabas! Nunca podremos meditar lo suficiente esta palabra, ni grabarla con la suficiente profundidad en nuestras almas, ni traducirla lo suficiente en nuestra propia vida.

Por esto, se puede decir que con esta expresión, la Virgen María nos indica que toda su vida va a consistir en gastar toda su existencia en cumplir fielmente cada día la voluntad de Dios. Que ella acogiendo plenamente la voluntad divina, anticipa y hace suya la actitud y las palabras de su Hijo cuando dice: ¡He aquí que vengo (…) a hacer, oh Dios, tu voluntad!» (Hb 10, 5-7; Sal 40, 7-9).

Por eso queridos hermanos, la Iglesia nos presenta cada día a María como ejemplo de obediencia, de humildad y de acatamiento a los Planes de Dios. Ella siempre dijo “Sí” a Dios sin preguntar por qué, pues su vida fue un continuo sí a Dios, y de esa respuesta supuso la presencia de Dios en nuestro mundo, en cada persona. Hoy Dios, al igual que María, también te pide que le digas «sí». Quizá no ocurrirán cosas tan increíbles como las que sucedieron hace dos mil años, pero tu vida cambiará y, al igual que María, harás posible que Dios entre en la vida de muchas personas. Hoy también, si nosotros decimos sí a Dios, a su voluntad, a su palabra y nos fiamos contra todo pronóstico, entrará en nuestro corazón.

En esto debe consistir nuestra vida cristiana, sólo en el cumplimiento de su palabra es que vamos a descubrir la alegría de ser solo y todo para Dios. Pero, ¿cuál es la voluntad de Dios sobre nosotros?
Pues su voluntad la puedes descubrir en: Los Mandamientos de Dios, que son la expresión de todas las obligaciones y la norma práctica para que nuestra conducta esté dirigida a Dios. Cuando más fielmente los cumplamos, tanto mejor amaremos lo que Él quiere. En los Preceptos de la Iglesia, en los deberes de nuestro estado de vida, en la obediencia a la autoridad civil, familiar y eclesial, pues ellos determinan lo que Dios quiere de nosotros según las circunstancias en las que se desenvuelve la vida de cada uno. No hay amor de Dios ni santidad posible cuando no se cumplen con fidelidad las obligaciones familiares, profesionales y sociales; y por último, también se nos manifiesta la voluntad de Dios en aquellos sucesos que Él permite o nos envía con una providencia oculta que los ordena y dispone para nuestro bien y el de los demás aunque en muchas ocasiones no podamos entenderlo o a nuestra voluntad le cueste admitirlo.
Pues pongamos nuestra mirada en María, especialmente en este año de la FE, en que ella es nuestro modelo, para que también nosotros imitándola, podamos nosotros también decirle cada día al Señor con todo nuestro corazón «He aquí la esclava (o) del Señor; hágase en mí según tu palabra».

Que la intercesión de María nos ayude a cada uno de nosotros a ser fieles cumplidores de la voluntad de Dios en la tierra.

Padre
Humberto José Tirado Sandoval

Evangelio

(Lucas 12,49-53) En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “He venido a traer fuego a la tierra ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo ¡y cómo me angustio mientras llega! ¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino la división. De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Santo Padre

Unirse en las diferencias. Este es el camino de Jesús

Cuando prevalece la lógica del poder humano nos convertimos en piedras
de tropiezo

Ciudad del Vaticano, 29 de junio de 2013 (Zenit.org)

…Ante todo, confirmar en la fe. El Evangelio habla de la confesión de Pedro: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo», una confesión que no viene de él, sino del Padre celestial. Y, con esta confesión, Jesús le dice: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia». El papel, el servicio eclesial de Pedro tiene su en la confesión de fe en Jesús, el Hijo de Dios vivo, en virtud de una gracia donada de lo alto. En la segunda parte del Evangelio de hoy vemos el peligro de pensar de manera mundana.

Cuando Jesús habla de su muerte y resurrección, del camino de Dios, que no se corresponde con el camino humano del poder, afloran en Pedro la carne y la sangre: «Se puso a increparlo el Señor: “¡Lejos de ti tal cosa, Señor!”» (16,22). Y Jesús tiene palabras duras con él: «Aléjate de mí, Satanás. Eres para mí piedra de tropiezo». Cuando dejamos que prevalezcan nuestras Ideas, nuestros sentimientos, la lógica del poder humano, y no nos dejamos instruir y guiar por la fe, por Dios, nos convertimos en piedras de tropiezo. La fe en Cristo es la luz de nuestra vida de cristianos y de ministros de la Iglesia.

No hay otro camino católico para unirse, este es el espíritu católico, el espíritu cristiano, unirse en las diferencias. Este es el camino de Jesús. El palio se centra como unión con el obispo de Roma, con la Iglesia universal, con el sínodo de los obispos y supone también para cada uno de ustedes el compromiso de ser instrumentos de comunión.

Confesar al Señor dejándose instruir por Dios; consumarse por amor de Cristo y de su evangelio; ser servidores de la unidad. Estos, queridos hermanos en el episcopado, son las consignas que los santos apóstoles Pedro y Pablo confían a cada uno de nosotros, para que sean vividas por todo cristiano. Nos guíe y acompañe siempre con su intercesión la santa Madre de Dios, Reina de los apóstoles, reza por nosotros. Amén.

¿Miedo a la muerte? La mejor forma de estar preparados

¿Cómo prepararnos mejor a la eternidad? Acostumbremos nuestro corazón a Dios y sus cosas. «La vida eterna consiste esencialmente en poseer lo que desea la voluntad», … Y es en la oración principalmente en donde vamos moviendo nuestra voluntad hacia Dios: «cuando el alma fija su mirada en el Creador y considera tanta bondad infinita como en Él encuentra, no puede menos de amar… E inmediatamente ama lo que Él ama, y odia lo que Él odia, ya que por amor ha sido hecho otro Él» (Santa Catalina de Siena, Carta 72). La oración nos identifica con el Corazón de Cristo, con su querer, con su amor. Y entonces podremos decir que, llegue cuando nos llegue la muerte, la veremos con entusiasmo… ¡incluso en medio del miedo natural que podamos sentir!

Catholic.net

Peregrinación hasta Santa Rosa

Peregrinación caminando con María en la fe hasta Santa Rosa, el domingo 08/09 a las 5:00 am, partiendo de la sede de la Sociedad de la Divina Pastora, en la carrera 22 entre 24 y 25 frente a San José. Inf.: 0416-5433410

Iglesia en marcha

Orientación

-El Centro de Atención a la Familia de la Pastoral Familiar, asesora a personas, parejas y/o familias que requieran apoyo para resolver sus conflictos familiares. Citas: 0251-7190050

Cursos
Caritas te ofrece cursos vacacionales y navidad (foamy, muñequería country, pintura en madera), peluquería, inglés, computación para adultos, pirograbado en madera y tela. Teléfono: 0251 446 84 02.
“Ayúdanos a ayudar, trae a nuestras oficinas tus donativos en alimentos, ropa y calzado en buen estado, dinero en efectivo, a diario a nuestras puertas se presentan los prójimos que necesitan de ti”

Taller
-Ambientación Bíblica: dictado por el padre Alfonso Maldonado. Conozca el paisaje, clima y ambiente en que vivió Jesús: La geografía, la ciudad y Templo de Jerusalén, los grupos humanos (apoyo de recursos audiovisuales). Sábado 31/08, de 8 am a 4 pm. en los salones de la Parroquia Altagracia. Costo: Bs. 120,°°. Inscripciones por el despacho parroquial. Pbro. Alfonso Maldonado

-Acercamiento a la figura y mensaje de Jesús, recorriendo las pistas clave que ofrece el papa Benedicto XVI en su trilogía “Jesús de Nazaret”. 5 encuentros con temática distinta: los días 16, 19, 23, 26 y 30/08, de 7 a 8:30 pm. Bs. 100,00 la totalidad del taller. Parroquia Altagracia, calle 20 entre 19 y 20 Barquisimeto. Telf. 0251-2313873 / 0416-6563441

Misa
Misa de Acción de Gracias por el 3er aniversario del programa católico “Alabanzas al Señor” el 31/08 a las 10:00 a.m. en la parroquia Santa Rosa de Lima (santuario de la Divina Pastora, transmitido los lunes por radio popular 1130 AM de 7:30 a 9:00 p.m., conducido por Ana Pérez

Retiro
¡Joven!: “Cómo seguir a Jesús”, con el Padre Badoglio Durán en Cabudare. Los días 6 y 7/09. Información al 0416-1241206 / 0251-6115726

Peregrinación

La Parroquia “Santa Rosa de Lima” te invita a la Basílica de “Nuestra Sra. del Valle” en Margarita, con motivo de los 100 años de la Virgen del Valle, del 04 al 10 de septiembre. Reserva por los teléfonos: 0414-0551051 y 0416-1571891
Santuario Virgen de Betania (Miranda) y Madre María de San José (Maracay), el 25/08. Infor: 0426-452.43.81- Ministerio Misionero de Peregrinación Recreación y Eventos “Divina Pastora”
Paseo
Complejo turístico interpark en Quíbor. Piscinas, paseos a caballo y cuatrimoto, almuerzo y merienda. El 01/09

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