Arquidiocesana: “La Familia de Nazaret”

Evangelio

Lucas (2,41-52) Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Éstos, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros; todos los que le oían quedaban asombrados de las respuestas que daba. Al verlo, le dijo su madre: «Hijo, tu padre y yo te buscábamos angustiados.» Él les contestó: « ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres. Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

 

Santo Padre

El Regalo más valioso para los hijos no son las cosas sino amor de los padres

VATICANO, 21 Dic. 15 / (ACI/EWTN Noticias).- El Santo Padre destacó que la Navidad “nos ofrece la bella ocasión de reencontrarnos y darnos las felicitaciones”.

“Cuidar, no descuidar. Jugar con los niños, con los hijos. El matrimonio es como una planta. No es como un armario, que se mete allí, en la habitación, y basta espolvorearlo de vez en cuando”.

“Recordemos que el don más valioso para los hijos no son las cosas, sino el amor de los padres. Y no me refiero sólo al amor de los padres hacia los hijos, sino al amor de los padres entre ellos, es decir, la relación conyugal. Esto hace tanto bien a ustedes y ¡también a sus hijos! ¡No descuidar a la familia!”.

Además, reiteró la importancia de los abuelos en las familias. “Los abuelos tienen la memoria, la sabiduría, no dejar a un lado a los abuelos, son muy importantes”.

“¿Que se discute en las familias? Lo sabemos todos, un matrimonio que no discute parece anormal, lo importante es no terminar la jornada sin hacer las paces”.

“Y ustedes padres cuando sus hijos han discutido antes de ir a la cama decirles ustedes que hagan la paz, dense la mano, dense un beso”.

“Esto quiero desearles: experimenten la alegría de la misericordia, comenzando por su familia”.

 

Notas Pastorales – Domingo Fiesta de la Sagrada Familia

“La Familia de Nazaret”

Hoy celebramos en la Liturgia, la festividad de la Sagrada Familia de Nazaret.

En aquella escena, contemplamos a José Padre adoptivo de Jesús, quien desde la fe, supo creer y aceptar que aquel niño hermoso, pero indefenso iba a depender de su trabajo, de su cuidado y protección y amor, aún cuando aquella misma fe le decía que era el Mesías, el Omnipotente, el Dios encarnado.  (Lc 2,41-52)

Tremendo reto para un hombre, como José. Pero Él, se compromete en aquella tarea, con todo su ser. Así comienza por aceptar, acompañar con todo gozo, a María en aquellos largos nueve meses de su embarazo. Él la acompaña a visitar a su prima Isabel, para ayudarla en su parto. José en Nazareth, se dedica a su trabajo honroso y honesto de carpintero; desde ese oficio le pudo ofrecer una casa a su familia; le brinda el alimento y el vestido al niño Jesús y a su madre, María. Pero sobre todo José día tras día, supo acompañar a María y al niño mientras vivió, estuvo con los suyos. Cuántos niños quisieran tener un padre que los quisieran, los atiendan y acompañen. Es muy triste no sentir la presencia del papá, ni su apoyo, y menos su ausencia de amor. Es muy doloroso sentirse huérfano con un padre viviente. Qué maravilloso es experimentar la cercanía, atención y afecto de un buen papá.

María tuvo que preguntar al Arcángel Gabriel, como podría ser madre, si no tuvo varón, y entonces el Arcángel le responde, que lo que va a nacer de ella, sería por obra del Espíritu Santo. Ella, quiere sentirse responsable de las decisiones, ella desde su fe y conciencia  dirige su vida, y no deja que otros la manipulen.

María, asume su embarazo desde la fe, Ella ve nacer a su hijo y lo acepta como el Emmanuel, el Dios, encarnado a pesar de su pequeñez, y de que debe amamantarlo, y cubrirlo del frio, como también protegerlo de Herodes, que lo buscaba para matarlo.

María se dedicó con toda su alma a cuidar a aquel niño, tanto en la alimentación como en el vestuario, en la fe y en la comunicación y amistad. Aquella fue una madre a carta cabal, pendiente de todos los detalles de su hogar. María, supo trabajar desde el cocinar, como el lavar, limpiar la cas, ser buena vecina, y además supo ser con José, una gran pareja, unos padres maravillosos. Ellos tenían tiempo para orar, y para trabajar, como también supieron llenar aquel hogar de amor, de calor humano.

Los hijos quieren sentir la compañía, dedicación y amor de sus madres. Ellos las quieren dignas, de tal modo que siempre puedan sentirse orgullosos   de ellas. Cuánto bien puede hacer una madre santa, responsable y tierna.

Aquel niño, que luego fue adolescente, joven y adulto, supo entender y querer a su madre y a su padre adoptivo. De tal manera que en Nazaret estuvo sujeto a su autoridad, nos dice la Escritura.

Por eso, aquel hogar de la Sagrada Familia de Nazaret es siempre una referencia y un llamado a fortalecer la familia, y a que ésta sea un oasis de amor y responsabilidad; un espacio de santidad, desde la fe, de tal forma que cada hogar sea Iglesia Doméstica, la primera escuela de valores y el primer panteón de la Patria.

 

RUTA DE LA MISERICORDIA

Visita 160 de la Divina Pastora a Barquisimeto

En el marco del Jubileo extraordinario de la Misericordia convocado por el papa Francisco, que inició el 08 de diciembre 2015 al 20 de Noviembre 2016.

Es esta una oportunidad valiosa para unir la realidad de la advocación Mariana Divina Pastora y el Anuncio del Amor Misericordioso de Dios a nosotros y entre nosotros. “Misericordiosos como el Padre” Lc 6,36

OBRAS DE MISERICORDIA

Espirituales

  • Enseñar al que no sabe
  • Dar consejo a quien lo necesite
  • Corregir a quien se equivoca
  • Perdonar a quien me ofende
  • Consolar al triste
  • Aceptar (Tolerar) los defectos y diferencias del otro
  • Orar por vivos y difuntos

 

Corporales

  • Dar de comer a quien tiene hambre
  • Visitar a los enfermos
  • Dar de beber al sediento
  • Vestir al desnudo
  • Hospedar al forastero
  • Visitar al preso
  • Enterrar a los difuntos

 

FELIZ AÑO 2016 EN CRISTO

Querido pueblo larense que este nuevo año 2016, Dios nos colme de abundantes bendiciones, pidamos a la Virgen la gracia de vivir con alegría nuestra fe y nuestra gloriosa condición cristiana de hijos de Dios y miembros de la Iglesia Católica.

Reciban mi bendición en todos los hogares de esta querida Arquidiócesis.

Mons. ANTONIO JOSE LOPEZ CASTILLO

ARZOBISPO DE BARQUISIMETO.

 

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