Tiempo de Cuaresma

 El fervor religioso de Venezuela entró en el momento crucial de meditación, oración,
penitencia, conversión y renovación. Es tiempo de Cuaresma. Es el tiempo de preparación a la pasión, muerte y resurrección de Jesús, donde los cristianos actualizamos ese misterio de la entrega de Jesús por nosotros y es el tiempo de nuestra propia resurrección, nuestra conversión. Vamos a prepararnos conscientemente para celebrar esa pascua definitiva, con Jesucristo que es el paso de la muerte a la vida, fue ese paso
fundamental que dio Jesús por nosotros para participarnos de esa gracia de vivir nosotros también como resucitados.
La ceniza proveniente del ramo bendito utilizado el Domingo de Ramos, es un signo que se coloca en la frente para indicarles a los otros el compromiso de iniciar ese camino hacia la conversión. Llegó la Semana Mayor.
Y en este tiempo hoy más que nunca hay mucho por qué orar. Decimos tiempo de preparación, puesto que en esta época especialmente, Dios nos invita a la conversión y la renovación, a tomar conciencia de nuestro comportamiento, ya que se nos va olvidando la esencia de su doctrina, como aquello que nos han mandado: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. Sin embargo, el respeto a la vida humana se ha perdido y la sangre de nuestros hermanos se sigue derramando en campos y ciudades por la intolerancia, la envidia, el odio, el egoísmo y el desamor. La Iglesia Católica
concede un lugar protagónico al tiempo de Semana Santa. Es el triunfo de la vida sobre la muerte. El clima de descomposición social que padece la República es evidente, pero hemos sido indiferentes con la interminable suerte de muchos niños, quienes desde el vientre materno son  asesinados, otros son ultrajados sexualmente, torturados o desaparecidos por sus propios familiares o particulares. Muchos hermanos han sido tocados por la violencia o golpeados por la cruda naturaleza, tratan de sobrevivir en la periferia de las ciudades en condiciones infrahumanas. Qué bueno sería que durante este tiempo de Cuaresma, tomáramos conciencia del compromiso que tenemos de perdonar, de ser más solidarios con nuestro prójimo, colaborando en la protección de los niños y de compartir con nuestros hermanos más necesitados parte de lo mucho que Dios nos ha concedido. No olvidemos que el Tiempo de Cuaresma, se convierte en tiempo de preparación para la Semana Santa, en la cual el pueblo católico conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. En este tiempo de meditación los hombres se miran en el espejo de Cristo para renovar la fe y seguir por el camino, animados por la fuerza de la verdad.

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