#Editorial : Querer trabajar…

Pareciera irracional que cualquier persona en un país libre y democrático, que quiera dedicarse a ser emprendedor y se organice para trabajar, tenga que mendigar una materia prima para realizar sus labores, transitar por un infierno de permisos y trabas burocráticas, y depender del buen humor del funcionario de turno, a fin de ver si logra coronar su sueño.

La realidad es que vivimos bajo un régimen que pretende ser caudillista, donde los controles en manos de una dirección de corte militarista busca imponerse siguiendo los lineamientos de empobrecimiento cubano; y se empeña en arrastrar a una sociedad civilizada a la época cavernícola, donde se mataban los unos con los otros para obtener un trozo de algo que llevarse a la boca, y lograr subsistir hasta el siguiente día.

El país cambió. Entramos en un proceso complejo que, sin saber si es inducido o es fruto de una absoluta incapacidad, nos ha llevado a un deterioro social de inimaginables dimensiones, donde se da el absurdo de que un enfermo que no encuentra una medicina vital por fallas burocráticas debe cruzar la frontera para obtener lo que según la ley está garantizado: el derecho a la vida.

Las empresas no escapan de este sisma. Algunas han cerrado temporalmente por fallas de suministros, otras de manera permanente y otras muchas han migrado, lejos de nuestras fronteras. Estamos viendo cómo se esfuma el producto del esfuerzo que por generaciones han levantado empresas con trabajo digno y honorabilidad como único bagaje, además cómo se borra de un libro de texto parte de nuestra historia, o cómo se sustituye nuestra identidad nacional con ideas de océanos de felicidad.

La industria gráfica está sufriendo uno de los más fuertes embates por esta falta de materia prima. Lo cierto es que el Gobierno habla de prioridades alimenticias y medicinales, pero ambos rubros esenciales también sufren su evidente colapso. En tanto, el sector gráfico, que representa uno de los motores de la industria con más dinamismo del que la gente es capaz de admitir, se encuentra actualmente en terapia intensiva.

Hacemos un llamado de atención público a los entes involucrados, a objeto de analizar en conjunto la gravedad del problema, y tomar medidas sin dilación, ya que de ello depende un inmenso sector.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios