Extrabases 07-03-14

JOHAN Santana soplará 35 velitas el próximo jueves. Nadie se atreve a creer que por dinero trata de reinventarse en Grandes Ligas. A estas alturas sus ingresos brutos suman 155 millones de dólares y en algún lugar de su casa hay dos premios “Cy Young”. Pero el orgullo y el amor por el juego pueden operar milagros. De uno de ellos depende el merideño para volver a ser un tirador confiable en el principal estrato de este deporte. En la edad y en las lesiones no están radicados únicamente sus obstáculos. Resulta que se decidió a firmar con un club de la división más fuerte que tiene la pelota grande, la oriental de la Americana, y ello implica que sus envíos ocurrirán en buena parte dentro de un estadio que ocupa el cuarto lugar en jonrones dentro de las dos ligas…SI Santana vuelve a un nivel óptimo será una noticia agradable e inesperada. Su físico tiene un amplio espectro de lesiones. La historia médica revela artroscopia en la rodilla derecha (2008), retiro de astillas en el codo izquierdo (2009), rotura de la cápsula del hombro izquierdo (2010), inflamaciones de espalda y tobillo (2012) y nueva intervención en el hombro (2013). En fin, desde que comenzó a ganar dinero del bueno en el 2007 (13 millones) ha estado entre vendas y medicinas en gran parte de su tiempo. Lejos están sus “Cy Young” del 2004 (20-6, 2.61) y del 2006 (19-6, 2.77) en ambos casos con los Mellizos. En sus tres primeras campañas con los Mets alcanzó balance global de 40-25, hasta que apareció el fatídico 2012, en el cual su efectividad se disparó hasta 4.85 y tuvo su primer torneo en negativo (6-9)…SE habló mucho del juego sin hit ni carrera ante San Luis el primero de junio de ese año, pero el tovareño ganó otras tres veces ese mes y solo sufrió una derrota. Aquellos 134 pitcheos nadie sabrá si dañaron o no su hombro pues entre julio y agosto registró 0-5. Ahora su recta fue medida en 81 millas pero los Orioles vislumbran un regreso feliz que -de volver a tirar una bola en Grandes Ligas- le deparará tres millones y la posibilidad de otros cinco en incentivos. Habrá que ligar con él.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/
ALFREDO Pedrique es un apetecible piloto. Firmado Buddy Bailey con los Tiburones, aparece ahora como el estratega desempleado con mayor cotización que hay en el país. Viene de ser manager del año y finalista en la temporada con Caribes, novena a la cual le dio filosofía y redondez, sacándoles buen partido a jugadores aparentemente irrelevantes. Sobra decir que es un excelente manager por su personalidad, seriedad y buen trato con los peloteros, aparte de sus capacidades para mover piezas sobre el terreno…LOS Oropeza, Humberto y Carlos Miguel, se llevaron su nombre en la lista de entrevistados que tendrán durante tres semanas en los campos de Arizona y Florida. Fieles al hermetismo que no permite muchas presunciones, solo apuntan que Pedrique hablará con ellos, por lo cual uno intuye que puede ser de los candidatos fuertes a liderar la cueva izquierda del “Antonio Herrera” en la 14-15. Lara requiere de alguien que ahora mismo pesque con amplia red en el fondo de las sucursales criollas, valga decir la liga de desarrollo. Pedrique puede ser el hombre por sus conocimientos amplios del circuito, la ascendencia innegable, sus relaciones con organizaciones de Grandes Ligas y la confianza que inspira. Será el timonel de Tampa A en la campaña que se avecina…EL nexo crepuscular con Pedro Grifol sigue firme y sus opciones latentes. Tiene convenio adelantado pero eso no sería óbice para dejarlo al margen si fuera necesario. En Cardenales gustan los dirigentes de campo extranjeros, aunque Pedrique sería una interesante excepción. Habrá que ver si entra en sintonía con los esquemas del equipo y si sus peticiones son válidas en el alto mando rojo. A fin de cuentas tres de los cuatro títulos fueron cosechados con savia nacional…BAILEY, decíamos, ya tiene tienda en el litoral. Si puede darle, con su mecánica tan propia y su mano férrea, un cetro a La Guaira por vez primera en 28 años, habrá que quitarse el sombrero nuevamente ante su peculiar forma de conducir un club de pelota, siempre con una gran carga de frialdad y sin soportar presiones externas. ¿Será así en la banda varguense?

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios