Extrabases 07-10-14

CONCEBIDO como la diversión más importante del venezolano, el béisbol profesional es ahora una especie de calmante contra las tribulaciones. La pelota desintoxica de tanta información malsana. Evidentemente ayuda a liberar el stress, surge como un catalizador para el horrible día a día del ciudadano. El gobierno siente que le llega un aliado perfecto y de allí las facilidades que le brinda a este pasatiempo tan nuestro y tan querido… EL campeonato no eliminará las colas ni incrementará la presencia de productos en el mercado. Tampoco debiera tener incidencia en una supuesta merma de la delincuencia. Menos aún arrimará dólares al debilitado erario nacional. Pero podremos -aunque sea por intervalos- charlar sobre algo que nos nutre de alegría y optimismo. Los duelos en ocho plazas nos evitan la terrible conversación consuetudinaria en el convulsionado país que tenemos… NUNCA vimos la nación que amamos con tantos deseos de béisbol, de discutir por su club preferido, por pensar en una jugada o un encuentro antes que en una larga fila para adquirir algún artículo fundamental o aguardar a que le digan el muy pronunciado “no hay”. Y vamos a tener un torneo extraordinario. Lo asumimos de una buena vez porque las diferentes divisas se armaron antes del tiempo habitual, anuncian la firma de jugadores criollos de renombre y transcurren su vida organizativa normal, como si entendiesen que es la hora de darle un buen regalo a la tierra que nos atañe.
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LA llamada temporada muerta -esa brecha entre febrero y septiembre- ha sido más viva que nunca. Jamás hubo tantas transacciones y ajustes. Se canjearon peloteros de acuerdo a las necesidades de traslado y residencia que tenían muchos de ellos. Los ocho elencos anuncian una verdadera legión de nativos para sus respectivos rosters. También han convertido en una norma ir a las ligas independientes, del Caribe o asiáticas para ubicar sus refuerzos, incluso manejando el concepto trillado de “más vale malo conocido…”. DESDE hace tiempo hemos obviado aquello de los favoritismos. En la LVBP cualquier equipo puede ser completamente distinto entre octubre y diciembre. Se puede armar o desmantelar en el período más breve. Los contratos con estancias limitadas, la fatiga extrema impuesta desde el norte, y los abandonos inesperados por lesiones, una llamada desde arriba o motivos fútiles conspiran contra cualquier intención de ofrecer un pronóstico equilibrado… LES hablamos, sí, de un Cardenales que se vende diferente. La muy solicitada movida de mata llegó junto con operaciones destacadas. Por ejemplo, Félix Fermín, quien cumplirá este jueves sus 51 años, tendrá una banca densa. Podrá elaborar una alineación competitiva desde la arrancada. Uno no habla de tapar huecos. Más bien piensa como hará el piloto en caso de que la mayoría de las piezas nativas se incorporen este mismo mes, una pretensión que tienen todos y que casi nunca es posible… PARA Lara -y para todos los que hacen vida en el circuito- el pitcheo es un departamento imprevisible. Es que hasta en Grandes Ligas, con tantos nutrientes y posibilidades, sufren para integrar una rotación o para tener relevistas idóneos. A Fermín no hay que explicarle nada. Su andadura en Dominicana y México, siempre con aires de triunfador, es una invitación al optimismo. Él sabe que en la cuenca se abre con un novato, se releva con un grandeliga y se cierra con un tirador de liga independiente, solo para citar un ejemplo… CARDENALES le dará la bola a mucho prospecto. Claro, aquellos que tengan el permiso con sus frenos correspondientes. Se trajo siete lanzadores porque la abundancia es pasajera en ese departamento. Tratará de sufrir menos en los tramos del medio e intentará encontrar quien le ponga el candado a los encuentros, una tarea que recientemente le ha quedado grande a casi todos. Tantas eliminaciones recientes obligan a tomar un cauce distinto. La directiva hizo el trabajo, ahora falta que los hombres en liza lo cumplan dentro del campo. El objetivo inmediato es pasar la frontera del 30 de diciembre. No hay otra.
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DETROIT tuvo que bailar con la más fea y volvió a quedarse en el sendero hacia el título mundial por cuarta vez seguida. Baltimore hizo pedazos los pergaminos de los tres “Cy Young” que enfrentó -Scherzer, Verlander, Price- apelando a su fuerza jonronera -211 bambinazos en la regular- la tercera mejor defensiva de la Americana, y un pitcheo que tuvo en sus relevistas el sostén principal, luego de ser tercero en ERA dentro del circuito. En fin, un club muy completo y bien dirigido por Buck Showalter, cuyo boleto a Castellanos en el noveno, embasando la de perder – antes de que Hernán Pérez bateara para doble play- indicó a las claras que corre riesgos calculados contra cánones en desuso. Los Tigres nunca reforzaron su sección endeble -el pitcheo de retaguardia- y de nada valieron las campañas de Víctor Martínez -ahora agente libre cotizado- y Miguel Cabrera. Cierto, los connacionales ligaron sobre trescientos en la serie de división, pero en el resto de los regulares nadie superó los .250… ANTES de su juegazo el domingo -6.1 Innings, dos hits, una carrera- Bud Norris tenía tres salidas ante los Tigres con 16 marcas y 23 hits en 17 episodios. Así es este juego… ESOS choques como el de 18 innings (Gigantes 2, Nacionales 1) generalmente terminan con un tablazo al estilo del conectado por Brandon Crawford. Ese bateador impredecible que es Pablo Sandoval, igualó en el noveno, y el relevo magistral de Yusmeiro Petit durante seis tramos de extrainning -un hit, siete ponches- queda para los registros históricos de postemporada. Su recta no va más allá de noventa millas, pero se le mueve mucho. El marabino adiciona cutter, curva, cambio y una formidable slider… INSPIRACIÓN. Ese es el vocablo para explicar lo de Kansas City. Pero se trata de un gran equipo que disputó el título divisional hasta el último día. La barrida de los baratos Reales ante los costosos Angelinos tiene que ver con una línea central espectacular (Pérez, Escobar, Infante, Cain), el bateo por los callejones, alta velocidad para ganar muchas bases extras y un grupo de lanzadores jóvenes que no eluden los retos. Quién lo iba a creer, dos costosas nóminas eliminadas en el mínimo de tres careos. Por eso, así es el béisbol, el menos predecible de los deportes grandes… NELSON Cruz se transforma al estilo “Hulk” en las postemporadas. En 37 juegos suma 16 jonrones y 32 fletadas. Aparece siempre en el “clutch” este dominicano líder de cuadrangulares (40) en la clasificatoria. Fue el verdugo de los Tigres.

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