Extrabases 16-07-2013

LUCES, cámara, acción. El Juego de Estrellas ofrece un espectáculo inolvidable. La convocatoria es un honor y la intervención un recuerdo máximo. Si la sede es Nueva York la redondez de la magnificencia resulta abrumadora. Importa poco quien gane, se trata más bien de la comunión de tantos astros en una sola noche. En el Citi Field es el partido 83 en los 80 años del evento y eso le coloca dinteles refulgentes. Cuantas figuras habrán desfilado desde aquella tarde de 1933 en Comiskey Park. Hay instantes sellados en oro. Los cinco ponches seguidos de Carl Hubbell a grandes figuras en esa tanda inaugural ocho decenios atrás. El jonrón de Babe Ruth para emocionar a la concurrencia en el careo de apertura. Los tablazos inmensos de Lou Gehrig en las versiones de los años 36-37. El cuadrangular ganador de Ted Williams en 1941 y el de extrainning de Stan Musial en 1955, cuando Chico Carrasquel estaba en el campocorto de los rivales. Alfonso fue el primer latino en acudir a la justa (1951) y tuvo cuatro asistencias a la cita ecuménica del béisbol… HAY escenas muy gratas para nuestro país. David Concepción la botó en 1982 y fue el más valioso. Magglio Ordóñez (2001) y Víctor Martínez (2007) también la sacaron. Miguel Cabrera fue el más valioso de la versión anterior. Es emocionante ver a un paisano en el montículo casi todos los años. Luis Aparicio jugó en 12 de estos clásicos. Cabrera ha sido llamado ocho veces incluido el 2013 y seguramente pasará de largo. La invitación al choque sideral es un reconocimiento que hacen los aficionados, aunque la popularidad sea muchas veces el incentivo principal de quienes sostienen el espectáculo beisbolero. Pero terminan siendo justas la mayoría de las escogencias… VENEZUELA puede ufanarse de presentar -así sin discusiones- al mejor bateador y al mejor lanzador de estos tiempos. Miguel Cabrera y Félix Hernández son epicentros de sus respectivas asignaturas y hoy los veremos en primera fila con los focos iluminando sus rostros, con el primero de ellos lanzado en una carrera histórica por guarismos insospechables.
*/*/*/*/*/*/*/*/*
EL mano a mano entre Miguel Cabrera (.365, 30HR, 95CE) y Chris Davis (.315, 37HR, 93CE) ha presentado los episodios de más expectación en esta fase previa al partido de estrellas, una inexacta primera mitad del calendario. Si no estuviera el zurdo inicialista de los Orioles probablemente el maracayero podría comenzar a cantar su segunda triple corona. Es que detrás de esta pareja los demás tienen cifras lejanas, normales. El tercer empujador y jonronero de la Americana, Edwin Encarnación, totaliza 72 y 25 respectivamente. Los demás, como decía Alí Kahn, no cuentan, al menos por ahora… ESTAMOS en un año en el cual predomina el pitcheo, aunque Cabrera y Davis hagan creer otra cosa. El criollo supera por 43 puntos al segundo en average, Mike Trout (.322), una diferencia brutal. El joven de los Angelinos y Joe Mauer son los únicos perseguidores encima de .320. El felino ha fletado casi una carrera por encuentro (95 en 93). El oriol invierte los factores (93 en 95). Si utilizamos la teoría simple aunque improbable, ambos rondarán las 160 producidas, algo escandaloso en estos tiempos. Los dos utilizan todo el terreno. El nuestro la saca mucho por la derecha y Davis la bota bastante por la banda izquierda. De alguna manera esto se parece a los duelos de McGwire y Sosa en los linderos del año 2000, con los respectivos asteriscos tomados del mundo de los esteroides para aquellos leñadores… 64 de los 108 incogibles de Davis son extrabases, Cabrera suma 50. El tigre mayor ha recibido 60 boletos -tope en la liga- mientras Davis totaliza 38. Es que el norteamericano, como resulta obvio por el average, se poncha mucho más (110) que su rival (64). Cabrera maneja estridentes guarismos en porcentaje de embasado (.458) y en OPS -embasado más slugging- con 1.132. Números que se escapan de cualquier presunción.
*/*/*/*/*/*/*/*/*
LA campaña deja huellas importantes en la tropa venezolana. Félix Hernández (10-4, 2.53) avanza hacia una cercanía con los veinte triunfos. A juzgar por los métodos modernos para medir calidades, su desempeño de media temporada hace pensar en el “Cy Young”. Es líder en efectividad (2.53), inicios (20) e innings lanzados (138.2), tres factores tipo A. Marcha tercero en ponchados (140) y sexto en whip -boletos más hits permitidos- con 1.10… LA revelación de Edward Mujica (2-1, 2.20, 26 salvados) como cerrador y el retorno de Francisco Rodríguez al primer plano despuntan singularmente. Jhoulys Chacín (9-4, 3.50) se ha hecho un lanzador confiable, dominante. Los números de Carlos González (.302, 25HR, 64CE) son excelentes y lo proyectan hacia su mejor zafra en Grandes Ligas. Queda algo a escondidas por la actuación volcánica de Miguel Cabrera. Eso le roba titulares al marabino, inmerso en una carrera interesantísima… GERARDO Parra (.285) se ha consolidado como abridor y jardinero de Arizona, aunque en fechas recientes sufre de merma. Marco Scutaro (.316) es como el buen vino. Omar Infante (.309) mantiene su status de primera en los Tigres… RESULTA impresionante la actuación de jóvenes relevistas intermedios. Luis Avilán (2-0, 1.40) ha tolerado veinte hits y seis carreras en 38 innings. No le anotan limpias desde el 21 de mayo (22 actuaciones) y solamente carga con una rayita a cuenta. Suma 74 apariciones en liga grande y nunca ha perdido en dos campañas… ÁLEX Torres (3-0, 0.34) no ha sido menos impactante. Apenas una carrera en 26.1 episodios presenta su casi inmaculado expediente. Hablando de zurdos, Félix Doubront (6-3, 3.91) también se afianza y toma con mucha eficacia los mandos que le han asignado… BAJONES. Pablo Sandoval (.266, 9HR, 42CE) trata de superar una temporada inestable, floja, acosado por lesiones. Víctor Martínez (.258, 50CE, 8HR) intenta recomponer el año con una importante reacción en junio-julio.
*/*/*/*/*/*/*/*/*
UNA lágrima por Davide Sallusti, noble caballero cuya amistad nos honró por más de 40 años. Con Sergio, su hermano de sangre y del alma, llegó a Venezuela atormentado por las ruinas de la guerra en Italia y formó familia y empresas con gallardía, honestidad y pulcritud. Su corazón de gran tamaño entregó cuentas a la patria eterna y sentimos la soledad que deja la ausencia de un valor insustituible en la sociedad larense. Siempre lo veremos caminando sin pausa por el Hotel Príncipe, casa de afectos para este columnista. Dios te pague Davide… EL Congreso de Periodismo Deportivo en homenaje a Rubén Mijares sobró las expectativas. La gala ofrecida por los conferencistas, abundante audiencia, temario variado e interesante fueron los impulsores de una experiencia que nos sobrepasó en satisfacciones. Quedamos con ganas de más… ¿UNA Imagen del All Star?. Para muchos -y para nosotros- aquella colisión en el plato entre Pete Rose y Ray Fosse en 1970. El espectacular hiteador entró con su furia habitual para lesionar a Fosse y anotar en el inning 12 la victoria de la Nacional 5-4. En ese juego Luis Aparicio falló en seis turnos como abridor del circuito derrotado. Detrás de él bateaban -¡una guará¡- Carl Yastrzemski y Frank Robinson.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios