Extrabases 20-05-14

Boston, 19.- MIGUEL Cabrera sabe que los tímidos abucheos en Fenway Park esconden admiración y reconocimiento. El público más caliente de Grandes Ligas colma el vetusto parque de 102 años con regularidad singular. No hay una entrada disponible casi nunca en esa morada patirroja de extraordinario aroma beisbolero. El anunciador menciona el nombre del venezolano, escuchamos algunos chiflidos y casi de seguidas, en 0-2, John Lackey se equivoca con una recta alta. La esférica vuela hacia la banda derecha y cae en zona buena, escasamente fuera de la barda. Despiadado poder hacia el sector opuesto. Es el séptimo bambinazo del aragüeño. Recorrido por las bases y el “buuuu” de la tribuna, desalentados los miles de parroquianos ataviados de rojo… EL doble MVP y campeón bate ya está en la senda que él mismo ha trillado a tablazo puro. En los últimos ocho juegos empujó catorce y es segundo en la Americana con 39 impelidos hacia el plato. Entre sábado y domingo se fue de 9-6 y teje una seguidilla de nueve encuentros con imparables. Su average (.316) es el cuarto de la Americana. El atraso en su ritmo habitual está en los cuadrangulares, estadística en la cual el coterráneo compila siete de vuelta entera. O sea, pues, debemos comenzar el habitual compendio numérico que nos pone a detallar cuentas en busca de objetivos inimaginables. El discreto abril (.275, 15CE, 2HR) ha dado paso a un estridente mayo que en 18 fechas arroja .375, 24CE, 5HR. El hombre está en lo suyo, encarrilado.
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VÍCTOR Martínez es coprotagonista del vuelo bostoniano. La responsabilidad de proteger a Cabrera, suceder a Fielder y arrasar con lo poco que deje en las bases su paisano, no son conchas de ajo. Brad Ausmus la pegó completa al darle ese cuarto turno tan exigente. El guayanés amaneció ayer como puntero de los promedios en el circuito americano (.331), hila ocho careos con cohetes, suena para .366 en mayo y acumula 25 fletes, una estimable cantidad si acordamos que delante tiene una escoba de finas hebras. Pararse de ambos lados del plato quiebra estrategias porque Martínez resulta eficaz en cualquiera de las gestiones. Eso sí, es un verdugo a la derecha (.457), mucho más que a la zurda (.292, entendiendo que ve más diestros que siniestros. A sus 35 pareciera ir en la ruta de un contrato opulento que cierre su carrera en Grandes Ligas… PERO no hay novedad con Martínez, él siempre ha sido un buen bateador, esto revelado por su .304 global desde que llegó a las mayores en el 2004. Los diez para la calle certifican que toma en serio su ubicación en la nómina, rumbo a una marca personal, encima de los 25 que despachó con Cleveland en el 2007… EL caso es que la conexión venezolana funciona de maravillas en los Tigres. Hasta el domingo encadenaban seis triunfos y galopaban esa división central en la cual nos lucen sin enemigos de fuste. Detroit ha anotado 189 rayitas y 64 son de responsabilidad criolla. El domingo fue una triada porque Aníbal Sánchez ganó su primero con cinco buenos innings ante el mismísimo Boston. Una soberbia barrida a los campeones del mundo. Scherzer, Porcello, Verlander, Smyly y Sánchez. ¿Habrá mejor quinteto que ese en la actualidad?
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EN Fenway Park se arremolinan recuerdos y se excitan emociones. Sus calles internas, la fachada, las incómodas y repletas tribunas, un palco de prensa estrecho, todo en un ambiente único. Ted Williams se aparece por doquier, lo mismo que Carl Yastrzemski. En esta vieja casa terminó Babe Ruth su carrera. Vemos el juego de pié pero no importa… HAY un encanto que impide demoler esa instalación centenaria. Boston es tradicional, arquitectónicamente hermosa. Es culta porque grandes reductos de la enseñanza -Harvard vaya adelante- reciben a miles que ansían un diploma exquisito y reputado. Recorrerla llena el espíritu y colma anhelos… DEGUSTAR un juego de pelota en el hogar de los Medias Rojas -con Giuseppe Lombardo, Cruz Mario Valera, Edgar Urbáez y Richard Pérez- resulta un elíxir que revitaliza inyectando propiedades maravillosas. En la vieja casona se apretujan 37.500 aficionados cada vez que el calendario convoca. Si cupiesen 100 mil igual se colmaría el escenario escarlata. El hogar de los campeones del mundo tiene abolengo y transpira béisbol. Nosotros tampoco queremos que lo derriben porque es un templo inmortal que guarda episodios escritos por varios dioses del juego.

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