#OPINIÓN ¿Hablar En Público? Mucho Miedo II

Italo Olivo | Ilustración: Victoria Peña |

“¿Jamás nos arrodillaremos de frente a quien nos hace una crítica, incluso más, si es injusta? No. Pero muchas veces lo hacemos metafóricamente, inclinando la cabeza delante de quién nos ataca, incluso cuando esto ocurre injustamente” Giuseppe Franco.

Debemos siempre pensar que si nos han invitado para hablar es porque estamos calificados. La conciencia de tu valor es fundamental, no es necesario repasar por horas el currículum y los éxitos y menos pecar de incomprendido. ¿Por el resto, si tú en primer lugar no te das importancia, quien más lo hará?

Debes comprender, que quien enciende las almas, divide el público, suscita comentarios y críticas, es aquel que está en grado de comunicar en forma eficaz. En cambio quien lo hace en forma trivial, está por descontado que dejará al público tibio e indiferente. Por eso recibir críticas es una buena señal.

Entonces, para responder las críticas es necesario entender entre una crítica constructiva que será útil para reforzar el mensaje o una pretenciosa igual a una provocación que debe ser tratada como tal. Es necesario responder en base a la crítica misma sin acoger la provocación.

Es necesario estar claros que una crítica, no nos pone entredicho como personas u orador, corresponde a una parte individual de la comunicación.

En este sentido, cuando respondemos a  las críticas debemos en primer lugar, hacer que termine quien hable, pedirle que aclare lo que está diciendo ya que pudiéramos tener una respuesta afirmativa y señalar que comprendemos su punto de vista para darle importancia al interlocutor, pero decir cuál es el nuestro y así afirmamos nuestra posición.

Definitivamente, deben focalizarse sobre el objetivo. ¿Porque estoy aquí? ¿Cuál es el objetivo que quiero lograr con mi discurso? Las palabras en sí mismo no son fines, pero nos ayudan a ir en una dirección. Tenerlas bien claras en la mente nos motivan y nos dan una actitud justa.

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