#OPINIÓN Desde aquí… (5)

Amanda de Victoria | Foto: Archivo |

“La vejez no puede considerarse como sinónimo de decrepitud. Al llegar a esta edad el hombre puede mantener una vida activa, entretenida y satisfactoria. ¿Por qué es enemiga del cerebro la jubilación? Porque la gente que se jubila se aísla, se abandona y se enferma. El cerebro no debe jubilarse sino trabajar noche y día, porque a cierta edad ya no es necesario dormir, es una pérdida de tiempo. Por eso en lugar de añadir años a la vida, es mejor añadir vida a los años. A pesar de que llegar a ser viejo es sinónimo de exclusión por parte de la sociedad, hombres y mujeres han demostrado que los años pueden ir más allá de la edad de la jubilación. El cuerpo se arruga pero no el cerebro” (Rita Levi Montalcini. Neuróloga. Premio Nobel de Medicina 1986).

Para vivir felices no se necesita ser joven ni tener una figura espectacular. Llegar a viejo no es entrar en el campo de los incapacitados, en su lucha y avance por la vida los mismos inválidos son el más fehaciente ejemplo de que nada en la vida podrá anularnos ni evitar que lleguemos a donde queramos llegar. En esta como en otras etapas y circunstancias, la vida es cuestión de actitud y voluntad.

En tiempos de crisis (si es que a la vejez se considera como una época crítica) surge la creatividad como escape para hacer otras cosas. Aparte del trabajo que realizamos día a día como rutina, hay otros caminos y oficios que tomamos para los momentos de ocio. La creatividad surge cuando la crisis pretende derrumbarnos. El hombre se empeña en encontrar el límite del universo, acaba la vida en imposibles, cuando tiene tanto que hacer en el terreno que pisa y recorre.

En definitiva no somos eternos y a esa realidad tenemos que atenernos, tampoco somos dueños de nada. “Un hombre puede poseer miles de propiedades y terrenos, al final, dos metros de tierra le bastan para dormir eternamente” (Proverbio chino)

Solo quien permanece activo gana victorias al tiempo, a las enfermedades, al temor. La flaqueza más grande del hombre es la auto depreciación y lástima hacia sí mismo. Aislarse es el peor de los errores, alejarse del mundo, del entorno y cariño de la misma familia es condenarse a la soledad y a la muerte.

Hay algo muy importante que debería todo el mundo tener en cuenta al elegir su destino en pareja, y es evitar perder tiempo y los años de vida en personas equivocadas que ni están con nosotros ni nos dan felicidad, quedarse al lado de quien nos ignora o nos utiliza, es perder la oportunidad de estar con gente que nos aprecie, nos haga feliz y sean grata compañía hasta el final.

Continuando con la encuesta del cuarto capítulo, realizada al azar, igual a viejos, a menos viejos y a jóvenes. Unos opinan que “La vejez es la epopeya final del dolor” “Es el camino que acelera el paso a la sepultura” “Es llegar a la mejor edad, es la unión de sabiduría, alegría y espontaneidad” “Es el tiempo en que la ingratitud se manifiesta abundantemente” “Envejecer es la batalla final que se pierde ante la fortaleza de la muerte” “Es el tsunami que se lleva todo lo que en la vida fresca reunimos” “Es la huella final del caminante”.

“Momento en que los días se hacen largos y tediosos, en el que el gris de nuestra tarde languidece y la sombra cuelga sobre nosotros su fúnebre crespón” “Es llegar a la soledad en que nuestra noche bebe el llanto en negro cuenco” ¿Qué qué es la vejez? “Es el supremo momento de la vida en el que realmente después de tanta lucha, sabremos lo que es la bendición de descansar en paz de una vez y para siempre.”

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