#OPINIÓN El masoquismo de los pueblos

Carolina Jaimes Branger | Foto: Archivo/Referencial |

Nunca sabremos la cifra exacta de cuántas personas en realidad votaron el domingo 20 de mayo. Escuché a Nelson Bocaranda decir que la participación (o la obligación de participar) -en efecto- estuvo cerca del 40%. Para mí Nelson es un referente, de manera que tomaré esa cifra como cierta, o cercana a la realidad. El jueves 24, durante su “nueva” toma de posesión, Nicolás Maduro agradeció a gobernadores y alcaldes haber hecho bien su tarea de llevarlo de nuevo a la presidencia. Sabemos qué clases de diligencias realizaron…

Pero sí hubo quienes salieron a votar por Maduro. No sé si por aquello de “más vale malo conocido…” o por qué razón, pero votar para reelegir un gobierno que ha golpeado al pueblo hasta con el tobo, es masoquismo. He escrito antes sobre esto y lo reitero. Hay quienes piensan que no existe tal cosa como el masoquismo de los pueblos, pero desgraciadamente los tiempos que vivimos están demostrando que no es así. La costumbre es la fuerza más poderosa entre los seres humanos. Nos acostumbramos a cualquier situación, por buena, regular, mala, penosa, embarazosa, incómoda o trágica que sea.

En Venezuela nos hemos acostumbrado al chantaje, al soborno, a la inseguridad, a la escasez de alimentos y medicinas, a la violación de los derechos humanos, a quedarnos callados ante las injusticias… Y el permitir que abusen de nosotros -sin quejarnos- es una forma de masoquismo. Nos calamos todo, aun sabiendo que el sadismo es la perversión de obtener placer cometiendo actos de crueldad o de dominio sobre otra persona, y que el masoquismo es la obtención de placer al ser víctima de estos actos. Pero hay una segunda acepción de ambos términos, menos conocidas, pero igualmente válidas. Leamos el DRAE: Sadismo: Crueldad refinada, con placer de quien la ejecuta. Masoquismo: Cualquier otra complacencia en sentirse maltratado o humillado. ¡Bingo! Somos un pueblo masoquista en manos de un gobierno sádico.

¿Cómo se convence a un grupo humano numeroso de que hay otro mundo, de que no hay que sufrir para todo, que depender de un gobierno es lo peor que le puede pasar, porque siempre será esclavo?… ¿Cómo salir de ese círculo de dominación estalinista que se ha establecido alrededor de los alimentos?… No tengo respuesta… Quien la tenga, por favor dígamela…

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