#Opinión: ELECCIONES PRESIDENCIALES EN LA NAVIDAD VENEZOLANA (1) Autor: Ramón Querales

Caminito que un día

Desde 1948, las elecciones para escoger Presidente de la República, se celebraban en los primeros días de diciembre, tradición de cincuenta años que en el proceso correspondiente a 2012, se adelantó para el 7 de octubre, aunque las votaciones para gobernadores se hicieron, como antes las presidenciales, ayer 16 de diciembre.

La idea, se decía, era que las alteraciones de ánimo, las conflictividades nacidas al calor de las campañas llevadas a cabo por cada grupo político a favor de su candidato, a veces en contienda pugnaz contra cierto rival, el espíritu navideño lograba serenarlas, disminuirlas y hasta hacerlas ver como cosas pasajeras e impropias del natural sentimiento pacífico de los venezolanos: pasadas las elecciones sólo cabían las celebraciones amistosas, familiares y de recogimiento espiritual.

Si éste era o no el propósito de fijar fechas decembrinas para estos a veces muy conflictivos eventos, lo cierto es que los doce procesos electorales que hubo entre 1948 y 1998, fueron, como puede verse, en diciembre.

El primero de ellos tuvo lugar el 14 de diciembre de 1947 compitiendo por la presidencia los máximos representantes de las tres principales corrientes políticas actuantes en Venezuela para la época: Don Rómulo Gallegos, por Acción Democrática o la social democrática, quien obtuvo el 74,34% de los votos emitidos, unos 871.752; el doctor Rafael Caldera, por Copei, o el socialcristianismo, obtuvo 264.204 votos para un 22,53 %; y el doctor Gustavo Machado, por el P.C.V, el marxismo, alcanzó el 3,11% o sea, 36.564 votos.

El segundo proceso, fue más bien un fraude electoral protagonizado el 2 de diciembre por la Junta Militar de Gobierno que presidía, tras el asesinato del Coronel Carlos Delgado Chalbaud, el también Coronel Marcos Pérez Jiménez quien, luego de unas viciadas elecciones llevadas a cabo el 30 de noviembre de 1952, en el cual realmente obtuvo la mayoría de votos opositores, el doctor Jóvito Villalba, dijo haber obtenido 1.789.209 votos con su partido F.E.I. (Frente Electoral Independiente) proclamandose presidente constitucional de Venezuela. Durante su gobierno el 2 diciembre se tenía como la fecha aniversaria del Nuevo Ideal Nacional, doctrina invocada como guía de su gestión.

En 1957, cumplido el fraudulento período presidencial que ejerció, Pérez Jiménez convocó para celebrarse el 15 de diciembre, un plebiscito nacional en el cual la población acudiría a las urnas para decidir, con el color azul, su continuación en la presidencia y con el color rojo, color que él suponía espantaría a los Venezolanos por ser el tradicional color de los comunistas, el voto negado a su continuación como presidente.

Según el gobierno se informó que de 2.738.972 votos válidos, 2.374.790 habían sido azules y rojos, solamente 364.187.

Esta estrategia electoral de Pérez Jiménez le resultó totalmente negativa pues la población venezolana rechazó el fraude y las organizaciones democráticas llamaron a la lucha contra la dictadura, logrando la unidad de todos los sectores del país y la caída de Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958.
Este año de 1958 fue de generosas esperanzas, dinámica movilización de las hasta entonces reprimidas fuerzas populares que con fervoroso optimismo se dedicaron a organizarse y a diseñar proyectos de vida democrática en una patria libre y soberana. Obreros, campesinos, estudiantes, mujeres, empleados, jóvenes, partidos y juventudes políticas, todos visualizaban un mundo de libertades y empeños personales y colectivos de mejoramiento nacional.

Pero también las oligarquías financieras, los grupos económicos que a la sombra de Pérez Jiménez habían prosperado groseramente, se movían para defender, mantener y acrecentar sus privilegios y lo hacían en dos direcciones: tratando de desplazar las fuerzas democráticas fortalecidas por la derrota de la dictadura o refugiándose en los grupos políticos de la emergencia política post- dictadura. Fracasaron en lo primero y se prepararon para hacerse fuertes, por la segunda vía, programando elecciones generales para el 7 de diciembre de 1958 en los cuales salió victorioso el partido socialdemócrata Acción Democrática y electo presidente Rómulo Betancourt con 1.284.092 votos, mientras que Wolfgang Larrazábal Ugueto, apoyado por varios partidos, independientes y el PCV obtuvo el segundo lugar con 913.439 votos a su favor y Rafael Caldera, el candidato socialcristiano, obtuvo 423.262 votos.

Las elecciones para un nuevo periodo presidencial se programaron para realizarse el 1º de diciembre de 1963 con número apreciable de candidatos: Raúl Leoni, Rafael Caldera, Jóvito Villalba, Arturo Uslar Pietri, Wolfang Larrazábal, Raúl Ramos Jiménez y Germán Borregales, triunfando en la contienda el primero de los mencionados con 957.574 votos, el 32 % de los votos válidos.

Cinco años después, en diciembre de 1968, se efectuó un nuevo proceso electoral donde el doctor Rafael Caldera, lanzado candidato a la presidencia por cuarta vez, obtuvo la victoria con 1.082.712 votos mientras que su rival, el doctor Gonzalo Barrios de Acción Democrática, agenció para su candidatura 1.051.816 votos, apenas 30.000 menos que Caldera. En estas elecciones otros candidatos fueron Alirio Burelli y Luis Beltrán Prieto Figueroa.

¡Saludos, pueblo de Lara!
¡Felices pascuas de 2013!

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