#OPINIÓN La Gallina desplumada

Maximiliano Pérez | Foto: Archivo/Referencial |

(…) “Stalin les recibió y sin mediar palabra los llevó al patio de su casa en una fría y ventosa mañana de invierno; agarró una de las gallinas que deambulaban por allí y procedió cruelmente a arrancarle todas las plumas. Luego puso al animal en el suelo y exclamó: “ya eres libre”; todos sus colaboradores pensaron que la gallina saldría huyendo espantada después del brutal acto, pero el ave, con la piel amoratada debido al frío siberiano, al dolor causado por el suplicio y hambrienta, no hizo otra cosa que pegarse a los zapatos de su torturador, restregarse con la tela de sus pantalones, y picotear el trigo que caía de la mano de aquel hombre…

Les explicó que el ejemplo representaba la base para controlar al pueblo: “Igual que la gallina, el pueblo humillado y hambriento se postraría ante él suplicando sobrevivir cuanto más lamentables fueran sus condiciones de vida en un escenario de terror…”

Stalin miró a sus ayudantes, quienes estaban totalmente sorprendidos y les dijo: “Así de fácil se gobierna. Vieron cómo me persiguió la gallina a pesar del dolor que le causé…
Así son la mayoría de los pueblos, siguen a sus gobernantes a pesar del dolor que les causan por el simple hecho de recibir un regalo barato o algo de comida para uno o dos días”.

De ser cierto este relato,corroboraría la indignación que ocasionan algunos gobernantes que más allá de querer hacer el bien a su pueblo, quieren satisfacer sus más obscuras miserias de dominio, superioridad, ambición, poder, corrupción y, de comprobarse, la perpetuidad en delitos que no prescriben y que ocasionan daños irreparables a las sociedades, aprovechándose de la ignorancia, necesidades y debilidades de la gente a la que gobiernan, o a la que dicen proteger.

Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, conocido como Iósif Stalin (6-12-1.878 / 5-3-1.953), fue un dictador soviético Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética entre 1.922 y 1.952 y presidente del Consejo de Ministros entre 1.941 y 1.953. Como resultado de los cambios económicos, sociales y políticos de la época estalinista, millones de personas fueron enviadas a campos de trabajo como castigo; millones fueron deportados y exiliados en zonas remotas.La agitación en el sector agrícola interrumpió la producción de alimentos y contribuyó a la catastrófica hambruna soviética de 1932-1933.

En 1937, una campaña contra supuestos enemigos de su gobierno culminó en la Gran Purga, un período de represión masiva en el que cientos de miles de personas fueron ejecutadas, e incluso fueron condenados líderes del Ejército Rojo acusados de participar en complots para derrocar el gobierno soviético. Así es el social-comunismo.

A Venezuela, país creado bajo la benevolencia Divina, destinado a ser líder en lo económico y social pareciera que se le está aplicando la leyenda staliniana bajo la estructura de la Parábola de la Ranita… adormeciendo la sociedad y destruyéndola paulatinamente.
Nos tildan de ser un país rentista satanizando al objetivo primordial de cualquier sistema productivo, “La Rentabilidad Económica” que mide la capacidad que tienen los activos de una empresa para generar beneficios y, es sinónimo de productividad; justificando la malversación de la renta por quienes han conducido al país en el periodo de mayor bonanzarepublicana.

Amparados por la justicia honesta pronto emprenderemos la recuperación del país con voluntad, dignidad y honor.

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