#OPINIÓN Lectura Antonio Arráiz

Carlos Mujica | Foto: Archivo/Referencial |

El próximo 27 de marzo del 2018 será otro año más de la fecha de nacimiento del escritor y poeta barquisimetano: Antonio Arráiz; Antonio nació el 27 de marzo de 1903 y murió el 15 de septiembre de 1962, a los 59 años de edad, cuando en el camino de “la milla torcida” (Kooked Mille), rumbo a su casa en las afueras de Westport, Estado de Connecticut, dejó devivir al detenerse su apasionado corazón. Fueron sus padres: el Dr. Juan Guadalupe Arráiz Fernández, Hermano de mi abuela Soledad Arráiz Fernández, casada con don Carlos Mujica Arráiz, mi abuelo; y, doña Concepción Mujica Quisinque de Arráiz.

Del primer matrimonio de Antonio quedaron cuatro hijos: Beatriz, Álvaro, Antonio y Eulalia. Le sobrevivió su segunda esposa: Celina Herbert y “Coronel,” su perro collie.
En Caracas, a donde se habían trasladado desde Barquisimeto, hace su primaria en el Colegio Alemán; su secundaria en el Liceo Andrés Bello. Se dedica plenamente a las letras.

A los 20 años, 1923, ocupa el cargo de la firma cinematográfica Granado, Díaz y Santana. En 1924 publica su primer poemario: Áspero; en él se revela contra todo lo anterior; la temática lo telúrico americano y lo social. La nota predominante es el amor y el dolor de la propia tierra y su preocupación por su destino. En 1932 edita Parsimonia, su segundo libro de poesía. Definitivamente se consagra en las letras nacionales. Una selección de los poemarios publicado se edita en 1938. La culminación del proceso poético de Antonio se produce cuando la Asociación de Escritores Venezolanos publica su poemario Cinco Sinfonías. Su primera novela Puros Hombres, sale a la luz pública en 1939. De ella, dice Antonio: “es un libro brutal, es la cárcel”. Su segunda novela Dámaso Velásquez es de ambiente costumbrista y se publica en 1943. Con ella se hace merecedor del premio “Simón Barceló”. En 1951, edita en la Argentina un texto de temática histórica Todos iban desorientados.

Veamos al año 1928, año en el cual los estudiantes universitarios insurgen contra tiranía y Arráiz, con ellos, lucha por la libertad. Y un mal día, la policía, por orden del jefe, se lo lleva de las oficinas de la firma cinematográfica a la horrorosa prisión política de la Rotunda. Aherrojado con grillos en sus pies, pasa siete años. Burlando la vigilancia interna, escribe y saca de la prisión, un original libro que tituló: La revolución, una protesta de contenido patriótico.

En 1931, desde el presidio, gana el primer premio del concurso de cuentos promovido por el diario La Prensa de Buenos Aires.

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