El propósito de Miguel de Cervantes para escribir su celebrado Don Quijote, estaba bien claro: acabar con las novelas de caballería. Pero lo que no está claro es ¿Quién es el escritor? Si nos ceñimos a lo que se nos dice en el prólogo de la primera parte del Quijote; obra compuesta de dos tomos. Miguel de Cervantes se presenta como el padrastro. En los primeros capítulos, hasta el 8, leemos confiados que Cervantes sea el autor.

Pero cuando se le termina el material del cual ha venido usando como fuente, tiene que apelar a buscar más material, se encuentra en un negocio con un muchacho que anda vendiendo unos legajos de escritura, y, casualmente, el material escrito en árabe que consigue sea traducido, es justamente la continuación del material que había venido usando como fuente para la escritura. Pero en esta nueva fuente que compra y consigue se traduzca, aparece como autor un tal Cide Hamete Benengeli, árabe. Esto no tendría importancia si Cervantes continuara escribiéndolo su trabajo como lo venía haciendo, y excusara al autor árabe. Cervantes opta por dejar que sus lectores continúen creyéndolo su autor. De aquí en adelante, CideHamete Benengeli, aparecen todas las ocasiones como el autor, como el padre. Lo deducimos de su autocalificación de padrastro como lo estampa en el prólogo de esta primera parte.Entendemos que es una estratagema aplicada por Cervantes como “técnica” de su ingenio para hacerlo más interesante.

Benengeli, pues, es según Cervantes el autor del celebérrimo don Quijote de la Mancha. De las dos partes que hacen más de mil páginas. Juan de la Cuesta es el editor de la primera parte que se imprimió en 1605. La segunda parte se editó en 1616. Siendo el Quijote una ingeniosa trama de caballería. Las novelas de caballería, tan leídas en aquel entonces, pierden el interés del público y su decadencia manifiesta termina por acabar con ellas.

La caballería fue una institución creada en la Edad Media, con sus propias leyes y condiciones que reglamentaban las aspiraciones de quienes aspiraban ser “Caballeros Andantes.” El Quijote, como loco, no reúne las condiciones: un loco no puede armarse caballero. El Quijote, pues, es una sátira humorística, cuyos personajes don Quijote, es loco; pero con una locura alimentada por la chifladura de la caballería. Y Sancho Panza, su escudero, que conociendo, como lo descubre, se amolda a él con sus ambiciones por sobresalir. En síntesis, estas disquisiciones tienen su fuente en la habilidad de Cervantes para demostrar las técnicas que ofrece su ingeniosa narración.

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