#OPINIÓN México: Futuro incierto

Claudio Beuvrin | Foto: Archivo/Referencial |
Presidential candidate Andres Manuel Lopez Obrador gives his first victory speech at his campaign headquarters at the Hilton hotel in Mexico City, Sunday, July 1, 2018. Lopez Obrador has claimed victory in Mexico's presidential election, calling for reconciliation. At his left is his wife, Beatriz Gutierrez Muller. (AP Photo/Marco Ugarte)

Ocurrió lo que se preveía que iba a ocurrir: Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia de México y de inmediato por las redes se arreció la campaña de pesimismo radical, apocalíptico, anunciando que ya México se volvió un país comunista por culpa de tantos ignorantes que apoyaron a AMLO. Obviamente, nos referimos a las mismas redes que han hecho imposible una práctica sensata de la política en Venezuela.

Ciertamente, subsiste el temor de si AMLO repetirá la senda de los populismos latinoamericanos. Muchos son los intelectuales que por este temor lo rechazan fuertemente, entre ellos Enrique Krause, el mismo historiador que escribió acerca de la personalidad delirante de Chávez. Pero también son muchos los intelectuales que lo apoyan.

Ya sabemos bastante de la psicología de los líderes que se identifican con el pueblo hasta el punto de sentir que lo encarnan. Sabemos que padecen de una forma de delirio, pero no es lo mismo un delirante solitario que uno al que lo siguen las masas como ocurría con algunos santones durante la edad media que lograban que la gente alucinara y vieran brujas copulando con el diablo reencarnado en un lujurioso macho cabrío y les atribuyeran las sequías, las inundaciones, los abortos, las guerras, las pestes, etc. El principal problema del líder populista es que cree que puede cambiar la realidad por el solo efecto de su
voluntad como ocurrió con aquel emperador romano que ordeno al mar que aplacara su oleaje.

Es una alucinación compartida, sin que esté claro quien la inicia. la consolida y perpetua, si los fieles seguidores que a la desesperada apuestan que el nuevo líder los redimirá o si el líder por no tener la solidez psicológica necesaria para no perder el contacto con la realidad y sobreponerse a la seducción del poder. Abundan los casos de líderes que no cayeron en la tentación del populismo, pero siempre hay grupos que se le acercaban como si de un dios se tratara. Ya Bolívar había señalado que la pobreza cultural y moral, hace a los pueblos victimas del engaño y la manipulación. Y, por supuesto, también ayudan a eso la pobreza y la necesidad psicológica de revancha. Uno de los grandes argumentos de
nuestro régimen madurista para “ganar” elecciones fue el haber convencido a los pobres de que la oposición les quitaría el CLAP si ganaban, no fue la llamada a la abstención de la MUD.

Es muy temprano para saber si AMLO será capaz de introducir los cambios que sean necesarios para el bien de Méjico y sobreponerse a la tentación mesiánica, para crear un estado en el que se combine lo mejor del capitalismo con lo mejor del socialismo. esto solo lo sabremos dentro de unos años. Y ciertamente, no podemos tratar a quienes votaron por AMLO como estúpidos: ellos votaron por hambre y necesidad y estan hartos de exclusión, votaron por una esperanza, la de ser redimidos. Y eso no es estupidez, todo lo contrario.

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