Retacitos 18-02-2018

Tras la decisión del gobierno de Perú de retirar la invitación al jefe del  gobierno venezolano, para participar en la Cumbre de las Américas, medida que fue oficializada mediante comunicación remitida a la Cancillería de nuestro país, o sea que no pueden decir que no están enterados, hay que tener muy poca vergüenza para insistir en participar, cuando el Grupo de Lima, Estados Unidos, Europa, Canadá, entre otros han respaldado esta decisión, que es tan clara y contundente, que ni siquiera deja abierta la posibilidad para la participación del Canciller. Además, ya las autoridades han advertido que el sustituto no puede asistir, si no ha sido invitado, e incluso ni siquiera puede sobrevolar el territorio peruano.

Es patológica la fijación que tiene el alto mando de Corpoelec, de responsabilizar las fallas recurrentes en el sistema eléctrico nacional, a la figura del “sabotaje”, lo que ha contribuido a que los ingenieros eléctricos, los técnicos y el personal que labora en la empresa hagan chistes cuando escuchan estas declaraciones, ya que saben que el problema es la falta de mantenimiento, el no haber hecho las inversiones necesarias en forma oportuna, el haber dilapidado buena parte de los recursos presupuestarios de la corporación, como bien lo señaló el Ing. Elio Palacios al hacer un llamado de alerta a la empresa, lo que le costó que lo privaran de libertad, ya que en este país, decir la verdad es un delito.

De muy buena  fuente aseguran que esta semana cuatro pacientes masculinos, que fueron intervenidos quirúrgicamente por diversas patologías en el Hospital Central Antonio María Pineda, al parecer resultaron contaminados luego de las operaciones. La falta de químicos, agua, materiales y desinfectantes se está convirtiendo en un grave problema que no solo afecta a los enfermos, sino al personal que allí labora. Los médicos, enfermeras y estudiantes, están alarmados y preocupados por esta lamentable situación, cuya solución escapa de sus manos, ya que es responsabilidad de la autoridad regional de salud.

Se multiplican las denuncias en torno a la falta de seguridad en el Parque Ayacucho y sus alrededores, sin que hayan sido atendidas por las autoridades de la alcaldía y del gobierno regional, las quejas de los vecinos de la zona, quienes ahora se han visto privados de la posibilidad de caminar en esa zona, por temor a ser atracados, ser víctimas de arrebatones, ya que no hay vigilancia de ningún tipo, por allí pasa una patrulla de la policía cuando “repican duro”, lo que ha permitido que el parque haya sido tomado como centro de operaciones por inadaptados y ociosos, que lo que hacen es contaminar la zona.

Los carnavales  de Barquisimeto, resultaron todo un fiasco, un rotundo fracaso, con muy poca asistencia, lo que fue notorio y evidente. Los pocos expositores casi fueron obligados  para quedar bien con el régimen, por ser en su mayoría, aliados o proveedores. El último día a un locutor se le ocurrió la “brillante idea” de mencionar el nombre del inquilino de Miraflores y la estruendosa pita llegó hasta las oficinas de Carmelina, en la carrera 19 con la calle 23. La verdad que no entienden que la gente no está para celebrar, porque lo que hay es hambre, miseria, niños y ancianos muriendo por desnutrición, falta de medicamentos, pero para el alto gobierno, aquí no está pasando nada.

Al sustituto le está creciendo la nariz como a Pinocho, sobre todo luego de asegurar que más de 8 millones de venezolanos, salieron a hacer turismo en los carnavales, con los míseros 700 mil bolívares que les dieron de bono, que no alcanzan para comprar un cartón de huevos y un kilo de carne, comentándose que estos recursos, tal vez pudieran haber sido mejor aprovechados en medicinas o comidas para los hospitales, donde los pacientes comen lo que les llevan sus familiares, lo que también está ocurriendo en los cuarteles y en los cuerpos policiales, donde los funcionarios han sido detenidos por robar  chivos, gallinas y cartones de huevos, como lo ha recogido la prensa nacional.

Insólito, el “milagroso” gerente regional del Seniat, realizó las gestiones correspondientes y logró la entrega de los combos y cajas CLAP para todo el personal del ente recaudador, incluyendo a los jubilados, lo que merece un reconocimiento. Pero al parecer delegó la entrega de los alimentos a cada una de las divisiones, donde supuestamente se “extraviaron misteriosamente” un lote importante de cajas. Resulta inconcebible que al parecer, altos funcionarios presuntamente se apropiaron indebidamente, de las cajas destinadas a sus propios compañeros de trabajo, acción que hizo montar en cólera al jefe, quien adelanta una investigación y al parecer, quienes aparezcan como responsables, la mínima sanción que les aplicaría, es la destitución, por inconsecuentes y lambucios.

Por cierto, persisten las renuncias del personal, en las distintas divisiones en el ente recaudador, ya que los salarios que están percibiendo, a pesar de que el Superintendente se jacta de los elevados montos de la recaudación y de la superación de las metas establecidas, no les alcanzan para atender sus necesidades mínimas de alimentación, medicamentos, educación y vivienda, por lo que prefieren, con los conocimientos adquiridos, buscar otros caminos, porque en el ente recaudador, donde deberían estar todos súper bien pagados, en compensación por el esfuerzo que hacen, no les son reconocidos sus méritos y su experiencia profesional. Un profesional que allí labora comentaba, acabo de recibir Bs. 120 mil bolívares en esta última quincena, lo que cuesta una harina de maíz bachaqueda.

Aseguran que en la administración del CLEL, al parecer existen serias y recurrentes irregularidades que están poniendo en peligro los sueldos, prestaciones sociales y el bono de alimentación del personal. A la directiva, ya el sindicato y algunos trabajadores, les han alertado en torno a estas supuestas anormalidades, pero hasta el momento no han investigado y mucho menos, aplicado los correctivos. Ojalá que no se vaya a repetir la historia dentro de ese cuerpo colegiado, cuando una damisela se fue  y no entregó cuentas de más de 600 millones de bolívares, por falta de medidas de control y seguimiento.

A propósito, aseguran que este organismo legislativo se ha convertido en una bodega, una alta funcionaria de compras, además de llegar todos los días después de las 10.00 am, dizque se dedica a vender mercancía; también la mandamás de RRHH, al parecer lo que hace es maltratar a los jubilados le piden cuentas de las deudas que con ellos tienen pendientes; la directora no da la cara por ningún lado, obligando a una persona que está de reposo le vaya a ajustar las cuentas, porque dizque se gastó todo y supuestamente no tiene soportes desde el 2016, pero como esta persona se niega, quieren arremeter en su contra y sacarla de su oficina, ubicándola con un escritorio en el pasillo, en otra palabras están acabando con el CLEL.

Por cierto, en la corporación legislativa aún se preguntan a dónde irían a paran los cauchos que compró Orlandiño, cuando era presidente del Clel, ya que el personaje ya hace tiempo de se marchó, pero no aparecen ni los neumáticos, tampoco la plata nadie sabe ni nadie pudo dar una respuesta convincente, cuando la Contraloría estuvo haciendo investigaciones en torno al paradero de esa mercancía. ¡¡Ah mundo, a lo mejor ya están lisos e inservibles!!

Han circulado con mucha insistencia comentarios que alertan sobre lo costoso que resulta en estos momentos una campaña electoral, sobre todo si se trata de la presidencia de la República, levantando muchas suspicacias, como hasta estos momentos han surgido por lo menos 5 o 6 aspirantes a participar en el proceso electoral, convocado por ilegítima y para el cual se fijó la fecha del 22 de abril, por lo que surge una pregunta inocente: ¿Quién va a financiar la campaña de estos aspirantes, algunos de los cuales ni siquiera partido tienen? Incluso se ha dicho que no es descabellado, que sea el propio gobierno el que aporte los recursos para que estos candidatos participen y así pueda legitimarse el sustituto, lo cual conduce a otra interrogante: ¿Cuánto costará participar en esta comparsa?

A propósito, resulta muy sospechosa la actitud de algunos funcionarios del CNE en Torres, quienes al parecer en conchupancia con activistas del Psuv, han hecho lo que les da la gana con las máquinas para inscribir a los nuevos electores. Aseguran que en la populosa Urb. Calicanto es donde escondían los equipos y los colocaban  solo al servicio de las UBH. A los demás jóvenes les pedían hasta el carné de la patria, siendo imposible saber cómo calificar, semejante grosería, ilegalidad y ventajismo, lo cual no debe causar sorpresa, porque es la forma característica de actuar de los revolucionarios, siempre tratando de ganar con trampas.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios